lunes, 4 de mayo de 2009

Mala suerte...

Bueno, anoche me acosté a la 1 de la mañana estudiando para el examen que tengo el miércoles. Así que hoy a las 7 de la mañana estaba en clases perdiendo el conocimiento por culpa del cansancio. La clase de 7 a 9 me costó mucho no dormirme, pero cuando llegué a probabilidad y estadística de 9 a 11, ya mi cuerpo no daba más. Para tratar de no dormirme, me puse a tontear un rato con mi celular, y de eso que estoy navegando entre carpetas y carpetas, me encuentro una fotografía perdida por ahí. Y cuando la abro, sentí un vacío en el estómago que hacía meses no sentía. La mejor foto que yo alguna vez me tomé con ella. ¡Ella! Claro, no me lo esperaba. Yo juraría que yo había borrado esa fotografía. Y cuando vi esa foto hoy en la mañana, puedo jurar que en la clase sonó el eco de mi corazón dar un latido sumamente ruidoso en un intento de salírseme por la boca (casi lo logra...). Y por mera curiosidad, busqué la información de la fotografía, y otra vez mi corazón intentó huir de mi cuerpo: la fotografía la tomé exactamente un año antes de que termináramos. ¡Exactamente un año! Demasiada coincidencia para mi gusto. Claro, me quitó el sueño momentáneamente. Y pasé como estúpido mirando la fotografía por un largo rato. Y caí en cuenta de algo bastante incómodo. Es más, citaré lo que pensé en ése momento: "... Que m***, pero yo si que era demasiado feliz". No digo que ahora no sea feliz. Digo que en ése entonces, yo si que era increíblemente feliz. Y me puse a pensar... Y el mejor ejemplo que encontré para asociar mi felicidad de ése momento fue el siguiente: era como navidad todos los días. Todos los días en la mañana me despertaba, miraba el reloj, y si todavía era muy temprano, me volvía a dormir con ansias de que fuera un poco más tarde para poder llamarla y decirle buenos días, y que ella fuese la primera persona que yo escuchara en el día. Y justo antes de irme a dormir, una llamada de buenas noches, un beso, y justo antes de rendirme al sueño, una sonrisa pensando en que mañana volvería a escucharla. En serio era como navidad para un niño pequeño. Claro, y mientras yo pensaba todo eso hoy, mirando la foto, me rendí y caí dormido en media clase con el celular en la mano. Ya al rato me desperté otra vez, medio confundido. Y volví a ver mi mano, y ahí estaba mi celular, con la fotografía todavía puesta. Y otra vez sentí el fuerte golpe en el corazón. (Por cierto, ¿quién dijo que el corazón no puede "doler"? Estoy seguro que a todos nos ha pasado algo tan feo que en serio nos duele el corazón y nos falta un poco el aire incluso...).
El resto del día lo he pasado medio deprimido. Y es que es raro, porque últimamente no he dejado de pensar en ella. De la nada se me viene a la mente. Mi abuela me decía cuando era pequeño que si de la nada se me venía a la mente una persona, era porque esa persona estaba pensando en mí. Es una bonita teoría. Pero si fuese cierta, creo que hoy ella no dejó de pensar en mi tampoco. En fin... Estoy casi seguro que mañana me sentiré mucho mejor. Hoy fue que por mala suerte, la falta de sueño y la sorpresa de la foto, junto con la coincidencia de que la mejor foto que me tomé con ella, la tomé exactamente un año antes de que termináramos... Todo esto conspiró para quitarme el ánimo. Hoy me aseguraré de dormir bien y no volver a deprimirme mañana. De todos modos, siempre hay un mañana. Es cuestión de levantarse y seguir andando. Así que mejor me duermo ya para no pensar más en esto, porque entre más lo pienso, más daño me causa.

No quiero pensar porque no quiero que el dolor del corazón se una al dolor del pensamiento.
Emilio Castelar

3 comentarios:

Carla dijo...

Yo también me topé con esa frase en un momento delicado, aunque un poco opuesto al tuyo. Vos por lo menos recordaste que fuiste feliz. Yo en ese momento lo dudé.

De nuevo, *ola*.

nickyfc dijo...

1. Amo la frase de su abuelita.
2. Sí, es como que el corazón se salta un latido y de pronto el latido cae más fuerte de lo usual y duele, todos los siguientes latidos.
3. Ah bueno, como dato random, a mí el corazón casi nunca me duele. Solo me dan nauseas.
4. Amé su disposición hacia un nuevo día. Siempre hay que seguir viviendo, siempre hay que seguir amando.

Murci dijo...

hey eso d q el corazón duela es muy cierto ... yo tal vez no haya vivido NADA d lo q uds 3 sí, pero sí me ha dolido y la vdd creo q es cm lo dijo la otra muchacha, s cm q c salta un latido y desp ... ouch ...