lunes, 30 de junio de 2008

... FUERA!!!!!

Y hoy empieza mi carrera! :D En otras palabras... VACACIONES! Hoy hice mi examen de progra, q x cierto estuvo demasiado difícil, pero creo que me fue bien. Crucemos los dedos! :D
Bueno, esperemos que no se me olvide escribir en el blog. Mañana, oficialmente, empiezan mis vacas. Y empezare x dormir TODO el dia, para levantarme ocasionalmente a comer, y otra vez a dormir... Rutina garfield: Comer, dormir, ver tele, comer, dormir, ver tele... XD
En fin, no tengo mucho que reportar. Solo se que esto se va a poner muuuuuuy bueno. :D Ahi estaré informando sobre mi progreso a través de estas vacaciones. Y la carrera empezo... :D

domingo, 29 de junio de 2008

En sus marcas... listos...

¡Qué bien me siento! Llevo desde el jueves sintiéndome mejor que nunca. Literalmente, mejor que nunca. El término "borrón y cuenta nueva" no se puede aplicar mejor. Después de una seria de "golpes terapéuticos", me siento como nuevo. Es curioso, pero en realidad, sí ocupaba un buen golpe para seguir adelante. Y ya lo recibí, y estoy mejor que nunca.
Ya mañana salgo definitivamente a vacaciones. Tengo examen de progra, y luego, a disfrutar! Tengo muchos planes. Planeo meterme en artes marciales (estoy entre jiu-jistu y hapkido (o como sea que se escriba)), y además, tengo que trabajar en la U. Tengo excelentes amigos que no me dejan quedarme en la casa más de dos días. Y eso es genial! Además, ¿por qué no soy yo el que los saca a ellos? Tengo muchos planes en mente. Por ejemplo, puedo llevar gente al Castillo (y ya me sé la ruta, y tengo carro :P), o a la calle a tomar un rato, al cine, o simplemente, a comprar libros en San José (Grande, Carla!!!).
Hace unos días me dijeron algo que me alegró mucho, y que no me había dado cuenta. Una amiga me dijo que tengo el don de levantarle el ánimo a cualquier persona. Sin importar si conozco o no a la persona, o qué tan desanimada está, yo me esfuerzo en levantarle el ánimo, y lo logro. Y no me había dado cuenta de eso. Disfruto mucho haciendo a la gente reír, o entreteniendola con música. Pero no me había dado cuenta que me resulta algo sencillo de hacer, y realmente disfruto haciéndolo. Y ésta amiga me dijo que eso era un don que pocas personas tenían. Que no todos tienen la capacidad de hacer feliz a la gente, y todavía, sentirse bien al hacerlo. Fue un comentario muy bonito. Y creo que está en lo cierto. Así que, últimamente, estoy explotando ése don al máximo. Y por eso me siento TAN alegre. Porque funciona. Por ejemplo, hoy iba a San José, así que me quedé esperando el bus en la parada. Pero por ser domingo, no estaba seguro de a qué hora pasaba, así que llegué a las 12:15. Cuando llegué, había una señora ahí, esperando bajo el sol a que llegara el bus. Después de un rato, el bus no llegaba, y el sol no ayudaba mucho, sobretodo porque había mucha humedad. La señora se estaba empezando a cansar de esperar, y se le notaba en el semblante la frustración. Así que pensé en poner a funcionar mi "don". Saqué mi paraguas, lo abrí y me senté justo al lado de la señora, cubriéndola con el paraguas. "Disculpe, pero es que con este calor y este sol, definitivamente nos evaporaremos antes de que llegue ese méndigo bus", le dije. Ella no pudo sino soltar una risa pequeña, pero ésa pequeña sonrisa le cambió el semblante. Y nos quedamos hablando hasta que llegó el bus (que se tomó su rato). Pero lo interesante del asunto fue ver cómo con un simple comentario, y un pequeño gesto de amabilidad, se pueden cambiar tantas cosas en una persona, aún sin conocerla.
Más tarde, ya en San José, me encontré con una amiga que tenía que visitar. Estábamos hablando, y ella me estaba comentando algo que, de repente, la enojó. Me comentó algo que la tenía sumamente molesta. Obviamente, no era un momento para hacer un comentario tonto o algo así. En lugar, la oí atentamente, poniéndole mucha atención, sin interrumpirla, a excepción del ocasional "Aja?", "En serio?", "Y qué hiciste?" para mantener la comunicación fluida entre ella y yo, y cuando se calmó, la invité a un helado. Y ella, ¿cómo terminó la tarde? Dándose cuenta que le gusta el helado de choco-chips. Y sonriendo. Realmente, unos 500 colones son un precio ridículamente barato para una sonrisa. El dinero no compra la felicidad, cierto. Pero un gesto amable para conseguir una sonrisa... No hay mejor oferta. Y cuando me estaba despidiendo de mi amiga, me dijo "Usted sí que sabe como alegrarle el día a uno. Gracias por el helado". Y eso fue todo un logro para mí. Había llegado a la irrefutable conclusión de que sí puedo hacer feliz a la gente a mi alrededor. Se ocupa un poco de confianza, y algo de paciencia, pero realmente, vale la pena.
Han sido unos 4 días muy reveladores. Y tengo ganas de hacer muchas cosas. La última semana de julio iré a la playa con mis amigos. Antes de eso, tengo ganas de irme a casa de mi abuela, en la playa, pero invitaré a mis primos, y que ellos lleven a sus amigos. Y también, tengo ganas de darme una vuelta por la Sinfónica... Tengo años de no ir. Y hay TANTOS recuerdos ahí. Casi que me dan ganas de escribir un libro sobre mis recuerdos ahí. Hey, no es mala idea... ¿Por qué no hacer eso? Claro, sería un libro para mí, pero igual, es divertido recordar las tonteras que uno hacía ahí... Fueron 13 años ahí metido. Saquen cuentas de las cosas que hice ahí. :P
En fin, tengo que prepararme para mi examen de mañana. Quiero llevar unos programas ya listos, para ahorrar tiempo. Realmente, me siento sumamente confiado de que éstas vacaciones serán las mejores de mi vida. Ahora, veremos si el tiempo puede mantenerse a mi ritmo. En sus marcas... listos...

miércoles, 25 de junio de 2008

Oportunidades de oro...

Bueno, hoy terminé japonés, y seminario de realidad nacional. Dos menos, faltan 2: mate y progra. Por suerte me ha ido muy bien en las que he terminado. Y ya tengo un título de japonés. Creo que he terminado con los idiomas. Español, inglés, francés y japonés... Suficiente para mi.
Hay tantas cosas que me gustaría escribir en el blog, pero que simplemente no puedo... Claro, resulta una enorme ayuda para sacar de mi mente todo lo que quiero decir, pero ¿qué pasa con las cosas que no puedo poner aquí? Realmente confuso. Sobretodo porque a veces uno ocupa una respuesta rápida, que alguien te diga “Si, te entiendo”, pero no es como que el blog te responderá... Si te responde, preocúpate...
Tengo ganas de pasear... ir a darme una buena vuelta. Tal vez le pida la casa de Liberia a mi abuelita y me quede ahí unos días yo solo, para pensar y hablar solo. Desahogarme, realmente...
Llevo un buen rato sintiéndome inestable. Como que no logro entenderme. Constantemente, mi mente me traiciona. Me viene a la mente una pregunta, y la respuesta que me viene a la mente es la posible respuesta que más me duela. Muchas dudas que tengo se responden de la peor manera, como tratando de hacerme daño a mí mismo. ¿Qué significa esto? ¿Por qué tal cosa? Y todas las respuestas que me vienen a la mente son dagas. Hasta la pregunta más sencilla, simple, e inocente tiene el mismo efecto. Simplemente, estoy confundido... Es lo que pienso. No estoy seguro de muchas cosas, así que mi propia mente me traiciona...
Hoy sí estoy cansado... Y cada vez me incomoda más el silencio. Me da un sentimiento de soledad... Y es, en mi caso, mi temor más grande. No tener a nadie ahí. No quiero volver a estar así. Antes me pasaba, cuando yo era muy muy pequeño. Y era realmente horrible. Siempre estar aparentando estar tranquilo, feliz, chistoso, cuando en realidad estaba completamente solo. Sentía que nadie me comprendía y que no me tomaban en serio. A veces solo necesito hablar y hablar y decir absolutamente todo lo que pienso y que alguien me oiga atentamente, y me diga algo que me haga sentir mejor y no me crea loco. Todos necesitamos a alguien así, ¿no? Sino, nos volvemos inexpresivos, duros, y hasta falsos con nosotros mismos y los demás. Como que llegamos a tirar de lado todo lo que sentimos, le quitamos importancia a lo que tenemos dentro, con la idea de “No debo sentir esto... Esta mal... No debo pensar así... No debo ser 'débil'”. Hasta yo he llegado a pensar eso... Intentar borrar lo que tengo dentro. Y termino haciendo más daño que bien. La única forma en que las cosas salen bien es siendo 100% honesto con uno mismo. Si cerramos nuestras mentes a todo lo que queremos y sentimos, nos volvemos un cascarón duro, rígido, y falso. Yo, definitivamente, no quiero eso. La vida es sumamente corta para volverse así. Y a veces no tendremos otra oportunidad. Si se nos presentó la oportunidad, algo que nos pueda dar felicidad, yo prefiero no darle la espalda. Si se me presentó, fue por algo. Y ya, antes, he dejado pasar oportunidades únicas, y las dejo de lado, creyendo que después podré recuperarlas, y me doy cuenta que ya no están ahí, y pienso “Si tan solo yo hubiese...” y realmente uno se siente tonto.
Dicen que uno no aprende el valor de algo hasta que lo pierde y hasta que lo necesita realmente. Es cierto. Duro, pero cierto. Tengo que aprender de lo que he visto... Si tengo una oportunidad, no cometeré el mismo error de creer que luego tendré una segunda oportuidad. La tomaré. Me cuesta aplicarlo, y duele, pero dolerá más si solo veo las oportunidades que suceden solo una vez en la vida pasar frente a mí. Son oportunidades doradas, únicas, y que pocas personas pueden apreciar. Yo intentaré apreciarlas y aprovecharlas. Después de todo, se me presentaron por una razón, ¿no? Ni modo que para decir “Mira, qué bonito” y ya... Están ahí por algo. No las ignoraré. No más.

martes, 24 de junio de 2008

Los sueños


En todo el día, el tema de los sueños no ha salido de mi mente. Perseguir sueños... ¿Qué hay de malo en eso? Los sueños son nuestras metas, lo que queremos lograr, lo que queremos que suceda. Soñar nunca ha hecho mal a nadie (espero...). Además, nos da algo por qué esperar. A veces me pregunto de dónde saco la motivación para levantarme cada mañana. Y creo que son los sueños. Cada mañana me levanto y pienso en las cosas que tengo que hacer, y en las cosas que quiero hacer y en las cosas que pueden suceder. Y cada noche, al acostarme, pienso en lo que puede suceder mañana. Y eso me mantiene con ganas. Es cierto, a veces los sueños superan la razón... Pero siempre hay algo que termina demostrando que la razón no lo es todo. Los sentimientos nunca podrán ser explicados racionalmente. Los sueños suelen ser ideas irracionales. Colón soñó con un mundo redondo, y la gente lo creía loco, irracional. Él decidió seguir su "irracionalidad", y se encontró con un mundo completamente nuevo. La gente creía que ir al espacio era una tontería, un juego de niños, y ahora, podemos observar galaxias distantes desde nuestra computadora. No se puede confundir jamás la locura y la demencia, con los sentimientos y la irracionalidad guardada en ellos. Hemos visto tantas veces cómo "los juegos de niños", lo que nadie creía posible, llegó a suceder. A veces una idea es suficiente para cambiar el mundo drásticamente, aunque sea nuestro propio mundo. A veces una idea es capaz de desencadenar una serie de eventos "inexplicables" que culminan en algo que nunca nos deja de sorprender.

A veces me tiro en el césped a ver el cielo sin hacer nada más. Me quedo viendo las nubes, y dejo que el tiempo pase a mi lado. Y me da una especie de cosquilleo en el estómago, como un asombro al ver algo tan profundo, que parece no tener límites. Un azul bello que me inspira calma, como una mano amiga que se ubica en mi hombro y me tranquiliza, como que todo estará bien, que no estoy loco por pensar así. Y me quedo así, por un largo rato, simplemente admirando ese azul. Y me siento como si estuviera viendo cara a cara mis sueños. Como que sólo necesito extender mi mano y sujetarlos para que no sean llevados por las nubes. Esa inmensidad me recuerda de todas las cosas que se vieron tan lejos hace mucho tiempo, tan imposibles de alcanzar, y que sucedieron. Fue como tocar el cielo con la punta de mis dedos... Como que la razón me volvió la cara por vergüenza a admitir que se había equivocado. Realmente, muchas cosas son inexplicables. ¿Cómo expresar lo que sientes cuando te abrazan con cariño? ¿Cómo expresar la felicidad que te inunda cuando te dan un beso? ¿O la emoción al recibir un regalo que no esperabas? ¿Cómo decir en palabras lo que te recorre cuando alguien te dice "te amo" o "confío en ti"? Son sentimientos en los que las palabras son obsoletas, que ni el más grande poeta ni el más emotivo músico pueden lograr transmitir en su totalidad. Son éstas sensaciones las que te permiten entender que no hay algo como demasiada felicidad, cuando una vez que sientes algo así, no puedes dejar de soñar con la próxima vez que te sentirás así. Que no existe algo como demasiado tierno, demasiado bello, demasiado amor... Uno no puede medir cuánto se ama a alguien, ni cuán precioso fue un momento. Algo tan delicado que no se puede percatar con ninguno de los 5 sentidos, pero tan intenso que puede afectarlos. Una mirada es capaz de llenar nuestros ojos con lágrimas de felicidad, o una palabra de cariño que silencia todo lo demás, un instante de sorpresa que deja nuestras bocas secas, un beso que hace que nuestra piel se erice, o tan sólo una cobija cuyo aroma es capaz de enviarte a recuerdos que habías olvidado. La razón no tiene cabida en estos momentos porque no cree que algo así sea posible. La razón no conoce lo que es esto. Pero nosotros, que tenemos guardada una parte de locura, sí podemos creer en esto, ya que así como la locura, así como el inmenso cielo azul, estos sentimientos no conocen límite alguno. Solo flotan en el aire, se dejan llevar en el viento libremente... Y si tenemos la fe, la esperanza, y la convicción, puede que esos sueños infinitos, cargados de locura y que sobrepasan la barrera de la razón, se dejen atrapar por nosotros. Y entonces... entonces, finalmente, podremos entender porqué cuando vemos al cielo, sentimos que hay algo más ahí que no podemos ver, pero que sentimos ahí. Porque hay cosas que requieren algo de locura para poder entenderse. Y creo que por eso el cielo está ahí. Para recordarnos que necesitamos desviar la mirada de lo que tenemos enfrente y que nos es obvio, porque debemos ver más arriba del horizonte para apreciarlo, porque debemos ser capaces de dejar la razón de lado para poder entenderlo, y porque debemos ser capaces de soñar para poder sentirlo.

¿Sueño o pesadilla?

Dicen que los sueños nos muestran nuestros más profundos deseos y nuestras más temidas pesadillas. Usualmente, se pueden identificar sencillamente: si nos asustan, son pesadillas, si nos alegra, son deseos. Pero, ¿qué pasa cuando algo te asusta y te alegra al mismo tiempo? Eso me sucedió anoche. Fue algo que, mientras lo soñé, me alegró increíblemente y todo estaba de maravilla. Y cuando me desperté, fue un golpe en la cara, y me asustó, e inmediatamente, me entraron ansias y mariposas en el estómago. Y no podía saber si estaba más feliz que asustado o al revés. Eran las 4 de la mañana, y me quedé despierto hasta las 6, que me tenía que levantar. No podía dejar de pensar en lo que había soñado. ¿Sueño o pesadilla?

Pronto podré descansar un poco más. Dormir, ver televisión, salir a caminar o a nadar... Tengo muchos planes para vacaciones. Tengo decidido empezar a mover las cosas, y no dejar que pase el tiempo. Hace unos días hablé de ser causa. Así que, ¿por qué no empezar en vacaciones? No me gusta ver que las cosas se muevan a mi alrededor mientras yo me quedo quieto. Me gusta poder ser el causante de algunos de esos movimientos. Y claro, a veces las consecuencias son buenas, a veces son malas, pero el que no arriesga, no gana. Lo importante es aceptar las consecuencias y lidiar con ellas. Además, la emoción de lo que puede pasar, el miedo a la incertidumbre, la sonrisa producida por la esperanza... Todo esto hace que la vida sea más interesante. Definitivamente, no planeo pasar las vacaciones sin hacer nada. Al fin tengo un tiempo libre de la universidad, y debo aprovecharlo. Además, tengo un buen presentimiento de todo esto, y creo que es porque estoy más tranquilo, y me siento más fuerte que antes. Pero, ¿y si las cosas no salen como quiero? No me preocuparé por ello hasta que suceda. Primero que todo, tengo que tener paciencia. Hay más tiempo que vida, así que no tengo prisa. Por otro lado, ¿de qué me sirve preocuparme de algo que no sé si sucederá? Sería una tontería ponerme triste por algo que al final resulte positivo, ¿no? Pero tampoco tengo que esperanzarme mucho. Lo último que quiero es volver a despedazarme. Tengo que llevar las cosas con calma, empezar poco a poco. Roma no se construyó en un día. Y recordar que sólo fracasaré cuando yo crea que he fracasado.

Tengo que tomarme las cosas con calma, y pensar bien qué es lo que quiero. No quiero que mi sueño resulte una pesadilla. De hoy en 8 días, empiezan mis vacaciones, así que ya veremos qué decido para entonces, y cómo resultan las cosas. De todos modos, lo último que se pierde, son las esperazas, ¿no? :)

lunes, 23 de junio de 2008

En aguas tranquilas

Hoy si fue un día tranquilo. Amaneció sumamente nublado y hacía frío, pero usualmente me gustan esos días, aunque los prefiero cuando estoy entre las cobijas... Me he dado cuenta que ahora necesito menos horas de sueño. Ahora, con 5, funciono bien. Al menos lo necesario. Claro, estoy hasta el cuello de trabajos y todo, pero los disfruto al máximo.
En el trabajo, cada vez aprendo más y más. Páginas web, bases de datos, redes, y... en fin, he aprendido mucho. Además, me está empezando a agarrar una pequeña maña, y es hacer más de lo que me piden por pura diversión. Me piden una página web, y yo no sólo la hago, sino que la hago mejor, la decoro bien (a pesar de ser daltónico, me estoy empezando a aprender los códigos hexadecimales de cada color) y a la gente le encanta.
Me he convertido en un excelente empleado. Y no es por estar dedicando mucho tiempo a esto, sino porque cada cosa nueva que aprendo, me sirve para mejorar lo que hago. Ahora, en agronomía, me llaman a cada rato para que les vaya a ayudar en algo, que les enseñe como hacer esto, y otras cosas más. Además, gracias a mí, se va a hacer un laboratorio entero de software libre, usando distribuciones de linux y demás. Y a la gente parece gustarle linux. Al principio les cuesta un poco, pero yo dejé un pequeño manual de cómo usar linux en cada computadora, para que cuando tengan dudas, lo consulten, o si es algo que no pueden hacer, me avisan y yo llego a ayudarlos.
Hoy, el decano de agronomía ocupaba ayuda (otra vez) en un asunto de computadoras, así que con toda la paciencia, le expliqué lo que necesitaba. A cada rato me llama para hacerme preguntas, y claro, a él le sirve porque le saco de problemas, y a mis compañeros de trabajo les sirve porque no le tienen paciencia. Y ya le he ayudado tantas veces, que el decano me invitó a un almuerzo. Yo acababa de almorzar, pero por sentido común, no le iba a rechazar un almuerzo al decano, así que acepté. Claro, casi casi muero por exceso de alimento, pero fue un bonito detalle. Es bueno que de vez en cuando alguien nos diga "Bien hecho!" cuando hacemos algo bien, a pesar de ser nuestro deber. También, mi jefa, por primera vez, me dijo que yo era un genio porque le enseñé un programa que le serviría para ahorrarse mucho trabajo al importar una base de datos. Eso si fue algo significativo.
Ha sido un día cansado pero tranquilo. Ahora, a estudiar. Tengo que terminar este semestre con broche de oro. Y estoy al borde de lograrlo. El viernes termino clases, y el lunes próximo salgo definitivamente a vacaciones. Ya veremos...

domingo, 22 de junio de 2008

Cansado...

Bueno, el viernes terminan clases. Y de mañana en 8 salgo a vacaciones oficialmente. Y después, empezará la verdadera prueba: vacaciones.
Hoy ha sido un día que no logro describir. Me levanté con nostalgia, como me suele suceder los fines de semana. Salí a comer con mi papá y mi abuela, y luego fui a hacer unas vueltas. Y en esas vueltas, pasé frente a mi antiguo colegio. Había misa. Y no tengo idea del porqué, pero detuve el carro, lo parqueé, y me bajé. Ni yo estaba seguro de lo que estaba haciendo. Y a pesar de no estar seguro, yo seguía avanzando hacia la capilla. Y parte de mí estaba increíblemente molesto conmigo mismo. Intentaba detenerme, pero parte de mí me seguía moviendo hacia la entrada. Fue realmente molesto. Y cada paso que daba, más enojado me sentía conmigo mismo. No podía creer que no tuviera la fuerza para detenerme. Y casi en la entrada de la capilla, me detuve, ya no por miedo, sino por cólera.
Cerré los ojos y pensé en mil cosas distintas en ese instante. Varios recuerdos me vinieron en este instante. Pensé que con exámenes a la vuelta, lo peor que podía hacer era perder la concentración. Sabía que, probablemente, si entraba, habían posibilidades de hacerme daño a mí mismo. Y ahora no me puedo permitir eso. Pensé en que me siento como un idiota al estar TAN atado emocionalmente a cosas que me traen recuerdos. Está bien recordar, pero, ¿sentirse apegado a algo material? ¿Que un objeto o un lugar tengan ese poder sobre mí? ¿Qué tan mal podía ser eso? Sé que uno se apega a ciertas cosas que tienen un significado importante: un regalo, un lugar de gran importancia, de acuerdo. Pero hoy vi que ya era demasiado.
Mientras tenía los ojos cerrados, pensando, justo en la entrada de la capilla, hubo una lucha dentro de mí. Por un lado, sentí algo débil dentro de mí que, a pesar de las consecuencias, quería entrar ahí, sin importar quién saliera herido. Y por otro lado, sentí mi lado racional, que estaba sumamente molesto. Me decía que ya esto era demasiado. Que yo tenía que tomar más control, y no dejar que me afecten las cosas tanto. Y me di cuenta de cuál lado tenía la razon.
No puedo negar que siempre seré alguien sentimental (y si alguien piensa que esto es sinónimo de debilidad, honestamente... bite me). Hace semanas me di cuenta que no puedo cambiar (ni debo cambiar) lo que soy. No puedo negar que no soy una piedra, y que ciertamente, en mi vida muchas personas me harán daño, y tampoco puedo negar que no me sentiré mal y me dolerá, a veces más, a veces menos. Comprendo que siempre sentiré un lazo a ciertas personas, objetos, lugares, y recuerdos que habrán a lo largo de esta vida. Y sería una idiotez cortar esos lazos porque estaría luchando contra algo que es parte de mí. La idiotez se encuentra en dejar que esos lazos me jalen a mí. Que me controlen más de lo que yo los controle. Hoy fue un claro ejemplo de algo que no debo dejar que suceda, nunca más. A pesar de las consecuencias, seguía avanzando. Y no podía encontrar la fuerza para determe.
Estoy cansado de ser efecto de tantas cosas. Estoy cansado de sentirme triste al pasar frente a una parada de bus, estoy cansado de sentir nostalgia al ver un parque conocido, estoy cansado de deprimirme cada vez que me llega un mensaje de celular o una llamada... Una cosa es tener algo de esperanza guardada en el fondo, otra es dejar que estas cosas me controlen. Quiero empezar a ser una causa, no un efecto. Si algo me jala, quiero tener la fuerza para jalar yo con más fuerza. Si paso por algún lugar que me traiga recuerdos, quiero poder sonreír y no sentirme mal.
Debo entender que nada es seguro en esta vida. Y que el tiempo sigue avanzando, y no puedo dejar que se me resbale de las manos. Si me siento mal por algo, debo ser fuerte para seguir adelante Y al mismo tiempo, recuperarme. No es fácil, pero es necesario, y, seamos honestos, es lo más cuerdo.
Debo ser capaz de poder experimentar cualquier situación cómodamente. De decir "No" cuando sea necesario, o "Si" cuando crea que es lo correcto, de poder defender mis propias creencias, de manterme firme y no dejar que las cosas me pasen por encima. Es bonito tener a alguien ahí que nos apoye, que nos ame, que nos cuide, y que nosotros podamos corresponderle ese cariño. ¿A quién no le gusta estar enamorado? ¿A quién no le gusta que lo traten con amor y le digan cosas bonitas, y poder contar con alguien 24/7, poder contarle todos tus problemas, secretos, y saber que ésa persona te entiende, te apoya, y te ayuda? A TODOS NOS ENCANTA! Pero nunca debemos caer en la idea de que necesitamos a alguien ahí. Uno también debe ser capaz de caminar uno solo. ¿Si tenemos a ésa persona a nuestro lado? Pues, hay que darnos cuenta de que tenemos una increíble bendición a nuestro lado y que hay que cuidarla como el tesoro que es. Pero si no tenemos a esa persona a nuestro lado, SIGUE ADELANTE. ¿Es más fácil con alguien ahí a tu lado? Si. ¿Es imposible seguir tú solo? No. Y tampoco tiene que ser difícil.
Por mi lado, sigo muy joven. Tantas cosas pueden suceder... Y eso me alegra. Por fin logro entender muchas cosas. TANTAS cosas pueden suceder. Tanto buenas como malas. ¡Apenas tengo 18 años! Y claro, sufrí una pérdida, pero no será la última. A veces tenemos que pelear contra nosotros mismos, y ser nuestro propio amigo, nuestro propio consejero y nuestro propio compañero. Es curioso, pero todas las respuestas las tenemos nosotros mismos. Solo que a veces no creemos en ellas, o nos da miedo verlas y aceptarlas.
Así que, justo frente a la capilla, abrí los ojos y me di media vuelta. Me subí al carro, comencé a manejar y me fui a comprar un helado. Acababa de tener una victoria personal, así que debía celebrarla. Fui capaz de ser causa. Fui capaz de darme cuenta que tengo la fuerza de alejarme y acercarme a mi gusto. Que tengo la posiblidad de alcanzar y dejar ir. Que ahorita, mi prioridad es el estudio. Estamos en la recta final, y no debo desconcentrarme. Que no importa lo que pase, siempre tengo alguien en quién contar: yo.
Pronto vendrán vacaciones. Pero tengo mucho por hacer, así que no serán del todo malas. Habrán fiestas, playa, descanso, trabajo, amigos, y quién sabe cuántas cosas más. Pero eso será hasta que lleguen. Ahora, a estudiar. No quiero que se queme el pan en la puerta del horno.

"Cuando naciste, tú llorabas y todos reían. Vive de tal modo que cuando tú mueras, todos lloren, y tú sonrías."

jueves, 19 de junio de 2008

Mirando a la luna

Bueno, hoy si ha sido un día tranquilo. Sin embargo, casi no pude dormir. Ayer, antes de acostarme, salí a caminar un rato. Simplemente no me sentía con ánimos de dormir, a pesar de estar cansadísimo. Había luna llena. Se veía muy linda. Y trajo muchos recuerdos. Una luna llena como la de ayer siempre me trae recuerdos muy lindos. Hasta le tomé una fotografía. Ahora es mi fondo de pantalla en el celular. Y con cada paso que yo daba, más nostalgia sentía. Y hacía mucho frío, pero realmente no me preocupaba. Le di varias vueltas a la cuadra, y al final, me frente a un poste de luz, a un par de casas de mi casa. Me arrecosté contra esa pared, que también me trajo un recuerdo de hace mucho tiempo. Pasé un largo rato viendo a la luna. Realmente se veía hermosa...
Al rato, decidí volver a mi casa, y me "despedí" de la pared, y de la luna. Cuando entré a mi casa, estaba mi nueva mascota caminando por toda la casa. Estaba muy alegre, y no dejaba de perseguirme para jugar conmigo. Decidí llamarla Luna. Creo que el nombre le queda bien.
Hoy no me siento bien. Ni siquiera a nivel físico. No pude dormir bien, Luna no dejaba de llorar. Creo que también estaba con frío. Tuve que dormir con ella en mi cama, así que con costos pude cerrar los ojos. Hoy mi entrada es pequeña. Necesito descansar, y pensar.

miércoles, 18 de junio de 2008

Un día completamente espontáneo

Hoy si que ha sido un día movido. Todo empezó tranquilo, me levanté, me alisté, etc etc... Y salí de mi casa a recoger el bus. Y cuando doblé la esquina, veo pasar mi bus y yo como "NO!!!!" y empecé a correr como loco para alcanzarlo en la parada del Saint Francis. Pero para llegar tengo que correr como loco y subir una cuesta de 300 m. Y corrí y corrí, y corrí. Y llegué! Me hice lanzado a la calle para agarrar el bus, y por suerte no venían carros, así que logré alcanzar mi bus. Llegué a mi clase de japonés, y hoy teníamos que cantar una canción japonesa. Y uno de mis compañeros de clase tenía una guitarra, así que pasé como 20 minutos sacando la canción en guitarra, y al final, logré sacar tanto la letra como la canción. La profesora me felicitó en japonés (fue eso, o me mentó la madre, una de dos...). Luego, como siempre, salí corriendo de japonés para llegar a mi clase de Seminario de Realidad Nacional. Y justo frente a Sociales, había una gente bailando salsa con música y no se qué. ¿Y qué hice yo? Me puse a bailar. Fue TAN divertido. No conocía a nadie, pero cómo bailamos. Y pensé: "¿Qué importa llegar unos minutos tarde a seminario?". Y cuando veo que toda la clase de Seminario iba bajando las escaleras a ver la actividad, y claro, me verían bailando. Pero no le di importancia, y seguí bailando de lo más tranquilo. Pero después empezó a llover, así que subimos a la clase otra vez, y todo el mundo molestándome y que cuándo íbamos a bailar. Después de Seminario, fui a almorzar con unas amigas, y luego, a trabajar. Apenas llegué, mi jefa me mandó a Informática a ayudar a uno de los asistentes a traer unos cuantos equipos. Creí que serían unos cuantos. Pues no... Eran 25 computadoras, 25 monitores, 25 teclados, 25 ratones, 25 mesas (y no eran nada pequeñas), y lo peor: todas estaban en el segundo piso. Y teníamos que revisar las placas que tenían para hacer el inventario, así que yo, vestido todo de blanco, terminé lleno lleno de tierra de estar gateando, literalmente, por el suelo para ver las placas de los escritorios, que convenientemente, estaban en la parte inferior, con uno que otro chicle ahí (yummy...). Así que mi compañero y yo, junto con otros 2 ayudantes, empezamos a agarrar lo que podíamos, bajar las escaleras con el mayor cuidado para que nada se cayera, subirlo al pickup (que era diminuto), y así hasta que el carro estuviese lleno, ir a dejar las cosas a agronomía, descargarlas, volver a informática, y así. Tras de eso, unas placas no correspondían, así que teníamos que ir a hablar con una señora que estaba toda amargada y no nos quería ayudar. Gustavo y yo (que éramos los dos asistentes a cargo del traslado de los equipos) estábamos literalmente deshidratados, y esta señora tenía una montaña de mango verde con salsa lizano y sal en el escritorio, y una botella de 2 litros de té frío, con gotitas de condensación de lo fría que estaba. Los dos estábamos muriéndonos por agarrar mango y té, pero no podíamos... Luego, procedimos a montar las mesas, cada uno cargando 2 mesas a la vez, y bajando ya fuese por ascensor (que a veces no cooperaba porque no subía, o la puerta no cerraba porque las mesas no cabían), hicimimos un viaje nuevamente hacia agronomía. Descargamos las mesas, y luego, regresamos a informática. Íbamos en la cajuela, cuando de repente, se vino un ventolero... Y mi gorra salió volando y cayó en la calle! Y yo veía como los carros le pasaban por encima, y cómo mi gorra se iba alejando. Pero era de mis gorras favoritas, así que me hice lanzado del carro en movimiento y caí como en el borde de la calle, y me pegué el golpe de mi vida, pero no tuve como mucho tiempo para sentarme porque sino me atropellaban. Y vi como una señora recogió mi gorra y la guardó en el bolso, y pensé "Si me roba la gorra, es que yo puedo matarla...", así que corriendo tan rápido como podía, con la rodilla adolorida (nada serio, pero si estaba doliéndome un poco), fui hasta donde la señora. Llegué y le dije "Disculpe, señora, ¿no vio una gorra blanca?", y ella me dijo "¿Gorra blanca?", aparentando confusión, y yo le iba a decir hasta de qué se iba a morir si no me daba mi gorra, cuando una señora ya mayor, que aparentemente estaba hablando con la que tenía mi gorra, le dijo "¿Ve? Le dije que ahorita llegaría el dueño de la gorra. Désela." La otra mujer sacó la gorra del bolso con cara de "Yo la quería", y me la dio. Y dirigiéndome a la señora mayor, le dije "Muchas gracias por su honestidad, señora", y me fui. Caminé hasta computación, ya que mi gorra se había caído como a medio camino. Y cuando llegué, me senté y me revisé la rodilla, y si estaba sangrando un poco, pero nada serio. Pero bueno, qué se le iba a hacer. Seguimos cargando mesas... Al final fueron como 4 horas de carga y descarga. Terminé todo sudado, cansado, sumamente adolorido, con hambre y sed... Pero logramos hacer todo el trabajo hoy mismo. Ya, más tarde, llegué a mi casa completamente muerto del cansancio, y me fui a tirar a mi cama. Llegó mi mamá y me hace "Vieras que te tengo una sorpresa. Me voy a comprar un BeGo 2008" y yo le respondí "Wow! Felicidades!" y me dijo "Pero quiero que sea tuyo. Eso sí, vos le ponés gasolina y lo cuidás, y claro, si alguien lo ocupa, se lo prestás. Pero vos mandas sobre él, ¿de acuerdo?". Yo no podía creer lo que estaba escuchando. Mi mamá se iba a comprar un carro 4x4 del año 2008, azul, con full extras, y me lo iba a dejar a mi cargo. Disculpen si se me sale una lárgima... Y obviamente le dije que sí. Aparentemente, todo esto fue por mis notas recientemente (no hay nada que por bien no venga, verdad?). Y bueno, me quedé en mi cama, viendo al techo y tratando de establecer comunicación con mis extremidades sin mucho éxito, cuando entra mi papá a mi cuarto. Yo tenía los ojos cerrados, pero lo oí entrar. Sin embargo, no dijo nada. Yo me extrañé, pero no hice nada. De repente, sentí como algo peludo en mi cama y creí que era mi dálmata, y dije "Leia, fuera!" (se llama Leia, por si acaso), pero cuando abrí los ojos, era una bola amarilla que me estaba viendo directamente a los ojos. Era un cachorro! Bueno, cachorra. Una golden retriever de 2 meses en mi cama. Y mi papá atacado de la risa. "Mae, ¿y esto? le pregunté. Me dijo "Es tu nueva mascota" y le respondí "¡¿QUE!? ¿¡Tengo una golden retriever?!" y me dijo "Si. Me la ofrecieron, y como sé que te fascinan, la acepté. Es tuya."
Así que, tengo ahora una dálmata y una golden retriever. En una semana, tendré mi propio carro. Y ha sido un día totalmente espontáneo. Ni yo puedo creer éste día. Increíble, ¿verdad? Jajaja... Asombroso, realmente. Me tengo que ir a estudiar, pero ahí estaré poniendo más entradas con más noticias de lo que está sucediendo. Sé que éste iba a ser un año con muchos cambios, pero... Bueno, las sorpresas están a la vuelta de la esquina.

martes, 17 de junio de 2008

Time flies, time flies... Watch how it passes by...

El tiempo si que pasa rápido. Hoy hace un mes inicié el blog (con razón ayer estaba tan nostálgico... y de ahí el poema). Bueno, aunque tenía la fecha en mente, no había asociado la nostalgia de ayer con la fecha. Me parece tan increíble, ya pasó un mes. ¡Cómo ha costado! Se siente tan lejano y a la vez tan cerca... Un sentimiento paradójico, verdaderamente. Como el recuerdo de un dolor tan intenso, que solo recordarlo, te duele. Pero, en realidad, fue hace ya un mes y un día. El tiempo avanza, el calendario corre, pero el dolor camina lentamente. Es curioso. Es como si el dolor tuviera su propio reloj y caminara a su propio ritmo, sin importar cuán rápido es todo alrededor. Sentimos como nos jala, como nos retiene. Es como que cada día cargamos con dos días en nuestros hombros. A veces, la carga es más liviana, a veces, más pesada. Pero ahí se mantiene.
Tengo que admitir algo: tengo miedo de las vacaciones. Realmente, les tengo miedo. Van a decir que estoy loco, que quién en su sano juicio desea estar lejos de las vacaciones. Les tengo miedo. En clases, tengo cosas en las qué pensar. Tengo trabajos que hacer, ensayos, programas, cálculos, correr, pensar... Tengo tantas cosas que hacer que no me dejan tiempo para ponerme triste. Pero, cuando lleguen las vacaciones, todo eso disminuirá drásticamente. Más tiempo libre. Menos obligaciones. Menos en qué ocuparme. Y más tiempo para pensar, y recordar. Me encantaría poder salir todos los días con mis amigos, o algo así. Pero sabemos que no es posible. Algunos días, inevitablemente, pasaré todo el día en mi casa. Y son esos días los que temo. Claro, podré dormir hasta tarde. Y algunos días tendré que ir a trabajar. Pero... Me entienden? Por primera vez en mi vida, deseo no tener vacaciones. Sé que las necesito. Mi cuerpo está ya realmente bastante golpeado con todo.
Tengo otra cosa que admitir: me convertí en un work-a-holic, todo por la misma razón. Yo, típica persona hogareña que no le gusta hacer mucho loco, que prefiere quedarse leyendo un libro a estudiar, o viendo tele a ir a alguna fiesta porque, simplemente, a veces no tengo ganas de salir, o alguien que prefiere dejar una tarea de último porque prefiere dormir/leer/comer/vegetar... Y ahora, trabajo todos los días horas extra, casi no duermo, estoy sacando excelentes notas (a un alto precio), y si estoy solo, pienso en las tareas que tengo que hacer, en el trabajo pendiente, en si cerré la oficina, en cómo terminar una base de datos, en cómo hacer la página web. En el trabajo, estoy con 4 departamentos distintos, cada uno con más o menos 3 proyectos, y yo solo debería atender un departamento. Me metí en un proyecto a nivel nacional, estoy realizando giras (si, giras, de irse un día con un pequeño grupo de personas a planear proyectos en varias zonas del país), llego a mi casa y trabajo hasta la media noche (a veces más)... Ahora que hago el recuento, si que estoy metido en demasiadas cosas. Y lo peor es que no me quejo de nada. ¿Lo disfruto? Si, lo admito, lo estoy disfrutando. Y eso es algo que yo no hacía nunca. Estoy trasnochando por cosas que no son de mi estudio. Y a pesar de todo, hago campo para el estudio, y una ocasional salida con los amigos. Pero paso trabajando 24/7. Hace ratos no leo un libro, hace ratos no me quedo viendo al techo, hace ratos no veo televisión. Mis pequeños descansos son... bueno, mi blog, y comer. ¡Ni siquiera veo los partidos de la EuroCopa, sino que me pongo un walkman, y los oigo mientras trabajo, y a veces ni les pongo atención! ¡Si! A eso he llegado. Claro, me volví extremadamente eficiente. He terminado demasiados proyectos, en mi trabajo todo me está saliendo de maravilla, me ascendieron, mis notas están mejores que nunca, y mi cerebro funciona a mil por hora. Y claro, mi cuerpo está pasándome la factura. Tanto tiempo sentado frente a una computadora (o a veces, trabajando en varias computadoras a la vez, transportándome por medio de la silla con ruedas en las patas...) me ha dado serios problemas de espalda, cuya consecuencia es que mi papá (es médico) me tenga que infiltrar (que por cierto, duele bastante...), tengo la cara de un drogadicto o algo así, y paso como al borde de enfermarme, sin llegar a enfermarme (ese típico dolorcito de garganta)... Ha sido un precio demasiado alto, pero no me quejo.
Bueno, como ven, mi vida ahora gira en torno al trabajo, a la universidad, y todo lo que implica. Ahora, en vacaciones, todo eso desaparece (la gran mayoría). Todo lo que me mantiene entretenido y ocupado, se ve reducido. Y ese exceso de tiempo libre que deja mucho espacio para pensar y recordar (y deprimirme, posiblemente)... Ese es mi temor. Realmente, no sé qué pasará en vacaciones. Me quedan 10 días de clases. Uno que otro examen, y ya. Y cuando uno tiene tiempo libre, el tiempo pasa más lento. Así que serán unas largas vacaciones, lamentablente (si, no puedo creer lo que estoy escribiendo...).
Bueno, ya son las 11. Fin de mi descanso. A seguir trabajando. A seguir trabajando... Ya pasó un mes... Cómo vuela el tiempo...

lunes, 16 de junio de 2008

Buenas críticas!

Justo hoy, en la mañana, me levanté y sentí esa nostalgia que nos inspira (no era broma que los mejores artistas crean sus mejores obras en momentos no muy alegres), así que decidí escribir un poema. Era algo personal, realmente, pero se lo enseñé a una amiga, que siempre ha resultado ser una crítica bastante dura para los poemas. Y, milagrosamente, le gusto! Así que voy a publicarlo porque aparentemente es bueno. A mí me gustó, pero no soy un buen crítico. Así que, aquí les va. Lo escribí en inglés porque estaba estudiando japonés en ese momento y español no me sentaba para el momento muli-lenguaje. Acepto las críticas (lo que quiere decir que borraré los comentarios negativos del blog... Jaja, mentira...) así que, disfrútenlo!

"It's so hard to walk alone

You're no longer with me

Guess it wasn't our fault

It just wasn't meant to be


It's starting to get cold

It's getting hard to see

Could we try once more?

It hurts to be like this.


Who knows, someday

you may come back to me

I can't say I'll wait

But maybe, I'll be here.


It's a dream I dreamt

But I hope you'll see, too,

that life's a fairytale

and dreams really do come true.



Why do I think so?

One dream did came true.

The best of them all:

I finally met you.


I've got to say

I really miss you

But maybe someday

You'll dream my dream, too."

-José I. Dobles

domingo, 15 de junio de 2008

Mi reflejo...

¿Nunca se han visto en un espejo y dicen "Si que he cambiado..."? A mi me pasó hoy. Estaba lavándome los dientes cuando me vi por un segundo. Y me dije eso a mí mismo. Por ese segundo, fui consciente de cuánto he cambiado. Recordé cuando me alistaba para ir a la escuela. Me peinaba con mucho cuidado, y me veía todo pequeño y divertido. Tenía que usar un banquito para llegar al espejo. También recordé cuando me alistaba para dar un concierto o un recital o algo así. Me vestía con saco y corbata, todo elegante, pero seguía siendo un niño, y aún necesitaba un banquito. También recordé cuando me veía a mí mismo en el espejo, al lado de alguien sumamente especial e importante para mí. Ya en ese entonces, me podía ver sin necesitar un banco. También me recordé viéndome con ojos rojos y llorosos, o confundido, con mirada de "Dime qué hago". Pero en cada recuerdo, algo cambiaba. No sólo físicamente, sino en mis ojos. La expresión. Cada vez me veía distinto.
Digamos que casi que podía ver todos mis reflejos al mismo tiempo. "Si que he cambiado...". Realmente me sorprendí de ver por lo que he pasado y ver en quién me he convertido. Sigo aquí. Eso ya es mucho decir. A veces sigo necesitando un banquito. A veces sigo siendo un niño con corbata y saco. A veces pregunto al espejo "Y ahora que hago?".
Realmente uno aprende mucho en su propio reflejo. Incluso, aprende a entender un poco mejor a los demás al entenderse a uno mismo. De todos modos, dicen que los ojos son la ventana del alma. Puedes aparentar y usar máscaras, pero como todas las máscaras, lo único que no se cubre, son los ojos. Si puedes verte al espejo, y comprender tu mirada y tus propias ideas, puedes llegar a reconocer a la gente y entenderla un poco mejor. Los ojos dicen mucho de una persona. Demasiado, si sabes leer las miradas. Creo que me estoy volviendo bueno en eso.
Es verdad, a veces solo necesitas desahogar la mente. Tal vez para poder entenderse uno mismo. Por eso tengo este blog. Pronto llegarán las vacaciones. Espero poder tener todo listo para poder descansar en ellas. Por ahora, a prepararse para mañana.

Que descansen.

sábado, 14 de junio de 2008

Un buen dia

Ayer tuve uno de esos días en los que simplemente, no puedes estar triste. Te suceden cosas buenas, una tras otra, casi como mágico. Empezó con un examen de japonés. Y a pesar de no haber estudiado mucho, me fue excelente, un 100. Luego, fui a clases de programación (para los que no saben, estudio computación) y me entregaron un examen que yo había hecho hacía un mes. El examen estuvo realmente difícil, y sumamente largo, así que no estaba seguro de cómo me había ido. Pues el profesor me entrego una hoja con la nota: un 98 con un "Muy bien" al lado. Wow... Un 98 en progra! Pero eso no fue todo. Yo tuve que hacer el examen de reposición porque el día original del examen, yo tenía otro examen. Así que yo hice un examen distinto. Pero a todo el mundo el fue bastante mal en el examen en la fecha original, así que hicieron un examen aparte que valía 20 puntos sobre la nota, y yo hice ese examen extra. Así que tengo un 98, más los puntos extra, puedo sacar un ciento y algo. Y le pregunté el profesor si me daba el porcentaje extra, y dijo que como había salido tan bien, que si me iba a dar el porcentaje excendente sobre el 100%. WOW! Nunca me había sucedido algo así. Y salí de clases, e inmediatamente me llegó una llamada. La oficina de becas me llamó, así que fui a ver qué pasaba, y finalmente me aprobaron una beca del 100%! Así que tengo que pagar apenas diez mil colones AL AÑO. Y además, ayer me pagaron en el trabajo. Increíble, ¿no?
Así que salí sonriendo de becas con la hoja de "El estudiante tiene una beca 10 de Estímulo", cuando me llegó un mensaje de celular. Una amiga que hacía ratos no veía estaba de visita en mi universidad con un grupo de amigos. Así que fui a visitarla, y la saludé y además, me presentó a todos los amigos. Después de almorzar, fuimos a un bar por ahí, y empezamos a hablar. Yo me sentía TAN bien que no podía dejar de hacer bromas, así que realmente me llevé muy bien con todos. La pasamos muy buen. Así que después, me fui a mi casa, me alisté, y me fui a una fiesta por mi casa. Y también disfruté montones. Llegué a mi casa a las 2 de la mañana, con una sonrisa de oreja a oreja.
Así que en resumen, saque un 100 en japonés, un ciento y algo en progra, tengo la beca, me pagaron, vi a una amiga que no veía hace ratos, conocí nuevos amigos, y fui a una excelente fiesta. Mejor imposible.
Además, falta poco para vacaciones. Y tengo planeado ir a la playa con unos amigos en la primera semana de agosto. En fin, fue un buen día en general. Espero que hayan muchos más así, porque simplemente, es imposible estar triste.

lunes, 9 de junio de 2008

De puertas e iniciativas

Altos y bajos... bajos y altos. Es casi como tener una doble personalidad. Un día, tengo una actitud, otro día tengo otra, y ocasionalmente, se vuelven una sola y crean una confusión en mi cabeza. Pero poco a poco logro encontrar un punto medio donde logro definir lo que soy y lo que quiero hacer y pensar.
Pues tal y como lo había pensado, muchas puertas se han presentado frente a mí: trabajos, proyectos, amistades... de todo un poco en realidad. Y otras puertas se han mantenido cerradas. Esto por dos razones, según he logrado descifrar en mí:
  • Porque sé que no son buenas opciones. Si las abro, puedo crear un verdadero desastre no solo en mí, sino en otras personas. Recientemente intenté cambiar mi actitud y volverme un poco más impredecible, por decirlo de algún modo. Y me di cuenta de que no puedo cambiar quién soy si en lo que me convertiré es en algo que sé que no soy yo. No puedo dejar de ser amable, tranquilo, caballeroso... Son (considero yo) virtudes que me costaron mucho adquirir y que me han ayudado a salir adelante y me volvieron quien soy ahora. Los cambios son buenos, claro está. Pero solo si los cambios traen consigo más bien que mal.
  • Porque no soy yo quien debe abrir la puerta y dar el primer paso. No necesariamente por ser testarudo, sino porque antes, era uno quien abría la puerta, y ahora, necesita saber si la puerta "quiere" abrirse por sí misma. Dicen que tener la iniciativa es bueno, pero a veces necesitamos ver si las demás personas están dispuestas a tomar la iniciativa por uno. Algo así como ver si la otra persona considera que valemos la pena. En situaciones difíciles, salimos heridos, y cuando perdemos algo, perdemos parte de nosotros mismos también. Y a veces sentimos miedo de abrir una de ésas puertas por miedo a que se nos cierre en la cara, o tal vez porque necesitamos saber si del otro lado, hay alguien que también desea abrirla. Es bastante confuso... Yo todavía no logro entenderlo del todo bien. Si sé que tengo al menos una puerta así: que no la abro no porque no quiera, sino por miedo a no encontrar nada del otro lado. A veces uno desearía poder poner una luz de neón para que del otro lado vieran que la puerta está abierta de mi lado, pero tomando en cuenta que todo esto es simplemente una metáfora de muchas cosas que son abstractas, no es posible.
A veces necesitamos ver si valemos la pena, por ponerlo de alguna manera. Por miedo, por timidez, por muchas cosas... En mi caso, porque yo tuve la iniciativa antes porque sé que cruzar ésa puerta vale la pena. Ahora, no quiero tener la iniciativa, porque quiero ver si yo valgo la pena. Y ésto lo sabré con el tiempo.

martes, 3 de junio de 2008

Hace 3 años...

Hoy fue un día de gran significado para mí. El tan esperado 3 de junio. Bueno, antes esperado, y recientemente, temido. ¿Por qué temido? Por lo que representa. Hace 3 años...
Hace 3 años, más o menos a ésta hora, estaba en una fiesta y... Y, básicamente, fue de las mejores noches que he tenido, y cambió mi vida. La recuerdo perfectamente. Y justo hoy, me siento increíblemente identificado conmigo mismo hace 1096 días. Me acuesto en mi cama, cierro los ojos, y casi me puedo ver a mí mismo en ese entonces. Y... lo divertido es que no estoy llorando, no me siento a morir, pero si me siento extraño. Además de que, me puse a pensar. Si pudiera abrir un portal que me llevara al pasado y pudiera decirme algo a mí mismo, ¿qué diría? ¿Qué ME diría? Y lo único que me vino a la mente, no fue un "aléjate", ni un "evítala". Lo que me cruzó fue "disfrútalo". Divertido, ¿no? Pasaría por todo otra vez, aún sabiendo que terminaría igual. No quiere decir que desearía volver en el tiempo. Por más tentador que suene, no lo haría. ¿Por qué? Porque tengo la certeza de que lo que sucedió fue para lo mejor. Nunca se sabe, ¿no? Pero lo que quiero decir es que no me arrepiento de nada. Lo he dicho antes, pero hoy quiero remarcarlo. Realmente, fueron los cuasi-3-años más felices de mi vida. Y si pudiera comunicarme conmigo mismo en el pasado, no me avisaría lo que sucedería más adelante. Simplemente me diría "disfrútalo". Fue realmente la época más especial de mi vida. No la quiero revivir porque sé que di mi 100%, y no cambiaría nada. Di lo mejor de mí, y no hubiera cambiado nada. No me arrepiento de absolutamente nada. Hoy no quiero hablar mucho, porque no tiene sentido abrir las heridas que tanto han costado cerrar, pero era algo que necesitaba sacar. No sé quién va a leer esto, pero es bueno no tener guardadas éstas cosas.
Y... exactamente ahora, fue que sucedió... Justo ahora... Hace exactamente 3 años... Hace 1096 días...
..."Disfrútalo"...

domingo, 1 de junio de 2008

Usando el sentido común

Llevo bastante rato sin escribir. Pero realmente he estado muy ocupado. El trabajo, los estudios, y una ocasional salida para despejarme...
Me levanté hoy en la mañana, y lo primero que hice fue seguir leyendo un libro que dejé inconcluso anoche. Y de repente, me di cuenta de que ya no tenía ese molesto problema de dudar de qué era fantasía y qué era realidad. Y en vez de sentirme bien por eso, sólo seguí leyendo. Recientemente me di cuenta que ahora puedo sacar ideas de mi mente fácilmente. Si no quiero pensar en algo, simplemente, saco ésa idea de la cabeza. Es más sencillo de lo que esperé. Y muy útil, ciertamente. Ahora no me tengo que sentir mal. Antes, no podía sacarme de la mente algo que no dejaba de molestarme, que no me dejaba concentrar, y ahora, tengo total control sobre lo que pienso. Siempre quedan pequeñas dudas, o ideas dando un ocasional paseo ahí cerca, pero no tengo porqué dejar que me molesten.
Ayer fui a jugar paintball. Primera vez que juego. Fue realmente... terapéutico, por decir algo. Fue algo que me cayó de maravilla. ¿Por qué? Porque por unas horas, nada me preoupó (excepto el hecho de ver las pequeñas balas de pintura rozando mi cabeza) y eso fue justo lo que ocupaba. No pensé en la universidad, ni en el trabajo, ni en lo que me aflige, simplemente era yo con el arma intentando disparar y que no me dispararan. Y fue realmente divertido. La adrenalina, la emoción, y el dolor (que en realidad, a pesar de querer sacarte lágrimas, no puedes evitar sonreír cuando te pasa y decir "que buen p..."), y todo el conjunto de emociones simplemente no me dejaban estar triste ni nada. Era estar en ése momento, sin poder pensar en algo que no fuera lo que estaba sucediendo. No tenía tiempo de recordar, ni de sentirme triste, o de lo contrario, un balazo me traía a la realidad (suena medieval, pero funcionó!). Era precisamente lo que ocupaba.
Me dejó pensando todo esto, mientras estaba en mi cama (con un ocasional brinco por culpa de los fuegos artificiales en mi ventana), que no debo preocuparme tanto por lo que pasó, o por lo que pasará. Tengo que concentrarme en lo que está sucediendo, y lo que está próximo a venir, o un balazo (metáfora, por si acaso...) me puede impactar. Está bien una ocasional mirada por encima de mi hombro, pero solo eso, una mirada. No puedo preocuparme por lo que ya pasó, porque ya no se puede hacer nada al respecto, ni pensar muy en el futuro porque antes de llegar a la meta, tengo que construir el camino y esquivar las balas. Tengo que preocuparme por ir armando un camino seguro para llegar al final. Si sólo me concentro en la meta, perderé la concentración y podría no llegar a ella por descuidado. Así que, por ahora, solo me preocuparé por lo que está pasando, y por lo que está muy próximo a suceder, y así podré evitar una buena cantidad de golpes. Claro, aunque algunos balazos pueden dejar marcas (y esto no es una metáfora...).