domingo, 31 de agosto de 2008

Últimas horas con 18 años...


Bueno, una puerta se cierra, y otra se vuelve a abrir. Y éstas son mis últimas horas con 18 años. Suena un poco dramático, ¿no? Bueno, creo que tengo buenos fundamentos para ser dramático. Primero que todo, a los 18, uno es considerado ciudadano, así que haber recibido mi cédula de identidad fue muy importante (además, ya pude entrar a los bares de la Calle de la Amargura sin tener que pedir cédulas prestadas). Luego, aprender a conducir, un detalle muy importante. Luego, que desde entonces, he madurado mucho, y he intentado esforzarme cada vez más en mis estudios. Lo admito, desde el colegio he sido muy vagabundo, pero he ido mejorando. A los 18 años, conocí mucha gente, aprendí muchas cosas nuevas, y sobretodo, he aprendido sobre mí, y sobre los demás. Muchas cosas han sido excelentes, otras no tanto, pero el conjunto de eventos forman un collage que marcó mi vida. He ido soltándome con el tiempo, he aprendido a ser más extrovertido, he aprendido mucho sobre mis fuerzas, y mis debilidades (y cómo convertirlas en fortalezas). He aprendido que puedo cambiar y convertirme en quien quiero ser si realmente me esfuerzo en lograrlo. Puedo cambiar y mejorar, si realmente quiero. No me gusta dejar las cosas en manos del destino. Creo en el destino, pero creo que depende él de mí en muchas, muchísimas cosas. También aprendí que no debo forzar las cosas, que a veces se debe usar más la inteligencia y el sentido común que la fuerza. Aprendí que amar es una cosa, que depender de alguien es otra totalmente distinta, y que confundirlas es fácil. Más de lo que me gusta admitir. Aprendí que muchas cosas puedo hacerlas solo, y que si bien, tener a alguien ahí ayuda mucho, nada es imposible si yo me empeño en lograrlo. Al mismo tiempo, aprendí que nunca estoy solo, y que las mejores amistades se encuentran en los lugares menos pensados, y que los mejores momentos pueden pasar en el asiento de un bus, bajo una sombrilla en medio aguacero, en una pizzería, o incluso, bajo la lluvia, tirado en el jardín, sonriendo por el simple placer de sonreír. Aprendí que perdonar es sumamente importante para poder vivir, y que el rencor no lleva a ningún sitio. Aprendí a ser firme, a tomar decisiones difíciles, a cerrar puertas de ser necesario, y a decir "no". En estos 18 años, aprendí que tengo el don de hacer sonreír a las personas, y de animarlas, sin importar dónde, cuándo o quién. También, recordé que un papel con tinta no es más que papel con tinta, hasta que alguien agarra un instrumento y convierte esos dos elementos en la más dulce melodía, capaz de alivianar cargas y elevar sonrisas. Y sobretodo, en éste año, me di cuenta de lo que puede ser lo más importante de todo este año, y tal vez, de toda mi vida: NUNCA DEBO SUBESTIMAR MI PROPIO PODER. No importa con cuánta basura me llegué a encontrar en este año, logré salir adelante. Costó, pero aprendí. Y dolió, pero me volví más inteligente. Y comprendí que soy alguien muy fuerte, muy valioso, muy capaz, y que no debo ser tomado a la ligera por nadie (incluyéndome). Me siento orgulloso de lo que he logrado. Y agradecido por infinitas cosas. Y esto puede sonar tonto, pero ahora sé que si puedo lograr lo que yo quiera.
Y ahora que veo una puerta enorme cerrándose detrás de mí, veo otra todavía más grande abriéndose justo frente a mí. Se cierra un capítulo más de mi vida. Espero que todo salga bien para mí en mis 19 años. No sé que puede suceder, pero tengo unas cuántas ideas... Y termino mi última entrada con 18 años recordando una frase que escribí en una de mis entradas anteriores:
Y creo que por eso el cielo está ahí. Para recordarnos que necesitamos desviar la mirada de lo que tenemos enfrente y que nos es obvio, porque debemos ver más arriba del horizonte para apreciarlo, porque debemos ser capaces de dejar la razón de lado para poder entenderlo, y porque debemos ser capaces de soñar para poder sentirlo.

El cielo NO es mi límite... Es mi línea de partida.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Mi última semana con 18 años...

Wow, una entrada a mitad de la semana... Qué milagro. Pero es que han sucedido algunas cosas que realmente merecen ser mencionadas aquí. Bueno, empezando por el lunes, que fue el día más problemático. Gracias a la universidad, estaba medio dormido, y a pesar de que los lunes solo tengo clases de 3 a 5 de la tarde, llegué a las 9 a la universidad porque había quedado con un amigo en vernos a esa hora para intentar terminar una tarea. Como todo costarricense, él llegó media hora tarde, pero bueno, aproveché para ponerme el MP3 y oír música. Y por suerte, la primera canción fue "Don't Worry, Be Happy". Así que me animó un poco, incluso me pareció gracioso. Cuando mi compañero y yo nos pusimos a programar, encontramos varias trabas en solo empezar a hacer la tarea, debido a que el programa que neceeitábamos para hacer la tarea no funcionaba en ninguno de los laboratorios. Así que, después de intentarlo mil veces, decidí que simplemente, había que arreglar el problema en vez de buscar un laboratorio que funcionara. Y pasé como 1 hora intentando reubicar directorios, saltarme algunos permisos, y darle la vuelta a varias seguridades en los equipos. Al final, logré hacer que funcionara el bendito programa, y ENTONCES, empezamos a trabajar. Aunque empecé de buena gana, debido a que había logrado hacer que funcionara el programa sin tener un sólo permiso de modificación de la computadora. Ahí sí me jugué la creatividad.
Después de 2 horas, pudimos terminar la tarea, y en parte gracias a la inspiración que sufrí debido a mi alta autoestima en el momento. Después, decidimos ir a almorzar, y descubrí un lugar en la universidad que simplemente, sirven tanta comida que uno necesita quedarse descansando en la mesa para bajar la comida para poder moverse después. Posteriormente, decidimos ir a estudiar para un quiz de Circuitos Digitales que tendríamos a las 3, y así fue. Por suerte, me fue bien en el quiz. Y claro, como el día iba muy bien, tenían que sucederme algunas cosas malas. Sino, no sería un día común y corriente (disculpen el pensamiento negativo, pero simplemente, no hay día perfecto, ¿no?). Empezó a llover de manera brutal, pero claro, yo iba preparado con mi paraguas, así que evité que se mojara la mitad superior de mi cuerpo. Y con eso, pude evitar la hipotermia. Pero claro, cuando iba caminando a la parada del bus, metí el pie en una piscina de esas que a simple vista parecen un charquito, pero en realidad son una extensión del Océano Pacífico. Pero bueno, ni modo... Así que me quedé esperando en la parada del bus, tranquilamente. Y claro, el bus se atrasó como mil años, así que la empapada fue digna de recordar. Y para intentar subirme el ánimo, me puse otra vez el MP3. Y curiosamente, empezó a poner canciones románticas, hasta el punto en que me cansé de oír esa música. Y no importaba cuántas veces intenté cambiar la canción, el shuffle me traicionaba, así que me rendí, y dejé una de las canciones románticas en contra de mi voluntad. Y entonces, sucedió lo que se llama "coup de grâce" (significa darle el golpe final a alguien que está herido). Cuando levanté mi mirada, del otro lado de la calle, estaba ella. ELLA (uds saben a quién me refiero...). Y por un leve instante, tan pequeño que es incalculable, pero que a mí me pareció una eternidad, olvidé que ella y yo ya no éramos nada. Y por ése instante, me sentí muy, MUY feliz. Incluso hasta tuve la intención de ir a saludarla de beso, como si nada malo hubiese pasado jamás. Pero inmediatamente, recordé todo. Volví a la realidad. Y entonces, mi corazón empezó a latir increíblemente fuerte. Ni siquiera empezó a latir rápido, sólo empezó a latir más, MUCHO más fuerte. Mi pulso fallaba, y mis manos empezaron a temblar. Y como si fuera poco, ella empezó a cruzar la calle con una amiga y un amigo. Y estaba cruzando la calle en mi dirección. Es decir, si seguía en ese sentido, terminaríamos cara a cara. Y claro, yo sin saber qué hacer. Pensé como en... quitarme de su línea visual, pero probablemente, si yo hacía algún movimiento brusco, ella se daría cuenta, y realmente pensé que que ella me viera no iba a ser bueno para ninguno de los dos. Así que simplemente, dejé de respirar. Literalmente, dejé de respirar. Y me paralicé de pies a cabeza. Claro, mi mirada no se despegaba de ella. Y ella no se desviaba, seguía caminando en mi dirección. Y mi corazón se me iba a salir del pecho si seguía latiendo más rápido. Pero en el último momento, a 2 metros de mí, ella giró hacia su derecha, camino a la Calle de la Amargura, y se perdió en la esquina. Yo seguía sin poder creerle a mis ojos. Y en el impulso más estúpido, le pedi a quien estaba a mi lado en la fila que me guardara el campo, y me dirigí hacia la Calle. Y la pude ver a lo lejos. Y lo primero que pensé fue "Qué largo que tiene el pelo...". Y la vi sonriendo con sus amigos. Y se volvió a perder detrás de un bus. Y claro, yo no iba a ser tan increíblemente idiota como para ir tras ella. Así que, agarrándome el alma, di media vuelta y volví a la fila. Mis ojos se empezaron a humedecer a una velocidad ridícula. Pero me abstuve de llorar, y lo que hice fue llamar a Carla, quien es como mi conciencia. Y hablé con ella durante todo el viaje del bus hasta llegar a mi casa. Cuando me bajé del bus, duré como 10 minutos en caminar 20 metros. No estaba llorando, ni planeaba llorar, pero tenía que recuperarme del shock. A pesar del aguacero, me senté en la acera, y me quedé ahí. Pensé varias cosas. Por un lado, me vino a la mente una idea que hasta me sentí como un idiota por haberla pensado. Pensé: "Ella nunca iba a la Calle conmigo...", e inmediatamente me dio un poco de risa por haber pensado eso. Después, pensé en que nunca la había visto con el pelo tan largo. Luego, parte de mí se alegró por haberla visto sonreír. No sólo por el hecho de saber que estaba feliz, sino por el hecho de haberla visto sonreír una vez más. Lo admito, fue tonto pensar en eso, pero en serio me gustó verla sonreír. Claro, casi se me quiebra el alma (otra vez), pero me mantuve firme. Luego, me acordé que exactamente, en una semana, yo cumpliría años. Así que encontré algo de ironía en que mi última semana con 18 años (estos 18 años tan... tan...) hubiese empezado así. No me lo esperaba venir por nada del mundo. Así que, agarrando todo mi valor, me puse de pie. Mi cara estaba toda húmeda, pero no eran por lágrimas. En todo el rato, no solté una sola lágrima. Ni la solté en el resto del día. Pasé algo desanimado, pero no dejé que mi recuperación echara un solo paso atrás. Me sorprendí la fuerza que tuve para no ir tras ella, para no haberla llamado, por no haberme puesto a llorar (no me da pena admitirlo, me faltó poco por llorar... pero me mantuve firme). Así que, si fue interesante ver cómo me he vuelto más fuerte. Y Carla me dijo algo muy cierto. Qué dicha que la vi ése día, y no antes, porque antes, no estaba tan bien como ahora, y me habría afectado mucho, mucho más. Al menos, esto me ha mantenido ligeramente desanimado, no completamente destrozado. Pero cada día me siento mejor. Realmente, he crecido mucho con todo esto.
Bueno, básicamente por esto ocupaba hacer esta entrada a mitad de la semana. Ayuda bastante sacarse éstas cosas de uno. Y claro, sé perfectamente que cualquier, CUALQUIER persona puede ver lo que escribo. Y aún así, aún si nadie leyera esto, simplemente, el hecho de ponerlo en el mundo físico, no sólo en mi mente, lo hace mucho más tolerable. ¿Por qué? Creo que porque parte de la carga que producen estos eventos se escapa conforme escribo sobre ellos. Así que, realmente es una gran ayuda. Y por eso, ocupaba soltar esto. Bueno, ahora sí, de vuelta al mundo real. Tengo mucho que hacer, y tengo que seguir con mis cosas. Espero que no haya necesidad de otra intervención a mitad de semana... Aunque, sea lo que sea que suceda, creo que puedo con ello.

domingo, 24 de agosto de 2008

Otro tipo de esperanza...

Y bueno, aquí estoy otra vez, en mi desahogo semanal/terapia. Ha sido una semana para recordar, simplemente por el hecho de que pasé 38 horas seguidas despierto, gracias a la universidad. Y sí, ya sé que hablé de balance y no sé que más... Pero a veces se deben romper las reglas, sobretodo si es algo muy importante. Al fin y al cabo, era una tarea importante, y por suerte pude entregarla. Lo malo de eso fue que la próxima tarea es programar el juego de "The Sims", pero sin la parte gráfica. Bienvenido al mundo de la inteligencia artificial, Nacho... Yay... (Nota: Tengo una expresión de inmensa felicidad... (Nota: Sarcasmo... por si las dudas...)). Digo, no es que no me guste la IA, pero creo que tal vez es un poco excesivo. En todo caso, no tengo opción. Sólo espero que ésta vez, el profe tenga la delicadeza de enseñarnos lo necesario para hacer la tarea, y no como la pasada, que prácticamente le vendí mi alma a Google a cambio de respuestas y funciones en C++ que me pudieran salvar la vida. Ahora, tengo un tatuaje en la parte de atrás de mi cuello... "GGG" (Cualquier similitud con el 666, es pura coinciencia...)
Bueno, hasta hace unos minutos me percaté de que ya son 3 meses de tener este blog. Seriamente, parece mucho más. Se ve tan lejano el día en que lo inicié... Hasta me escalofría recordarlo. Es como el vacío en el estómago cuando uno siente que se cae mientras duerme. Así de extraño es.
Hasta hace unos días (y gracias a un comentario de Carla) me di cuenta de que es bonito que a uno le guste alguien. Claro, es excelente si el sentimiento es mutuo, pero ya con solo que me guste alguien es especial. Ese mariposeo, y cuando los latidos del corazón se vuelven ligeramente más fuertes, apenas lo necesario para que te sientas "extraño". Y ese... "juego" (por ponerlo de alguna manera) de alcanza y retira, de buscar a ésa persona, y luego desaparecerte por un tiempo, y luego volver a aparecer, y las "indirectas" (a veces un poco directas), y ésa emoción... Y esa incertidumbre de si algo que ésa persona dijo tenía doble sentido, y si lo dijo al propio, y si le caigo bien... Todo eso, es algo que nos mantiene bastante entretenidos. Y quién sabe, hasta con suerte puede que ésa indirecta sí fue hecha al propio, y que las cosas resulten bien para ambos. Bueno, creo que me desvié del tema. A lo que iba es que es bonito estar así. Pero mejor me callo ya con esto...
Hace unos días tuve que acompañar a mi madre a una reunión en Escazú con unas amigas de ella y no sé qué más, y como no tenía mucho que hacer, decidí acompañarla. Resulta que, a pesar de que yo no conocía a las amigas de mi madre, ellas me conocían como si fueran familia... Concluí rápidamente que mi mamá les contó todo de mí (sin comentarios...). Sin embargo, dejando todo lo que dijeron que no tenía mucho sentido, dijeron algo que me hizo sentir bien. "Ud tiene que buscar a alguien que se lo merezca". No sé, fue como lo que más se me grabó en la mente de todas las cosas que dijeron. Y me pareció extraño que ésa frase hiciera tanto efecto en mí. Alguien que me merezca... No sé, pero guarda muchos significados. Tampoco quiero que mi ego se me suba al techo, pero de todas las cosas que me han dicho todas las personas que me apoyaron (y hasta la fecha, me siguen apoyando), ésta frase es de las más significativas porque me hizo sentir como que sí hay alguien para mí. Insisto, no quiero sonar egocéntrico o algo así, pero me considero una buena persona. Tal vez no la cumbre de la evolución humana o algo así, pero bueno... El punto es que me hizo creer (o más bien, me recordó...) que sí hay posibilidades de que alguien se detenga e intente ver quién soy verdaderamente. Ya sucedió una vez, y aunque no terminó bien(o será, más bien, que terminó? Jajaj...), al menos ya vi que todavía hay gente que no hace juicios apresurados basados en la cara o en el pelo o en la ropa.
Habiendo mencionado ésto, creo que por eso me enamoré tanto la vez pasada. Había perdido la esperanza de que alguien se detuviera a ver más alla, y ella me demostró lo equivocado que estaba. Y creo que también, por eso, me costó tanto separarme de ella, hasta de su imagen y de su recuerdo, porque no creía que habría alguien que hiciera lo mismo. Sin embargo, hace unas semanas, en la playa, alguien se detuvo por mí, y le caí bien. No digo que ésa persona se sienta atraída por mí (ojalá que sí, pero ésa es otra historia), pero el hecho de que fuera así por un rato, fue una buena señal...
Bueno, creo que es suficiente por la sesión de ésta semana... El estudio me llama. Y no quiero atrasarme. No suelo ser tan aplicado, pero hay excepciones a la regla. En todo caso, hasta la próxima...

martes, 19 de agosto de 2008

Balance... La clave está en el balance...


Bueno, hoy fue uno de esos días en los que uno no tiene tiempo de descansar, y que por cierto, me encantan. Por razones desconocidas, me resultó imposible dormir anoche, a pesar de acostarme a las 10 de la noche. Logré cerrar los párpados hasta la 1 de la mañana. Y cuando logré cerrarlos, sonó la alarma del celular, para llevarme la sorpresa de que en un abrir y cerrar los ojos, pasaron 4 horas y era hora de levantarme. Así que no sé de dónde saqué la motivación, pero me levanté. Ah, y hoy estrené Coffee Maker. Muy importante recalcar esto, ya que sin ese cafecito extra fuerte, no hubiese terminado mi día.
Después de matemática, y una dosis bien simpática de matrices y ecuaciones lineales (que hasta el momento parece ser sencillo), salí corriendo de clases para ir al trabajo. Y ahí sí que fue severo el trabajo. Resulta que adelantaron la fecha de presentación de un proyecto de bases de datos y sistematización de un monton de procedimientos. Originalmente, me quedaban 15 días para terminarlo. Ahora, tengo que tenerlo listo para el viernes (imagínense mi cara cuando me dijeron eso...). Así que hoy me olvidé del almuerzo (más adelante tengo que hablar de esto...) y no paré de trabajar, salvo por que una amiga, amablemente, me compró café y me lo trajo al trabajo (son esos detallitos que uno agradece...). Y al final, logré adelantar una enorme cantidad del trabajo, tanto que me sorprendí a mí mismo. Cuando eran las 3, salí corriendo (otra vez...) hacia mi facultad, para llevar mi 2da clase de progra II. Y fue bastante divertido. Mi profe, que es muuuuuy peculiar (me recuerda a mí en algunas cosas...), nos dio un "survival kit"; una bolsita plástica con un lápiz, un lapicero, varios clips y algunos confites. Fue inesperado, pero fue algo divertido y muy amable de su parte. Y la clase fue bastante productiva, por cierto. Incluso, en un momento, teníamos que responder lo que resultaba de un código que nos mostró el profe, y nadie podía hacerlo. Así que le dije "Profe, le apuesto 3 tapitas de chocolate a que yo lo resuelvo", y él aceptó mi apuesta. Las tapitas estuvieron muy ricas, hacía tiempo que no comía. :P
Finalmente, hogar, dulce hogar. Y bueno, tenía ganas de escribir. Ah, iba a mencionar algo de saltarme el almuerzo por trabajo. Recientemente me he sentido algo débil, como con un constante dolor de cabeza. Haciendo un recuento de posibles razones de por qué me siento así, me di cuenta que hay días en los que solo desayuno, y 12 horas después, almuerzo/ceno y me voy a dormir. Realmente he hecho un desastre con mi alimentación. Y ni qué decir sobre mis horarios de sueño... A veces duermo 8 horas, a veces 4 horas (como pasó hoy...), así que asumo que todo esto me ha estado afectando. Y claro, me encanta trabajar y estudiar (me fascina mi carrera...), pero creo que me he extralimitado demasiado. ¿Cómo se supone que logre mis metas si no cuido mi salud? Así que he decidido tener un poco más de orden en cuanto a mi salud. Intentaré comer 3 veces al día, ojalá algo sano, y también intentaré dormir un promedio de 6 horas al día (me di cuenta que mis horas de sueño necesarias se redujeron a 6). Sobretodo ahora que estoy cerca de mi cumpleaños, ya que usualmente, la gente se enferma cuando se acerca su fecha de nacimiento. Y peor porque mi cumpleaños siempre cae en época de exámenes (no siendo éste año la excepción), y como que enfermarme, faltar a clases, y exámenes no es algo que me agrade mucho. Así que tengo que empezar a cuidarme y no llegar al límite. De todos modos, yo que tanto criticaba que trabajar y estudiar mucho y olvidarse de todo lo demás era malo, ahora me doy cuenta que me estoy volviendo eso que tanto criticaba. Así que no quiero volverme ése tipo de persona.
Bueno, ahora, a comer y a estudiar, y posteriormente, a dormir. Fue un buen día, realmente. Lo disfruté. Pero esto apenas está empezando. Lo mejor está por venir.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Honey, I'm hoooome!


¡Bueno, tantísimo tiempo sin escribir! Ya me lo estaban reclamando :P Y hay mucho que contar, por cierto. Empecemos por el por qué no he vuelto a escribir. Honestamente, tenog 2 razones. 1) Pereza 2) Trabajo. Si, he estado trabajando bastante. En todo caso, esta semana entré a clases. Ya me hacía falta (si, claro...). Va a ser un semestre divertido, sobretodo por el hecho de que salgo todos los días a las 5 de la tarde.
Luego, mis nuevas materias. Por un lado, está progra II. La primera clase fue ayer y ya tengo tarea corta y tarea programada. Además, mi profe está... "peculiar". Solo quiero resaltar el hecho de que dio la mitad de la clase saltando de silla en silla (si, de silla en silla). Por otro lado, está Circuitos Digitales. Quiero meter el tren aquí por un momento. Los del Tecnológico (la universidad que se considera la "competencia" de mi universidad, aunque realmente no existe mucha competencia que digamos... es simplemente pura tontera que dice la gente porque tiene ganas de vernos agarrados) siempre se han quejado porque en una materia, los ponen a armar un carro a control remoto y manejarlo desde una computadora (si, poner en la compu "adelante" y que el carro avance, y cosas así). Y yo siempre he querido saber qué tan difícil es eso. Pues, mis deseso se cumplieron. Tengo que hacer exactamente lo mismo en circuitos. Así que será divertido y todo un reto. Y servirá para probarme a mí mismo. Es algo por lo que estoy muy emocionado, realmente muy emocionado. También está álgebra lineal. Se ve sencillo... Nada del otro mundo. Es cuestión de poner atención en clase.
Otra cosa que es nueva es que he tomado una gran decisión. Decidí que TENGO que ir a estudiar a Japón en algún momento. En más o menos 2 años terminaré mi licenciatura. Eso significa que tengo 2 años para perfeccionar mi japonés, y entonces, iré a sacar mi maestria (ojalá que un doctorado también) a Japón.
Algo curioso de esto último es que era algo que yo siempre tuve en mi subconsciente. Sin embargo, ahora que tengo más libertad, no tengo razón por la que no debo irme. Es decir, claro que están mis amigos y mi familia. Pero esas son personas que yo sé que siempre me apoyarán, y que no importa cuánto tiempo me vaya, no me querrán menos. Y nuestra amistad no cambiará con el tiempo. Además, tengo familiares que tienen muchos amigos ahí en Japón, y sé que ellos me ayudarán. Personalmente, me gustaría ir a Hiroshima (no tiene nada que ver con la bomba atómica ni nada por el estilo). Es lógico pensar que Japón, siendo la capital de la tecnología, me llamara la atención por esa misma razón. Sin embargo, mi interés va más allá de la tecnología. Japón me interesa mucho por varias razones, pero entre las más importantes están estas: Son una cultura INCREIBLEMENTE disciplinada. Son sumamente exigentes consigo mismos. Por eso es que Japón es el país con el índice más alto en suicidios del mundo. Sí, son así de exigentes. También, son una cultura sumamente amable y educada. El simple rito del té (al menos el antiguo) era, y sigue siendo, uno de los artes más bellos que yo he visto. Todo tiene que ser perfecto, y sumamente delicado al mismo tiempo. Es casi hipnótico. También, porque creo que un viaje al exterior me caería de maravilla. Algo que también admiro de los japoneses es que son increíblemente independientes. A los 15 años, muchos jóvenes se mudan a sus propias casas, se mantienen sólos (rara vez con ayuda económica de sus padres) y ahí siguen sus vidas. Yo también necesito esa independencia. Esto por algo curioso que concluí hace unos días. Puede que sea una cosa pasajera, o que mi opinión cambie con el tiempo, pero hasta el momento, se mantiene como un dato estable. Y es esto: necesito ser capaz de cuidarme a mí mismo y no depender tanto de los demás. ¿Por qué esto de repente? Bueno, quiero probarme a mí mismo que puedo hacerlo. Es evidente que SIEMPRE necesitaré a las demás personas, ya que el ser humano es un ser social por naturaleza. Pero quiero poder probarme que puedo hacer muchas cosas yo sólo. Además, creo que para cuando vaya a estudiar a Japón, tendré suficiente madurez para hacerlo al 100%. Por otro lado, me gustaría realizar algunos cambios drásticos a lo largo del tiempo. De hecho que esto de los cambios empezó hace mucho tiempo y yo no me había percatado. El simple hecho de estar trabajando es un gran cambio para mí. Me he dado cuenta que en todo este año, no le he pedido dinero a mis papás para nada. Yo pagué mi propio viaje a la playa, yo pago mi gasolina, pago mi comida, pago todo lo mío (incluso la ropa que me compro y las idas al cine). Y no me había dado cuenta de ese nivel de independencia, que aunque sea pequeño, fue mi primer paso para llegar a ser más independiente. Y desde entonces, he ido dando otros pasos. He podido tomar muchas decisiones difíciles, pero con toda la convicción de que son las decisiones correctas. Cerrar puertas no es algo que me resultaba fácil antes. Pero a veces se vuelve necesario. Y puedo decir que estoy orgulloso de lo que he logrado este año. No me arrepiento de nada.
Bueno, es oficial, he vuelto a bloguear. Y admito que me hacía falta... Esto era algo que necesitaba sacar de mí. Es esa extraña necesidad de que me escuchen sin desear una respuesta, tan sólo un asentimiento de cabeza. Lo haré con más frecuencia. Tal vez no tanta como antes porque ahora con la universidad, todo se vuelve un poco más ocupado, pero no me olvidaré de poner una entrada de vez en cuando. Así que... ¡he vuelto!

domingo, 3 de agosto de 2008

Hogar dulce hogar

Bueno, hace ratos que no escribo nada, ni siquiera cuando volví de la playa. ¿Por qué? Porque todavía no me recupero del viaje. Sigo con mucho sueño acumulado y estoy durmiendo como 14 horas al día. Pero hasta hoy me siento con ganas de escribir.
El viaje en sí fue genial. No hubo problemas, y hasta hice amigos y amigas nuevos. La mayoría de la UCR, así que mejor aún.
Esta es mi última semana de vacaciones. Así que aprovecharé para disfrutarla al máximo. Ah, y en menos de 1 mes cumplo años... ¡Cómo pasa el tiempo! En fin... no ando con muchas ganas de escribir. Ahí estaré escribiendo de vez en cuando a lo largo de esta semana de vacaciones.