¡Qué ganas de simplemente gritar! Salir a la calle y gritar y gritar y gritar... Desahogarse por completo. Llorar, reir, bailar, cantar, dormir... Lo que sea. ¡Pero hacerlo! Y a veces es tan necesario que se sorprendería de lo bien que se siente después de hacerlo. Hoy salí en la noche a la lluvia. Me puse pantaloneta, una camisa vieja, sandalias y sali a caminar en la lluvia. Se sintió tan bien... Refrescante y relajante. Me senté frente a mi casa a llorar... Luego, me puse de pie y empecé a correr. Corrí y corrí y corrí. Y luego me tiré en el césped a mirar el cielo. Llovía tanto. Parece que llora conmigo. Me sentí acompañado en ese momento. Fue extraño y especial. Aparte de que me puedo enfermar y bla bla bla... Es algo que me ayudó mucho... En parte. Me dio nostalgia, me trajo recuerdos, y me hizo llorar. Pero hice algo que quería: salir a la lluvia. Si uno pudiera hacer lo que uno deseara...
Ha llovido toda la tarde y la noche. Salí de clases a la 1 de la tarde, y luego me fui a la parada de buses donde estuve tantas veces, y me trajo tantos recuerdos felices. Estuve ahí un largo rato. Incluso empezó a llover, y yo me senté y me quedé ahí un rato, recordando, soñando, imaginando... Y casi podía verme a mí mismo en ese lugar, antes, acompañado... Casi me podía oír riendome. Se ve tan lejano ahora...
Hoy escribí una canción. Dicen que los mejores artistas hicieron sus mejores obras en sus peores momentos. Pues, mi canción no será recordada por la historia, y no sé si algún día se la cantaré a alguien... Pero la escribí para desahogarme. Probablemente nadie pueda entenderla... Son cosas muy significativas y que para entenderlas se tenía que haber estado ahí. Cosas como "entre estrellas y galaxias" o "dos bocas se separaron y una gota al suelo fue a parar". Creo que hice la canción no solo para desahogarme, sino para no dejarme olvidar. Suena tonto, jamás olvidaré todo lo que ya pasó. Pero quiero dejarlo en papel, y decorarlo con música... Darle el reconocimiento que merece a tan dulces recuerdos.
Siento que unos días voy hacia adelante, y que otros, doy un paso atrás. Mi humor cambia como cambia de dirección el viento. Es incómodo y sobretodo confuso. A veces estoy esperanzado, a veces estoy desesperado y otras intento ser indiferente (sin mucho éxito, honestamente). Es parte de el proceso de adaptación a la nueva situación, creo yo. En menos de una semana, he tenido que hacerme a la idea de que muchas cosas no las puedo hacer más. Llamadas, mensajes, correos, conversaciones, sentimientos... muchas cosas he tenido que guardarlas para mí mismo porque ya no puedo compartirlas como antes. Al menos no por ahora (me gusta pensar eso). Y a pesar de que intento ser positivo, creer que las cosas se arreglarán algún día, como ya sucedió en el pasado, no puedo evitar sentirme descorazonado en ocasiones. Y vacío. Vacío porque estoy lleno de tantas cosas que no puedo sacar. Suena extraño, pero ciertamente se siente peor de lo que se oye. Realmente resulta muy confuso. La esperanza, combinada con el vacío, se vuelve una contradicción dentro de uno. Una especie de vórtice que te tira a un lado para luego jalarte hacia otro lado. Mi cabeza da vueltas, y no logro salir del remolino de ideas, sentimientos, impulsos y demás. Por ahora, intentaré sacar mi cabeza del agua y tomar algo de aire, e intentar no perder la esperanza. Es lo que me mantiene nadando. Y en mi mente, sigue el eco de las palabras "Nunca se sabe...".
Aún cuando suena el teléfono y por un segundo me lleno de esperanza hasta que veo quién me llama para, en un suspiro, devolver la esperanza a su caja de pandora. O cuando abro el correo esperando un mensaje que no ha llegado... aún... La esperanza está en todos lados, es cuestión de agarrarla y sostenerla con las dos manos. No dejar que se escape. Si es necesario, la perseguiré. Pero no dejaré que se me acaben las esperanzas. Si es necesario, dormiré todo el día, porque en mis sueños, nada malo ha pasado. No recuerdo nada triste, y todo está bien. Y por un breve momento, vuelve todo a la normalidad, como debería ser. Y tal vez... como volverá a ser algún día. Nunca se sabe...
2 comentarios:
Siempre se están dando pasos atrás... Es parte del proceso...
Nada más, cada vez que se da un paso hacia atrás, hay que procurar compensarlo con dos hacia adelante...
:P
Ay! Miren quien tiene un blog ahora! Bueno verlo por la blogósfera mae... va a ver que esta vara es adictiva.
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