martes, 20 de mayo de 2008

De frente

Otro día más. Y ya me voy acostumbrando. A veces me vuelve el dolor, pero creo que ya voy acostumbrándome. Y además, de repente, tengo un presentimiento de que algo bueno va a pasar. No se qué. Puede ser CUALQUIER cosa. Pero algo bueno va a pasar. De eso estoy seguro. Pueden ser tantas cosas. Puede ser algo que espero con muchas ansias, o puede ser algo que no me veía venir. Quién sabe... Pero siento algo distinto.
Estoy sintiéndome más fuerte. Siento que puedo lidiar con la situación más fácilmente. Ya sea que algo cambie, o se mantenga como está, siento que puedo manejarlo. Insisto, el dolor sigue, pero yo me acostumbro cada día más. A veces me vuelvo a deprimir, pero no me dejo pensar en algo triste. Salgo y me doy una vuelta. Saco el carro y me voy a pasear, a comprarme un helado. O salgo a caminar y me hecho bajo un árbol. O voy a mi lugar favorito a ver el atardecer. No me dejo deprimirme. Claro, en la universidad trato de aparentar que soy una piedra y que estoy 100% bien. No es totalmente cierto... Pero paso a paso, cada día es mejor que el anterior. Y a veces es cansado intentar sonreír cuando no se sienten las ganas de hacerlo. Pero cuando salgo por mí mismo, no tengo que fingir nada. Soy yo mismo. Y a veces parezco loco, porque me pongo a hablar solo. Pero tengo que desahogarme con alguien, así que el viento es mi compañero en estas situaciones. Muchas cosas las sigo extrañando, tengo que ser honesto. Muchas cosas. Pero... nunca se sabe. Trato de aprender lo mejor de las situaciones difíciles para que, la próxima vez, no pase lo mismo que pasó, y aprovechar lo que aprendí para mejorar. Y... sé que algo bueno va a pasar. Tarde o temprano... Algo bueno va a pasar. Por mientras, de frente. Ese es el título de hoy. De frente. Listo para lo que venga. Sea lo que sea... estoy listo. Ya no es como antes. Ahora soy un poco más fuerte. Siento que soy más capaz de experimentar cualquier situación con más facilidad. Sea cual sea, siento que tengo más fuerza. Tal vez no fue la mejor manera de adquirir ésa fuerza. Pero ya que la necesito, la debo sacar de algún lado. No todo está perdido. ¡La esperanza sigue ahí! No sólo la esperanza de que las cosas se arreglen y vuelva a ser como antes... Tambíen tengo la esperanza de que lograré salir de la tristeza. Tengo certeza de que saldré de ésta. Tal vez el dolor no se vaya, tal vez las cosas no se arreglen y vuelvan a ser como antes. Me encantaría que si, el dolor desapareciera y poder arreglar los pedazos rotos. Tal vez no se arreglen. Pero... ¡tal vez si! Hay que ser positivo. Pero, de algo SI estoy 100% seguro. Saldré de ésta. Si puedo arreglar las cosas, las arreglaré. Pero al menos... puedo estar tranquilo de que tengo la capacidad de seguir adelante. Es decir, puedo seguir adelante sin necesidad de perder la fe de arreglar las cosas. ¿Por qué no? Seguir adelante significa no quedarse atorado. No quedarse en el pasado. Seguiré adelante Y no perderé la fe. Esa es mi decisión. Y tengo la fuerza para hacerlo. Así que, lo haré. Lo lograré. Estoy trabajando en ello desde ahora. Poco a poco... ¡pero lo lograré!

1 comentario:

Carla dijo...

Aullarle a la luna ayuda...

Y manda, cuando quiera llorar y llenar de mocos a alguien y pegar 4 gritos y maldecir la vida entera y sus bemoles, cero pretender que no...

Para algo estamos....

;P