Ella, Patricia, siempre me chineaba montones. Cuando estaba aburrido porque los alumnos estaban en exámenes, o cuando mi mamá se quedaba después de clases en reuniones y yo me quedaba solo, ella siempre me acompañaba un rato y se aseguraba de que no me aburriera mucho. Incluso, una de las historias que siempre recuerdan las amigas de mi mamá fue que en una de ésas tardes, mientras esperaba a mi mamá, llegó Patricia y me preguntó que por qué la cara larga. Le respondí "Di, aquí... Voy a tener que quebrarme un brazo para ver si mi mamá me pone atención". Ella llegó atacada de la risa a contarle a mi mamá. Y así hay historias de mi infancia en la Centeno Güell, donde en casi todas, participaba Patricia.
Hoy me enteré de que murió de un ataque cardíaco. Había tenido un accidente y la dejó débil, y un paro cardiorespiratorio fue demasiado para ella. Yo no me había enterado de nada. El accidente había sido ayer, y hoy fue que falleció. Y lo que más me duele es que llevaba años de no verla. Y siempre me mandaba saludos, y yo también le mandaba saludos. La última vez, mi mamá le contó que yo estaba haciendo ejercicios, y ella le dijo que me dijera que fuera a visitarla un día, porque quería ver cómo había cambiado yo. Y me duele realmente, porque ella era una gran persona. Y aunque no parece, ella influyó mucho en mi infancia. Era una persona muy amable, cariñosa, que siempre tenía un minuto para hacerme una broma o algo, con tal de que yo no me aburriera demasiado. Y a pesar de que llevaba mucho tiempo de no visitarla, realmente la voy a extrañar. Ella siempre fue un ejemplo para mí, y puedo asegurar que soy así en parte por cómo ella fue conmigo. Al menos puedo sentirme bien porque ella pudo pasarme algunas de sus virtudes a mí, y así tendré algo de ella para recordar siempre.
Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti.John Donne
No hay comentarios:
Publicar un comentario