viernes, 13 de febrero de 2009

Cuando era niño...

Cuando era niño, yo decía que no me iba a casar nunca porque me daba pena besar a mi novia enfrente de todo el mundo.
Cuando era niño, creía que cuando viajaba en avión, vería a Dios, y siempre me quedaba viendo por la ventana durante horas y horas.
Cuando era niño, yo escribía cartas a mis amigos y luego las quemaba para que las recibieran en el cielo, ya que mi mamá me enseñó que cuando uno quema una carta, también se va al cielo.
Cuando era niño, yo quería ser médico, porque me encanta ayudar a la gente a sanar, y quería ser como Patch Adams.
Cuando era niño, siempre me sentía mal porque nadie me tomaba en serio, aún cuando lo que yo decía si tenía sentido. Odio que me subestimen por eso.
Cuando era niño, yo escribía en la computadora una carta para mí mismo, y pretendía que era una carta del fantasma escritor (me encantaba en ésa época).
Cuando era niño, me molestaban porque no sabía qué era pokemón. Y cuando aprendí todo de pokemón, me molestaban porque sabía demasiado de pokemón.
Cuando era niño, no creía que la gente pudiera dañar a los animales, si son tan nobles e inocentes.
Cuando era niño, nunca creí que llegaría a escribir canciones para alguien.
Cuando era niño, juré que nunca dejaría que lastimaran a una mujer frente a mí.
Cuando era niño, me prometí que nunca abandonaría a mis amigos cuando me necesitaran.
Cuando era niño, juré que daría mi vida por las personas que amo.
Cuando era niño, intenté siempre aprender a ser gracioso, porque me gusta hacer a la gente sonreír.
Cuando era niño, aprendí que ser padre es increíble, y me encantaría poder enseñarle muchas cosas a mis hijos.
Cuando era niño, me di cuenta que siempre tendría a mi familia primero, luego a mis amigos, y después todo lo demás.
Cuando era niño, creía que los sueños se hacían realidad si uno lograba soñar lo mismo dos noches seguidas.
Cuando era niño, yo sabía que no existía el ratón Pérez, o el niño o Santa Claus, pero siempre le seguía el juego a mis papás, porque me imaginaba la ilusión que es poder "engañar" y sacarle una sonrisa a tus hijos, y no quería quitarle eso a mis padres antes de tiempo.
Cuando era niño, no valoré nunca el dinero, y siempre invitaba a mis amigos a comer.
Cuando era niño, no entendía el sarcasmo (y hasta la fecha, todavía no lo domino...).
Cuando era niño, nunca creí que alguien pudiera querer hacer daño al propio, por eso siempre caía en las mismas bromas pesadas una y otra vez, porque creía que la próxima sería diferente.
Cuando era niño, creía que las peleas y los golpes nunca llegaban a nada, por eso nunca me defendí cuando me metía en problemas.
Cuando era niño, una vez intervine a favor del muchacho que siempre me golpeaba y me trataba mal, y lo hice porque creí que cambiaría y no me volvería a golpear.
Cuando era niño, me encantaba pasar horas viendo al cielo y encontrándole formas a las nubes.
Cuando era niño, lloraba mucho porque no me gustaba enojarme, y como no creía en los golpes, me sentía inútil, y eso me daba ganas de llorar.
Cuando era niño, creía que cuando la gente moría, era como un viaje largo, y luego los volvería a ver.
Cuando era niño, jamás creí que olvidaría cómo era ser niño.
Cuando era niño, siempre me pregunté como era no ser daltónico.
Cuando era niño, siempre soñaba con tener una fiesta sorpresa.
Cuando era niño, nunca me decían qué le iban a regalar a alguien de cumpleaños, porque yo siempre decía "No te vamos a regalar tal cosa...", porque realmente quería que no se lo esperara.
Cuando era niño, siempre quise tener a alguien que me dejara dormir en sus regazos.
Cuando era niño, siempre me gustó que me cantaran para dormirme.
Cuando era niño, no podía dormir con la puerta cerrada porque le temía a la oscuridad.
Cuando era niño, siempre que veía una película, jugaba en la noche de que yo era el héroe de la película.
¿Saben? Extraño ser niño...

2 comentarios:

Carla dijo...

Adorable entrada. Comento por partes:
-Yo pensaba lo de soñar algo dos noches seguidas.
-Yo nunca he valorado demasiado la plata. De hecho tengo un curioso complejo de culpa al respecto.
-Sobre el sarcasmo, creo que sos el que me ha dado los peores golpes, Mr.No-lo-domino...
-Yo sigo haciendo lo de buscarle formas a las nubes.
-Dormir en los regazos... *sigh*
-A mí me ATERRORIZABA la oscuridad. Todavía no dejarme de hacerme un poco de mella, jeje.

Ah, y sí. Qué lindo es ser peque. Creo que por eso me ENCANTA que me digan pueril.

nickyfc dijo...

Yo hasta el día de hoy duermo con el tele prendido para que no haya completa oscuridad.
And I speak sarcasm as a second language. No es tan cool... En realidad estoy trantado de tone it down.
Y cuando era niña creia que cuando uno iba en avión podía tocar las nubes. Fue una completa decepcion la primera vez que me subi a un avion y me di cuenta que las ventanas no se abrían.
Y hasta el día de hoy sueño con una fiesta sorpresa. O con no saber que me van a dar para Navidad.