domingo, 3 de mayo de 2009

O.o

Hoy tenía planeado estudiar todo el día, pero acabo de ver algo que... Bueno, me sacó lágrimas...

Reece Fleming tenía cuatro años cuando le diagnosticaron leucemia. Él trató de seguir llevando con normalidad su vida. "Siempre intentó caminar, hasta el final, así que pensamos que si él andaba por nosotros, nosotros andaríamos por él", dice su madre.

Eso es lo que hicieron cuando cuatro años después, el pasado mes de mayo, les dijeron que al pequeño, ya con 8 años, le quedaban apenas semanas de vida. "Cuando lo supimos intentamos hacer con él absolutamente todo lo que pudimos".

Quería recuperar a Elleanor, la amiga a la que había estado tan unido y de la que se había distanciado
Y Reece quería, sobre todo, a Elleanor Purgslove. Su compañera de colegio, su amiga especial. Habían estado muy unidos durante un par de años, pero luego todo se vino abajo. Quería recuperarla.

Sus padres le ayudaron, organizaron una fiesta pirata y ella acudió. Después continuaron viéndose. Y en uno de estos encuentros, cargado con una pistola láser de juguete, decidió declararse y pedirle su mano. Ella aceptó. Los padres de ambos bendijeron su unión y organizaron la celebración.

Tal como cuenta el Telegraph, hubo anillos, púlpito, certificado, paseo en limusina y cena. No tiene ningún valor legal, pero fue una boda a la medida de sus contrayentes. El 4 de julio se casaron. El día 5, Reece murió en casa junto a sus padres. Su madre recuerda lo que le dijo tras cumplir su deseo: "Ahora puedo irme".

Sin palabras, la verdad... Bueno, excepto unas cuantas. ¡¡¡La próxima persona que yo oiga decir "Es muy joven para amar", juro que lo mataré a golpes!!!

Cada uno tiene la edad de su corazón.
Antole France

P.D. No sé si eso quiere decir que soy un niño o un anciano... Pero sí sé que seré un niño o un anciano el resto de mi vida, como SIEMPRE lo he sido.

1 comentario:

Carla dijo...

Linda historia... *sigh*

Ah, l'amour!