martes, 3 de febrero de 2009

Clases

Hoy, a las 7 de la mañana, estaba frente a mi antiguo colegio. Es casi que una costumbre desde que salí del colegio que cuando empiezan las clases de secundaria, voy a ver como entran los estudiantes al nuevo curso lectivo. Sobretodo porque es como un reflejo mío.
No sé si antes lo había mencionado, pero puedo recordar a la perfección muchos de los momentos más importantes de mi vida. Esto porque cuando sucede algo importante, "tomo una fotografía", y la guardo en mi mente. Algo así como que congelo el tiempo un instante, veo cada detalle del momento, y así poder recordarlo tan bien como sea posible. Y uno de esos momentos importantes fue mi primer día en el colegio.
Recuerdo que todo se veía exageradamente grande. La entrada era enorme, la gente a mi alrededor también, y yo sentía que cada segundo me hacía más y más pequeño. Antes de poner un pie en la institución, respiré hondo, cerré los ojos un momento, y di el primer paso. Fue sumamente dramático, pero la verdad si estaba muy nervioso. No conocía a nadie, y como siempre fui sumamente tímido (y hasta la fecha no se me quita por completo...), y además, el colegio tenía fama de ser uno de los más difíciles, me sentía como el ser más insignificante en el planeta. Habían demasiadas personas a mi alrededor, y yo no estaba seguro de a dónde tenía que ir. Seguí a las demás personas, e intenté ubicar a una persona que tuviera cara de pánico... como yo. Pero no logré mucho. Nadie tenía tanto miedo como yo. Así que dejé todo en manos de la suerte, y solo me puse a caminar. Y cuando encontré las aulas de primer año, busqué mi nombre, hasta que encontré mi aula. Y cuando iba a entrar, volví a cerrar los ojos, y respiré hondo otra vez. Y me quedé así un momento. Y cuando iba a dar el primer paso a mi clase, choqué contra la puerta. La alarma había sonado... y yo estaba tarde... Curiosamente, fue un patrón que se repitió múltiples veces durante mi estadía en ese colegio. :P
Así que, desde que salí del colegio, visito la entrada del colegio en el primer día de clases. Simplemente me ubico al lado de la entrada principal, y veo como entran todos los estudiantes. Pero sobretodo, me quedo buscando uno con cara de pánico, como yo la tuve. Y es increíble la cantidad de estudiantes nuevos que tienen esa cara de miedo. Se les nota a un kilómetro que es su primera vez en ése colegio. Y no puedo sino sonreír, porque eso fue hace 7 años para mí. Hace 7 años... Y no puedo creer lo rápido que se pasa el tiempo. A veces siento que sigo en el colegio (y no necesariamente por las tardías...). Y simplemente siento que, a pesar de que fue una etapa sumamente hermosa, se pasó demasiado rápido. Solo queda disfrutar mi universidad tanto como pueda.
Por cierto, esto me recuerda... Parece que la fecha para empezar clases se adelantó por mucho. Usualmente, entrábamos el 8 o 9 de febrero. Incluso... hace 7 años exactamente, el 3 de febrero, yo estaba en el último día del curso de verano. Y ahora que me pongo a pensar... ese fue otro momento del cual tengo una fotografía mental. Y hay una frase para esa fotografía que siempre me ha hecho reír, y es algo que dije en ese momento hace 7 años: "Es demasiado linda... Seguro es una pesada...". Curioso, ¿no? El destino nos da cada sorpresa... Si algo aprendí con eso, fue nunca juzgar a las personas por la primera impresión. En ese momento, hace 7 años, jamás se me habría ocurrido que ella... XD
Y ya como nota final... Creo que soy un sádico. Cuando sonó la alarma para iniciar las clases, no pude sino sonreír. Y no por algún motivo profundo, sino porque yo iba camino a mi casa a seguir durmiendo... Je je je... XD

1 comentario:

Carla dijo...

¿No te mandé la versión mejor iluminada? Porque sí, yo tomé esa foto.... *rolls eyes*