sábado, 11 de abril de 2009

Re-Cuento :P

Wow... Segunda entrada en el día de hoy :P Pero es que estaba revisando mis viejas entradas, y vi esta que me encantó.

Un día, en una escuela, el profesor paseaba entre los pupitres entregando las calificaciones del último examen. Al llegar a Esteban, un niño de pelo desordenado y la cara siempre sucia, el maestro negó con la cabeza y dejó caer el examen sobre el pupitre con un gesto de decepción. Esteban ni siquiera lo miró. Ya sabía que en el encabezamiento de la hoja de respuestas encontraría un cero enmarcado en rotulador rojo.
“Muy mal”, rugió el maestro. “No has dado ni una, Esteban. Ni en geografía, ni en matemáticas, ni en literatura…”
“Yo sé”, dijo el chico. “Pero yo no pierdo la esperanza”.
“Pues no faltaría más. Jamás hay que perder la esperanza de aprender.”
“No, no”, repuso Esteban. “Se equivoca. De lo que no pierdo la esperanza… es de que un buen día el sol salga por el oeste, que la hipotenusa forme un ángulo recto, los sonetos se escriban en alejandrinos y la capital de Canadá sea Bucarest.”

No se necesita estar en lo correcto para poder tener esperanza. Puede que el sol no salga por el oeste, pero, ¿quién dice que no puede pasar? Es poco probable, pero uno nunca sabe lo que puede suceder. Y no importa cuánto nos digan que está mal, que no va a pasar, uno siempre cree que ese buen día va a llegar. Esta entrada es corta, pero deja bastante para pensar. Quién sabe... Tal vez cuando mi sol salga por el oeste, la gente dirá "Él fue el que nunca perdió la esperanza". Aunque no hará mucha diferencia lo que digan. Mi sol habrá salido finalmente.


Hace casi un año de esa entrada. Y en ése momento, claramente mi idea del sol que salía por el oeste era bastante clara. La esperanza me mantuvo mucho tiempo, luego me di cuenta que no podía vivir de sueños, y poco a poco me reparé. Básicamente, esta entrada es porque me siento asombrado de ver la diferencia que hay entre el yo de hace un año, y yo ahora. Lo divertido es que si recuerdo bien cuando hice esa entrada. Estaba pensando "¿Cómo estaré dentro de un año, o dentro de dos?". No tuve que esperar un año para poder volver a ser feliz. Pero igual... Es algo que tenía que mencionar aquí. Y además, el cuento me gusta mucho, y quería publicarlo por segunda vez. Me da la oportunidad de admirar hasta dónde he llegado. Digamos que es un "re-cuento" de mis logros :P El punto es que... Lo logré :D

Se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un paso.
C.C. Cortéz

1 comentario:

nickyfc dijo...

Re-encontrarse en el blog es lo máximo. Es genial releerse y encontrar cosas que olvidamos y deberiamos recordar o darnos cuenta de como hemos avanzado en el camino.
Y ese cuento está excelente.