lunes, 29 de septiembre de 2008
Una tras otra tras otra...
Seriamente, ¿en qué momento quise salir del cole para entrar a la U? ESTABA DEMENTE!!!! Mae, me estoy volviendo un toque más psicótico. Es brutal (pero a veces la paso bien :P). Salgo de un trabajo para caer como en 3 más. Pero bueno, tengo que admitir que me han estado sucediendo cosas demasiado buenas, últimamente. Me van a dar una certificación de profesional de FileMaker (algo para manejar bases de datos... no entraré en detalles) porque en el trabajo, he hecho proyectos tan buenos (modestia aparte...) que me darán la certificación gratis y todo. Luego, me ha ido bien en la U, pero me ha costado. Por otro lado, mi vida social ha incrementado en un 100000%, y con ello, mi autoestima anda como por el cielo debido a mil cosas distintas. Y todo me ha salido demasiado bien. Sin embargo, ando hiper cansado porque estoy en la U casi que 14 horas al día, pero bueno, no tengo de otra. Además, ando con mil cosas encima, pero hay una en especial que no me deja tranquilo, y me mantiene con una sonrisa en el rostro TODO el día (y no, no es sarcasmo). Y todo gracias a la fiesta que tuve el sábado. Y... bueno, no quiero dar muchos detalles porque, di... no... Pero bottom line... No cambiaría mi vida por nada del mundo. XD
domingo, 21 de septiembre de 2008
Al fin, descanso...
Bueno, ya salí de esta semana tan odiosa. Y en el examen, o me fue muy bien o muy mal, pero si estaba muy difícil. Sin embargo, a pesar de no haber dormido nada, de haber tenido examen, llegué a mi casa y no pude dormir. Y, bueno, no me importó, no fue como que iba a salir en la noche (para ver las razones, ver la entrada anterior). Así que me puse a ver tele, alquilé una película, y todo tranquilo. Ya como a las 6, me llama un amigo, que si no quería ir a la casa de él a hacer feo, y a quedarme a dormir. Así que acepté, y él y otro amigo pasaron por mí, y decidimos ir a visitar a una amiga. Y fue algo curioso, porque esta amiga (Rebeca), es una excelente amiga mía, a pesar de que nos conocemos hace como 1 mes. Es una de esas amistades únicas. Además, de que está casi tan loca como yo, así que me cae muy bien. Bueno, siguiendo con la historia, fuimos a visitar a Rebeca. Y era una casa ENORME (no moleste, Ingrid! :P). Y no me lo esperaba. Fue curioso entrar a esa casa tan grande, y todo. Y la cocina... la señora cocina que tiene esa casa... Ya me ofrecí para ir a cocinar algo algún día, porque esa cocina es de las que salen en FoodNetwork, con todos los utensilios en 3 tamaños distintos.
Bueno, nos quedamos donde Rebe como hasta la 1 de la mañana (la familia es muy buena gente :D), y decidimos ir a la casa a dormir. Así que llegamos a la casa de Pito (uno de los dos amigos con los que yo iba), y nos pusimos a jugar compu porque no teníamos sueño. Y de repente, eran las 8 de la mañana y seguíamos jugando. Lo divertido es que hoy tengo una carne asada en casa de una prima, y he dormido 8 horas en 3 días, y aún me mantengo en pie. Es increíble el cuerpo humano... Nunca deja de sorprenderme.
Por cierto, algo muy curioso sucedió hoy camino a mi casa. Iba en el carro, tranquilamente, con mi mamá, y vi que en el carril contrario, iba Laura con la familia en su carro. Y fue extraño, pero me afecto muchísimo menos que cuando la vi 1 semana antes de mi cumpleaños. Según Rebe, no es porque me esté volviendo frío, o que tenga algo contra ella. Simplemente, estoy creciendo. Además, me dijo algo muy sabio. Me dijo que, aunque la fe nunca se pierde realmente, tampoco se pierde la fe de encontrar a alguien que nos haga increíblemente felices, y que nunca se sabe dónde se puede llegar a encontrar a esa persona, y que tal vez ya la conocemos y no nos hemos dado cuenta. Sin embargo, todo es cuestión de tiempo. Yo creo que tiene razón... Apenas cumplí 19 años, ¿de qué me estoy quejando? Si tuviera 50 o 60 años, y me divorciara, ahí SI me preocupo, pero con 19 años... Jajaja... Como cierta persona me decía, es hacer una tormenta en un vaso de agua. Además, nunca se sabe quién puede llegar, o qué puede suceder. Por ahora, me siento bien con que haber visto a Laura me afectara mil veces menos que la vez pasada (porque tampoco voy a ser tan cara de barro como para decir que no me afectó... "Old habits die hard", verdad, Carla?). Y me siento más en control y menos en efecto. Así que, a descansar se ha dicho. Ha sido una semana demasiado difícil, pero ya estamos en domingo, y tengo mucho sueño que reponer. Por ahora, a dormir, a ver tele, y a comer. Más tarde sacaré a Leia y a Luna a pasear, pero solo si no llueve. En fin... a dormir!!!!!
Por cierto, feliz día de la Paz!!! Mi compromiso para hoy es poner un buen ejemplo para todos! :D
Bueno, nos quedamos donde Rebe como hasta la 1 de la mañana (la familia es muy buena gente :D), y decidimos ir a la casa a dormir. Así que llegamos a la casa de Pito (uno de los dos amigos con los que yo iba), y nos pusimos a jugar compu porque no teníamos sueño. Y de repente, eran las 8 de la mañana y seguíamos jugando. Lo divertido es que hoy tengo una carne asada en casa de una prima, y he dormido 8 horas en 3 días, y aún me mantengo en pie. Es increíble el cuerpo humano... Nunca deja de sorprenderme.
Por cierto, algo muy curioso sucedió hoy camino a mi casa. Iba en el carro, tranquilamente, con mi mamá, y vi que en el carril contrario, iba Laura con la familia en su carro. Y fue extraño, pero me afecto muchísimo menos que cuando la vi 1 semana antes de mi cumpleaños. Según Rebe, no es porque me esté volviendo frío, o que tenga algo contra ella. Simplemente, estoy creciendo. Además, me dijo algo muy sabio. Me dijo que, aunque la fe nunca se pierde realmente, tampoco se pierde la fe de encontrar a alguien que nos haga increíblemente felices, y que nunca se sabe dónde se puede llegar a encontrar a esa persona, y que tal vez ya la conocemos y no nos hemos dado cuenta. Sin embargo, todo es cuestión de tiempo. Yo creo que tiene razón... Apenas cumplí 19 años, ¿de qué me estoy quejando? Si tuviera 50 o 60 años, y me divorciara, ahí SI me preocupo, pero con 19 años... Jajaja... Como cierta persona me decía, es hacer una tormenta en un vaso de agua. Además, nunca se sabe quién puede llegar, o qué puede suceder. Por ahora, me siento bien con que haber visto a Laura me afectara mil veces menos que la vez pasada (porque tampoco voy a ser tan cara de barro como para decir que no me afectó... "Old habits die hard", verdad, Carla?). Y me siento más en control y menos en efecto. Así que, a descansar se ha dicho. Ha sido una semana demasiado difícil, pero ya estamos en domingo, y tengo mucho sueño que reponer. Por ahora, a dormir, a ver tele, y a comer. Más tarde sacaré a Leia y a Luna a pasear, pero solo si no llueve. En fin... a dormir!!!!!
Por cierto, feliz día de la Paz!!! Mi compromiso para hoy es poner un buen ejemplo para todos! :D
sábado, 20 de septiembre de 2008
Semana Apocalíptica
¿Nunca han tenido una semana que ustedes dicen "Por favor, que termine YA!!!"? Bueno, esta ha sido una de esas semanas. Empezó excelente. Me entregaron el examen de mate, y pegué 98, todo un orgullo. Después de eso, todo se fue cuesta arriba. El martes tuve examen de progra (que por cierto, saqué 85, nada mal), y 1 quiz de mate. El miércoles (Oh, happy day...), fue el día en el que llevé el circuito que me tomó 6 horas hacer el viernes pasado (que pasé de 10 pm a 4 am soldando) para terminar de hacerlo. Y cuando lo terminé, no funcionaba! Y yo casi me pego un tiro, hasta que se me ocurrió probarlo con otra luz, y resulta que si funcionaba, simplemente que la luz que yo puse al inicio se había quemado... En fin, cambié la luz y todo genial. Además, ese mismo día, tuve quiz de circuitos. El jueves, tuve otro quiz de circuitos, y tenía que hacer la entrega de un reporte de lab de circuitos y la entrega del circuito. Ah, pues a mi se me olvidó que el reporte había que hacerlo con portada y la vara, y solo entregué una hoja con las respuestas. Y para rematar, el circuito había dejado de funcionar, ya que algo se le había safado en el bus camino a la U. Y le dije al profe que había funcionado media hora antes, y que en el bus se tuvo que haber dañado, así que el profe me dio la oportunidad de entregar reporte y circuito el lunes, sin costo alguno. Llegué a mi casa, y si se había safado algo, lo volví a soldar, y el circuito como nuevo. Sin embargo, yo, en mi completa sabidurìa, había olvidado que tenía que entregar un proyecto grupal para mate al día siguiente, y no recordé nada sino hasta las 11 de la noche. Y para mejorar las cosas, era un tema para el cual la profe había dejado unas fotocopias para explicarnos como funcionaba todo y cómo hacer el proyecto. Así que no tuve más opción que buscar en Google información, y resultó bastante complicado. Al final, logre entender la materia, pero no logré hacer los problemas porque no me daba la cabeza. Y no fue sino hasta que me tiré al suelo en mi cuarto (estaba estudiando en mi cuarto) que me golpee la cabeza contra la puerta (no pregunten) y se me ocurrió cómo hacer el proyecto. Si, soy como las mulas... funciono mejor a golpes... Así que terminé el proyecto a la 1 de la mañana, y mientras pasaba todo a WORD y lo maquillaba, me acosté a las 3 de la mañana, para levantarme a las 5 hoy. Así que, con todo el dolor del mundo, me levanté con 2 horas de sueño, y me fui a la U. Entregué el proyecto, y me fui directo al trabajo. Resultó que hoy tenía que hacer una capacitación para un grupo de estudiantes. Pero era una capacitación COMPLETAMENTE INSERVIBLE!!! Es decir, ellos podían utilizar el sistema (el que les tenía que mostrar yo) sin necesidad de hacer esa capacitación. Así que fue la charla más aburrida que he tenido que dar, y para los estudiantes, creo que fue la charla más aburrida que han tenido que recibir. Pero lo mejor era que la charla era hasta las 4 de la tarde, y yo tenía clases de 3 a 5, y no había nadie capaz de darle la charla a la gente excepto yo (muuuuy triste...). Así que, en un McGyver, fui a clases de progra de 1 a 3 en el grupo anterior, y para mi sorpresa, había, precisamente, un mini examen sorpresa! Así que, con sueño y con pereza, hice el examen, salí corriendo, y fui a dar la charla. Pero el profesor que tenía que coordinar todo llegó 1 hora y media tarde, así que la charla que yo tenía que dar de 4 a 5, la terminé dando de 7 a 8 de la noche. ¡¡¡Y con examen mañana!!! Así que, di la charla, todo muy aburrido, y llegué a mi casa. Mi cena fue una mezcla rarísima de comidas. Comí sushi, comí prosciutto, comí frutas, comí yogurt, helados, barquillos y una pizza. Y claro, me quedé dormido casi instantáneamente. Me desperté a las 10 de la noche, a estudiar. Y claro, para mañana me entran, sin molestar, 478 páginas de pura teoria. Así que... ha sido una semana entretenida. Por lo menos, ya mañana estaré un poco más tranquilo. Y aunque mañana tengo una fiesta de una amiga, no iré porque hay varias personas con las que no me quiero encontrar. Así que, o voy a otra fiesta, o me quedaré durmiendo en la casa. Creo que haré la primera, pero no nos adelantemos a los hechos. Por ahora, este fue mi break, así que seguiré estudiando. Tengo que apresurarme, el examen es a las 9 de la mañana, y ya son las 12:30 de la madrugada. Ojalá me vaya bien...
domingo, 14 de septiembre de 2008
Recuerdos
Es curioso como a veces encontramos más fácil resolver los problemas de las demás personas a intentar resolver nuestros problemas. Y resulta más sencillo encontrar la solucíón a los dilemas ajenos que dar con la solución de nuestro problema. Yo, personalmente, encuentro mucha satisfacción en ayudar a los demás. Me hace sentir útil, realmente útil. Y me ayuda a olvidar mis problemas. Es, hasta cierto punto, una solución temporal.
Hoy escuché una pregunta interesante. "Si te concentras en resolver los problemas de los demás, ¿quién resolverá tus problemas?". Me sentí extrañado porque fue una pregunta a la que yo no le encontré respuesta. Al menos no una inmediata. Luego se me ocurrió "Buscar a alguien que resuelva los míos, y yo resuelva los suyos". Y, luego, por ideas extrañas, me imaginé que eso era parte del amor. Pero mejor no entremos ahí. Al menos no ahorita.
Me he percatado de que he estado esforzándome mucho en la universidad. Más de lo que hubiera imaginado alguna vez. Anoche me acosté a las 4 de la mañana, soldando un circuito que me tomó 6 horas terminar (por suerte, si funcionó). Pero mientras soldaba, y no sé si fue efecto del estaño que me hizo halucinar un momento, pero me pregunté si mi esfuerzo no se debía a que intentaba enorgullecer a alguien. Algo así como demostrarle a cierta persona que soy fuerte (no me pregunten... ni yo me entendí. Insisto... fue culpa del estaño...). Pero rápidamente borré la idea de mi cabeza. Sea o no cierto, no quiero pensar en ello. Encontré en el estudio algo que me ayuda a olvidarme de mis problemas. Excepto cuando tengo exámenes, entonces el estudio pasa de solución a problema.
Hoy tuve un recuerdo que no tenía hacía mucho tiempo. Yo estaba en una soda, hablando con mi mamá. Yo estaba en sexto, o más bien, acababa de terminar sexto y estábamos (mi mamá y yo) haciendo compras de útiles para empezar el colegio. Y, mientras comía en una soda, me comía un sándwich de jamón y queso, y me tomaba una malteada de melón en leche, vi a una pareja muy feliz, comiendo a tan sólo 3 mesas de donde yo estaba sentado. Y sí estaban muy felices. Sentí algo de envidia. Mejor dicho, sentí MUCHA envidia. Se veían tan felices que me hizo sentir ganas de pasar por lo mismo. Mientras me comía el sándwich, noté varias cosas. Ambos se conocían muy bien. Sabían casi lo que el otro iba a decir antes de que lo dijera, se reían de las mismas cosas, se molestaban mutuamente, se daban bocados entre ellos para probar la comida. Él, ocasionalmente, la majaba debajo de la mesa, a lo que ella respondía de la misma manera, y se reían. Y a veces, ella mojaba la nariz de su novio con la punta de su cuchara (estaba comiendo helados), y él se reía, pero antes de que él se limpiara, ella le daba un beso en la nariz y le quitaba el helado que tenía, y se volvían a reír.
Desde que los vi, sentí unas increíbles ganas de... sentir lo que ellos sentían. Claro, ellos ya tenían como veintitantos años, y parecían conocerse de años, y yo apenas estaba entrando al colegio. Pero, ¡qué ganas tenía (y tengo, admito) de sentir lo que ellos sentían! Y decidí que yo iba a sentir algo así. Simplemente, lo decidí.
Es un recuerdo extraño, y no sé por qué vino a mi mente hoy. Fue uno de esos momentos que no comprendemos. Desde entonces, no he vuelto a ésa soda, y rara vez recuerdo tal evento. Suena como un recuerdo común y corriente, pero en realidad, fue un gran momento para mí. Fue el momento en el que me percaté lo feliz que una persona puede llegar a ser con otra persona. O mejor dicho, lo felices que pueden ser dos personas, juntas. Siempre lo había imaginado, y las películas y todo, pero... No es lo mismo cuando uno lo siente en el aire. Y conozco a demasiada gente que, cuando ve a una pareja muy cariñosa, o que está muy enamorada, les dicen cosas como que hay demasiada miel, o que no repartan pan entre pobres. Y nunca logro entender por qué les incomoda tanto a la gente ver a una pareja feliz. ¿Tan tristes están que no se alegran por los demás? Al rato, estan con envidia, como me pasó a mí en la soda aquel día. Pero, desde que me percaté de lo felices que son las parejas felices (valga la redondancia redonda...), no me he sentido incómodo por las parejas que son felices (demasiadas veces "felices" en una frase!). No me importa si se están besando, o están abrazándose románticamente en el cine, o en el bus, o en una soda... ¡Están felices, y a mí no me debería importar! Para los que hemos tenido la dicha de estar así de felices con alguien, sabemos que cuando se está con la persona que uno realmente quiere, el mundo entero desaparece. Y yo no le veo nada de malo en ello. ¡Cuántas veces no hemos deseado que el mundo desaparezca!
En fin, ya me estoy poniendo nostálgico. Además, son las 3 y media de la mañana. Y todo fue culpa de Amélie. No fue "Ella cambiará tu vida", sino más bien, "Ella te recordará cuánto ha cambiado tu vida... Y cuántas veces ha cambiado". Bueno, será hasta la otra...
Hoy escuché una pregunta interesante. "Si te concentras en resolver los problemas de los demás, ¿quién resolverá tus problemas?". Me sentí extrañado porque fue una pregunta a la que yo no le encontré respuesta. Al menos no una inmediata. Luego se me ocurrió "Buscar a alguien que resuelva los míos, y yo resuelva los suyos". Y, luego, por ideas extrañas, me imaginé que eso era parte del amor. Pero mejor no entremos ahí. Al menos no ahorita.
Me he percatado de que he estado esforzándome mucho en la universidad. Más de lo que hubiera imaginado alguna vez. Anoche me acosté a las 4 de la mañana, soldando un circuito que me tomó 6 horas terminar (por suerte, si funcionó). Pero mientras soldaba, y no sé si fue efecto del estaño que me hizo halucinar un momento, pero me pregunté si mi esfuerzo no se debía a que intentaba enorgullecer a alguien. Algo así como demostrarle a cierta persona que soy fuerte (no me pregunten... ni yo me entendí. Insisto... fue culpa del estaño...). Pero rápidamente borré la idea de mi cabeza. Sea o no cierto, no quiero pensar en ello. Encontré en el estudio algo que me ayuda a olvidarme de mis problemas. Excepto cuando tengo exámenes, entonces el estudio pasa de solución a problema.
Hoy tuve un recuerdo que no tenía hacía mucho tiempo. Yo estaba en una soda, hablando con mi mamá. Yo estaba en sexto, o más bien, acababa de terminar sexto y estábamos (mi mamá y yo) haciendo compras de útiles para empezar el colegio. Y, mientras comía en una soda, me comía un sándwich de jamón y queso, y me tomaba una malteada de melón en leche, vi a una pareja muy feliz, comiendo a tan sólo 3 mesas de donde yo estaba sentado. Y sí estaban muy felices. Sentí algo de envidia. Mejor dicho, sentí MUCHA envidia. Se veían tan felices que me hizo sentir ganas de pasar por lo mismo. Mientras me comía el sándwich, noté varias cosas. Ambos se conocían muy bien. Sabían casi lo que el otro iba a decir antes de que lo dijera, se reían de las mismas cosas, se molestaban mutuamente, se daban bocados entre ellos para probar la comida. Él, ocasionalmente, la majaba debajo de la mesa, a lo que ella respondía de la misma manera, y se reían. Y a veces, ella mojaba la nariz de su novio con la punta de su cuchara (estaba comiendo helados), y él se reía, pero antes de que él se limpiara, ella le daba un beso en la nariz y le quitaba el helado que tenía, y se volvían a reír.
Desde que los vi, sentí unas increíbles ganas de... sentir lo que ellos sentían. Claro, ellos ya tenían como veintitantos años, y parecían conocerse de años, y yo apenas estaba entrando al colegio. Pero, ¡qué ganas tenía (y tengo, admito) de sentir lo que ellos sentían! Y decidí que yo iba a sentir algo así. Simplemente, lo decidí.
Es un recuerdo extraño, y no sé por qué vino a mi mente hoy. Fue uno de esos momentos que no comprendemos. Desde entonces, no he vuelto a ésa soda, y rara vez recuerdo tal evento. Suena como un recuerdo común y corriente, pero en realidad, fue un gran momento para mí. Fue el momento en el que me percaté lo feliz que una persona puede llegar a ser con otra persona. O mejor dicho, lo felices que pueden ser dos personas, juntas. Siempre lo había imaginado, y las películas y todo, pero... No es lo mismo cuando uno lo siente en el aire. Y conozco a demasiada gente que, cuando ve a una pareja muy cariñosa, o que está muy enamorada, les dicen cosas como que hay demasiada miel, o que no repartan pan entre pobres. Y nunca logro entender por qué les incomoda tanto a la gente ver a una pareja feliz. ¿Tan tristes están que no se alegran por los demás? Al rato, estan con envidia, como me pasó a mí en la soda aquel día. Pero, desde que me percaté de lo felices que son las parejas felices (valga la redondancia redonda...), no me he sentido incómodo por las parejas que son felices (demasiadas veces "felices" en una frase!). No me importa si se están besando, o están abrazándose románticamente en el cine, o en el bus, o en una soda... ¡Están felices, y a mí no me debería importar! Para los que hemos tenido la dicha de estar así de felices con alguien, sabemos que cuando se está con la persona que uno realmente quiere, el mundo entero desaparece. Y yo no le veo nada de malo en ello. ¡Cuántas veces no hemos deseado que el mundo desaparezca!
En fin, ya me estoy poniendo nostálgico. Además, son las 3 y media de la mañana. Y todo fue culpa de Amélie. No fue "Ella cambiará tu vida", sino más bien, "Ella te recordará cuánto ha cambiado tu vida... Y cuántas veces ha cambiado". Bueno, será hasta la otra...
lunes, 8 de septiembre de 2008
Insomnio
Ha sido el fin de semana de las pesadillas. Anoche simplemente no pude dormir más de 30 minutos seguidos. Y todo por un sueño que no me dejaba en paz. El mismo sueño una y otra vez. Y era demasiado escalofriante.
Soñé que estaba en mi funeral. Y soñaba lo mismo una y otra vez. Y no es que me haya entrado miedo de que se cumpliera el sueño o algo así, sino que... Bueno, mejor relato el sueño.
Estoy en una gran capilla, similar a la capilla del colegio, y veo a un montón de gente reunida, llorando y vestidos de negro. Yo también estoy vestido de negro, y estoy de primero en la fila para ver quién había muerto. Aunque yo sabía que era yo el que estaba muerto. Sin embargo, la gente no parecía notar que yo estaba vivo. Y cuando me vi en el ataúd, fue, probablemente, lo más impactante que he visto en mi vida. Era realmente yo, sin vida, en el ataúd. Estaba pálido, como un maniquí, y mis labios morados. Mis ojos estaban cerrados, y tenía un ramo de Iris (que es mi flor favorita, una flor azul) en mis manos. Y yo me puse detrás del ataúd, para ver a la gente que venía a ver...me. Y vi a un montón de personas que yo conozco acercándose a verme. Vi a mis amigos, uno por uno, acercarse llorando. Y al verlos tan tristes, me dieron ganas de llorar. Vi a mi familia lejos, todos llorando e increíblemente tristes. Y me partía el corazón ver a todo el mundo tan triste. Y en ese momento, me desperté, sudando frío (por segunda noche consecutiva... ). Y cuando me volvía a dormir, el sueño seguía exactamente donde lo había dejado la vez pasada. Y veía a más gente acercarse a verme. Venían muchas personas, personas que ya ni siquiera estaban vivas. Vi a Maria Rosa acercarse, vi a mis amigos de República Dominicana, vi a mi primer profesor en la sinfónica, quien también murió. Y muchas cosas no calzaban. Por ejemplo, yo estaba en el coro, y tenía que tocar viola para mi funeral (macabro, no?). Pero no había nadie que cantara. Y no habían partituras, era simplemente llegar y tocar. Por suerte, recordaba la canción que sale en televisión cuando muestran los obituarios, y empecé a tocarla. Y al ver a todo el mundo llorando, me dieron ganas de irme. Pero antes de irme, alguien me detuvo en la puerta y me dijo "Tienes que darle el último adiós al difunto". Y me hicieron metido en la fila otra vez. Y de la nada, todo el mundo se sentó, dejando el camino libre. Cuando me volví a ver en el ataúd, sentí que algo se me estaba olvidando. No sabía qué era, pero algo faltaba. Algo estaba sin terminar. Y como que todos estaban esperándome, y yo les decía "No puedo irme aún. Todavía me falta hacer algo" y todos se veían como confundidos y me decían "Ya no hay vuelta atrás. Perdiste tu oportunidad. Ya no puedes volver". Y yo me aferré al ataúd, como para que no lo movieran. Y todos intentaron quitarme, pero yo no me soltaba, y luchaba con todas mis fuerzas por que no movieran el ataúd, pero eran demasiadas personas. Y yo sabía que si enterraban el ataúd, de verdad moriría, y yo les rogaba que no lo hicieran, que yo estaba vivo, que yo seguía ahí, y ellos insistían en que ya era muy tarde para mí. Y aparecimos en el cementerio, y vi como metieron mi ataúd en la fosa. Y yo estaba desesperado, y yo pedía ayuda, pero nadie me prestaba atención. Y yo oía como mi "cuerpo" dentro del ataúd se movía, pidiendo ayuda y gritando desesperado. Y me llamaba a mí mismo. Esto fue de los momentos más raros del sueño. Oirme a mí mismo gritando "¡Nacho, ayuda! ¡Por favor, ayudame!". Y lo último del sueño fue cuando vi que todos tenían un puñado de tierra en las manos, y todos estaban haciendo fila para tirar su puñado de tierra sobre el ataúd.
Como pueden notar, el sueño fue sumamente perturbador. Es como uno de esos sueños que uno tiene cuando tiene fiebre, y que se salen de lo normal. No encuentro un significado al sueño, ni a qué se debe con exactitud. No creo que sea alguna referencia a que moriré pronto o algo por el estilo. No tengo miedo por eso. Pero el sueño en sí, sí me asustó mucho. Hubo momentos en los que me sentí realmente triste, o realmente enojado. Pero en especial, hubo 2 momentos en que sentí que las cosas eran demasiado reales. El primero fue cuando me vi a mí mismo muerto en el ataúd, con las flores en las manos, y con la cara increíblemente pálida, y mis labios morados por la falta de oxígeno. Es una imagen que no logro borrar de mi mente. Especialmente cuando me levanté en la mañana, y me fui a lavar la cara, y me vi en el espejo. Casi que me revisé con cuidado para ver que había sido un sueño.
Bueno, creo que es mejor irme a dormir. Ya es muy tarde, y creo que me tomará un buen rato para dormir. Sobretodo porque sigo impactado de lo del sueño. Y en gran parte, debido al momento más escalofriante de todo el sueño. Justo al final, antes de despertarme, vi como todos tenían la tierra en las manos, y hacían fila (esa MALDITA fila) para enterrarme, y así, matarme, pero lo que me asustó, y me mantuvo con escalofríos todo el día, fue que yo era, nuevamente, el primero en la fila.
Soñé que estaba en mi funeral. Y soñaba lo mismo una y otra vez. Y no es que me haya entrado miedo de que se cumpliera el sueño o algo así, sino que... Bueno, mejor relato el sueño.
Estoy en una gran capilla, similar a la capilla del colegio, y veo a un montón de gente reunida, llorando y vestidos de negro. Yo también estoy vestido de negro, y estoy de primero en la fila para ver quién había muerto. Aunque yo sabía que era yo el que estaba muerto. Sin embargo, la gente no parecía notar que yo estaba vivo. Y cuando me vi en el ataúd, fue, probablemente, lo más impactante que he visto en mi vida. Era realmente yo, sin vida, en el ataúd. Estaba pálido, como un maniquí, y mis labios morados. Mis ojos estaban cerrados, y tenía un ramo de Iris (que es mi flor favorita, una flor azul) en mis manos. Y yo me puse detrás del ataúd, para ver a la gente que venía a ver...me. Y vi a un montón de personas que yo conozco acercándose a verme. Vi a mis amigos, uno por uno, acercarse llorando. Y al verlos tan tristes, me dieron ganas de llorar. Vi a mi familia lejos, todos llorando e increíblemente tristes. Y me partía el corazón ver a todo el mundo tan triste. Y en ese momento, me desperté, sudando frío (por segunda noche consecutiva... ). Y cuando me volvía a dormir, el sueño seguía exactamente donde lo había dejado la vez pasada. Y veía a más gente acercarse a verme. Venían muchas personas, personas que ya ni siquiera estaban vivas. Vi a Maria Rosa acercarse, vi a mis amigos de República Dominicana, vi a mi primer profesor en la sinfónica, quien también murió. Y muchas cosas no calzaban. Por ejemplo, yo estaba en el coro, y tenía que tocar viola para mi funeral (macabro, no?). Pero no había nadie que cantara. Y no habían partituras, era simplemente llegar y tocar. Por suerte, recordaba la canción que sale en televisión cuando muestran los obituarios, y empecé a tocarla. Y al ver a todo el mundo llorando, me dieron ganas de irme. Pero antes de irme, alguien me detuvo en la puerta y me dijo "Tienes que darle el último adiós al difunto". Y me hicieron metido en la fila otra vez. Y de la nada, todo el mundo se sentó, dejando el camino libre. Cuando me volví a ver en el ataúd, sentí que algo se me estaba olvidando. No sabía qué era, pero algo faltaba. Algo estaba sin terminar. Y como que todos estaban esperándome, y yo les decía "No puedo irme aún. Todavía me falta hacer algo" y todos se veían como confundidos y me decían "Ya no hay vuelta atrás. Perdiste tu oportunidad. Ya no puedes volver". Y yo me aferré al ataúd, como para que no lo movieran. Y todos intentaron quitarme, pero yo no me soltaba, y luchaba con todas mis fuerzas por que no movieran el ataúd, pero eran demasiadas personas. Y yo sabía que si enterraban el ataúd, de verdad moriría, y yo les rogaba que no lo hicieran, que yo estaba vivo, que yo seguía ahí, y ellos insistían en que ya era muy tarde para mí. Y aparecimos en el cementerio, y vi como metieron mi ataúd en la fosa. Y yo estaba desesperado, y yo pedía ayuda, pero nadie me prestaba atención. Y yo oía como mi "cuerpo" dentro del ataúd se movía, pidiendo ayuda y gritando desesperado. Y me llamaba a mí mismo. Esto fue de los momentos más raros del sueño. Oirme a mí mismo gritando "¡Nacho, ayuda! ¡Por favor, ayudame!". Y lo último del sueño fue cuando vi que todos tenían un puñado de tierra en las manos, y todos estaban haciendo fila para tirar su puñado de tierra sobre el ataúd.
Como pueden notar, el sueño fue sumamente perturbador. Es como uno de esos sueños que uno tiene cuando tiene fiebre, y que se salen de lo normal. No encuentro un significado al sueño, ni a qué se debe con exactitud. No creo que sea alguna referencia a que moriré pronto o algo por el estilo. No tengo miedo por eso. Pero el sueño en sí, sí me asustó mucho. Hubo momentos en los que me sentí realmente triste, o realmente enojado. Pero en especial, hubo 2 momentos en que sentí que las cosas eran demasiado reales. El primero fue cuando me vi a mí mismo muerto en el ataúd, con las flores en las manos, y con la cara increíblemente pálida, y mis labios morados por la falta de oxígeno. Es una imagen que no logro borrar de mi mente. Especialmente cuando me levanté en la mañana, y me fui a lavar la cara, y me vi en el espejo. Casi que me revisé con cuidado para ver que había sido un sueño.
Bueno, creo que es mejor irme a dormir. Ya es muy tarde, y creo que me tomará un buen rato para dormir. Sobretodo porque sigo impactado de lo del sueño. Y en gran parte, debido al momento más escalofriante de todo el sueño. Justo al final, antes de despertarme, vi como todos tenían la tierra en las manos, y hacían fila (esa MALDITA fila) para enterrarme, y así, matarme, pero lo que me asustó, y me mantuvo con escalofríos todo el día, fue que yo era, nuevamente, el primero en la fila.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Viviendo una pesadilla
Hoy sucedió algo que no logro comprender en lo más mínimo. Y es algo que me salvó la vida, y no estoy bromeando, ni exagerando. Empiezo mi entrada diciendo que hoy pude haber muerto.
Hoy tuve examen de matemáticas. Además, hoy cumplía años mi padrino, los famosos 50 años, y tenían una gran fiesta planeada. Yo no podía llegarme a la fiesta desde un inicio porque tenía el examen, pero tenía planeado llegarme después, para ver el partido de la selección. Sin embargo, algo muy curioso me sucedió que me quitó todas las ganas de ir a la fiesta. Anoche, después de haber estudiado para el examen de hoy, me fui a dormir tranquilamente. Y estaba emocionado porque iría a la fiesta de mi tío, y la pasaría bien y todo. Es decir, nada mejor que irse de fiesta después de un examen. Así que, me dormí pensando en ello. Pero soñé algo horrible. Algo relacionado con la fiesta, pero no logro recordar bien. Solo sé que me desperté llorando a las 3 de la mañana. Y eso no es algo normal en mí. Y lo que soñé tuvo que haber sido horrible, aunque no lo recuerdo, porque me costó un largo rato calmarme y volver a dormir. Después, ya a las 9 de la mañana, me desperté tranquilamente. Pero había perdido todas las ganas de ir a la fiesta. Me sentía cansado, así que tenía planeado ir al examen, y volver a mi casa a dormir. Así que le mentí a mi mamá y le dije que yo saldría del examen a las 5, cuando en realidad salía del examen a las 4 a más tardar. Le mentí porque sabía que si le decía que no quería ir por cansancio, no me lo permitiría y no me dejaría en paz. Así que, hice el examen, que por cierto me fue muy bien, y decidí irme a la casa. A las 5 de la tarde, llamé a mi mamá para decirle que había salido del examen (aunque había salido hacía 1 hora, y yo ya estaba en la casa viendo tele), y que me dolía mucho la cabeza y que preferiría no ir. Y, curiosamente, ella aceptó de buena gana. No puso 'peros' ni nada. Y eso fue bastante tranquilizador. Unos minutos después, me llamaron mis amigos a decirme que fuéramos a ver el partido a un bar, así que llamé de nuevo a mi mamá, y le avisé que iba a ir con mis amigos. Sin embargo, antes de que mis amigos pasaran por mi, mi mamá y mi papá llegaron a la casa. Mi hermana se había quedado en la fiesta para ver el partido. Fui al bar, vi el partido, y todo tranquilo. Y ya, como a la 1 de la mañana, me llegó un mensaje de mi hermana preguntándome a qué hora llegaría a la casa. Le respondí que tipo 2. Inmediatamente, me llegó un mensaje de mi mamá preguntándome lo mismo, y diciéndome que cuando llegara, la despertara a ella para saber que había llegado, y que también despertara a mi hermana (lo que no logré entender...).
Cuando llegué a mi casa, desperté a mi mamá, y luego desperté a mi hermana. Y cuando mi hermana se despertó, me dijo que tenía que contarme algo. Resulta que en la fiesta, poco después de que mis papás se fueron, entraron 3 tipos armados amenazando con matarlos a todos si no les daban lo que tenían. Por suerte, mi hermana reaccionó rápido y se logró esconder debajo de una mesa, y no le quitaron nada ni le hicieron daño. Pero a los demás les quitaron todo, y lo peor, se llevaron a una de mis primas con ellos por seguridad. Cuando mi hermana me contó que se llevaron a mi prima, sentí lo peor que he sentido en mi vida. Pero por suerte, los tipos soltaron a mi prima unos minutos después, y no le hicieron nada. Y claro, todo el mundo estaba asustadísimo y confundidísimo. Y lo curioso, es que mi hermana se tuvo que quedar en la fiesta en contra de su voluntad, porque tenía que acompañar a una de mis tías que no conocía a nadie de la fiesta, y no quería quedarse sola, por lo que le pidió a mi hermana que se quedara, y ella no tuvo más opción que quedarse con ella. Además, mi mamá también había soñando algo raro con la fiesta, y por eso decidío irse temprano. Y al mismo tiempo, mi papá había soñado algo que también lo tenía nervioso, y eso SI que NUNCA PASA. Mi papá es como el ser menos nervioso que conozco. Y sí lo noté nervioso en la mañana, cuando le conté que no pude dormir bien, y él me contó que él tampoco porque soñó muy feo, igual que mi mamá. Así que, por alguna extraña razón, que no logro entender el por qué, alguien me envió ése sueño, o seguro es una de esas situaciones en las que hacemos cosas que no sabemos cómo hicimos. Pero sí sé que ése sueño me salvó de lo que pudo ser algo fatal. Igual que con mi mamá y con mi papá. Mi hermana no soñó nada, pero ella tampoco tenía ganas de quedarse, ya que tampoco se sentía tranquila, debido a que mi mamá había soñado algo extraño, y casi siempre sucede (es algo en la sangre... al rato se despertó en mí por una noche).
Realmente, no tengo más que agregar. Yo mismo estoy sumamente confundido. Pero a la vez, estoy agradecido porque ya sea algo en mí, o que alguien (y creo que sé quién pudo haber sido) me hizo tener ése sueño y me salvó la vida. Quién sabe, tal vez suene exagerado creer que haber soñado eso pudo haber evitado que muriese. Tal vez si no hubiese faltado a la fiesta, no habría muerto de todos modos. Pero... creo que no quiero saberlo con seguridad. Prefiero creer que me salvó la vida un simple sueño que no logro recordar siquiera. Y ahora, me siento sumamente cansado. Necesito dormir urgentemente. Necesito dejar éste día atrás.
Hoy tuve examen de matemáticas. Además, hoy cumplía años mi padrino, los famosos 50 años, y tenían una gran fiesta planeada. Yo no podía llegarme a la fiesta desde un inicio porque tenía el examen, pero tenía planeado llegarme después, para ver el partido de la selección. Sin embargo, algo muy curioso me sucedió que me quitó todas las ganas de ir a la fiesta. Anoche, después de haber estudiado para el examen de hoy, me fui a dormir tranquilamente. Y estaba emocionado porque iría a la fiesta de mi tío, y la pasaría bien y todo. Es decir, nada mejor que irse de fiesta después de un examen. Así que, me dormí pensando en ello. Pero soñé algo horrible. Algo relacionado con la fiesta, pero no logro recordar bien. Solo sé que me desperté llorando a las 3 de la mañana. Y eso no es algo normal en mí. Y lo que soñé tuvo que haber sido horrible, aunque no lo recuerdo, porque me costó un largo rato calmarme y volver a dormir. Después, ya a las 9 de la mañana, me desperté tranquilamente. Pero había perdido todas las ganas de ir a la fiesta. Me sentía cansado, así que tenía planeado ir al examen, y volver a mi casa a dormir. Así que le mentí a mi mamá y le dije que yo saldría del examen a las 5, cuando en realidad salía del examen a las 4 a más tardar. Le mentí porque sabía que si le decía que no quería ir por cansancio, no me lo permitiría y no me dejaría en paz. Así que, hice el examen, que por cierto me fue muy bien, y decidí irme a la casa. A las 5 de la tarde, llamé a mi mamá para decirle que había salido del examen (aunque había salido hacía 1 hora, y yo ya estaba en la casa viendo tele), y que me dolía mucho la cabeza y que preferiría no ir. Y, curiosamente, ella aceptó de buena gana. No puso 'peros' ni nada. Y eso fue bastante tranquilizador. Unos minutos después, me llamaron mis amigos a decirme que fuéramos a ver el partido a un bar, así que llamé de nuevo a mi mamá, y le avisé que iba a ir con mis amigos. Sin embargo, antes de que mis amigos pasaran por mi, mi mamá y mi papá llegaron a la casa. Mi hermana se había quedado en la fiesta para ver el partido. Fui al bar, vi el partido, y todo tranquilo. Y ya, como a la 1 de la mañana, me llegó un mensaje de mi hermana preguntándome a qué hora llegaría a la casa. Le respondí que tipo 2. Inmediatamente, me llegó un mensaje de mi mamá preguntándome lo mismo, y diciéndome que cuando llegara, la despertara a ella para saber que había llegado, y que también despertara a mi hermana (lo que no logré entender...).
Cuando llegué a mi casa, desperté a mi mamá, y luego desperté a mi hermana. Y cuando mi hermana se despertó, me dijo que tenía que contarme algo. Resulta que en la fiesta, poco después de que mis papás se fueron, entraron 3 tipos armados amenazando con matarlos a todos si no les daban lo que tenían. Por suerte, mi hermana reaccionó rápido y se logró esconder debajo de una mesa, y no le quitaron nada ni le hicieron daño. Pero a los demás les quitaron todo, y lo peor, se llevaron a una de mis primas con ellos por seguridad. Cuando mi hermana me contó que se llevaron a mi prima, sentí lo peor que he sentido en mi vida. Pero por suerte, los tipos soltaron a mi prima unos minutos después, y no le hicieron nada. Y claro, todo el mundo estaba asustadísimo y confundidísimo. Y lo curioso, es que mi hermana se tuvo que quedar en la fiesta en contra de su voluntad, porque tenía que acompañar a una de mis tías que no conocía a nadie de la fiesta, y no quería quedarse sola, por lo que le pidió a mi hermana que se quedara, y ella no tuvo más opción que quedarse con ella. Además, mi mamá también había soñando algo raro con la fiesta, y por eso decidío irse temprano. Y al mismo tiempo, mi papá había soñado algo que también lo tenía nervioso, y eso SI que NUNCA PASA. Mi papá es como el ser menos nervioso que conozco. Y sí lo noté nervioso en la mañana, cuando le conté que no pude dormir bien, y él me contó que él tampoco porque soñó muy feo, igual que mi mamá. Así que, por alguna extraña razón, que no logro entender el por qué, alguien me envió ése sueño, o seguro es una de esas situaciones en las que hacemos cosas que no sabemos cómo hicimos. Pero sí sé que ése sueño me salvó de lo que pudo ser algo fatal. Igual que con mi mamá y con mi papá. Mi hermana no soñó nada, pero ella tampoco tenía ganas de quedarse, ya que tampoco se sentía tranquila, debido a que mi mamá había soñado algo extraño, y casi siempre sucede (es algo en la sangre... al rato se despertó en mí por una noche).
Realmente, no tengo más que agregar. Yo mismo estoy sumamente confundido. Pero a la vez, estoy agradecido porque ya sea algo en mí, o que alguien (y creo que sé quién pudo haber sido) me hizo tener ése sueño y me salvó la vida. Quién sabe, tal vez suene exagerado creer que haber soñado eso pudo haber evitado que muriese. Tal vez si no hubiese faltado a la fiesta, no habría muerto de todos modos. Pero... creo que no quiero saberlo con seguridad. Prefiero creer que me salvó la vida un simple sueño que no logro recordar siquiera. Y ahora, me siento sumamente cansado. Necesito dormir urgentemente. Necesito dejar éste día atrás.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)