Soñé que nadie me conocía, ni mis padres, ni mis amigos... Nadie. Ni siquiera recordaban conocer a un Nacho. Y no tenía a dónde ir, ya era de noche, y mis padres no me reconocían. También soñé que, camino a mi casa, dos tipos me agarraban contra una pared y me apuñalaban varias veces y luego salían corriendo. Cuando me desperté, todavía sentía el dolor en el abdomen de las puñaladas, y estaba sudando frío y jadeando. Y solo eran las 11 de la noche. Soñé que estaba pescando, y que la caña de pescar cobraba vida y se envolvía a mi alrededor hasta que no podía moverme, y luego me empujaba al fondo del mar. Yo me hundía, impotente, y veía como la luz del sol y de la luna (si, estaba el sol y su luna, una al lado del otro) se distorsionaban cuanto más me hundía. Y cuando no pude contener más el aire, respiré y me desperté. Y cuando me desperté, me sentía mareado, y me faltaba el aire. Creo que en serio dejé de respirar por culpa de la pesadilla. Pero la peor de todas fue la última, la que me hizo despertarme a las 5 de la mañana y me puso a ver televisión porque no podía volver a cerrar los ojos. Soñé que estaba en la universidad, pero estaba totalmente vacía. No había nadie. Y la universidad estaba cerrada, es decir, todos los portones estaban cerrados, de tal manera que no podía salir del campus. Y del otro lado de la cerca, había una especie de humo negro alrededor. Y el humo empezó a entrar al campus, y a acercarse. Yo empecé a correr, pero de la nada, me di cuenta que no tenía pies. Algo me los había cortado y no me había dado cuenta. Empecé a arrastrarme por el suelo, pero el humo se acercaba más. Y cuando me logró alcanzar, mi piel se empezó a disolver, y podía ver los huesos de mis brazos, pero no por mucho, porque los ojos me empezaron a arder y a sangrar. Y empecé a gritar y gritar, y ahí me desperté, totalmente petrificado y agitado.
Seriamente, jamás había tenido TANTAS pesadillas en una misma noche. Y todas se veían increíblemente reales. Tan reales que me dan ganas de poder pintar, para hacer un cuadro detallado de cada pesadilla. Hasta me escalofrío cuando los recuerdo. Al menos ya se me pasó el susto, porque en serio me desperté sudando frío. Espero que esta noche sí pueda dormir tranquilamente... Sino, me volveré loco...
Prefiero mil pesadillas, antes que un gran sueño y despertar.Adriana RodríguezNota: Y aún con estas pesadillas, estoy de acuerdo con la frase... Se me ocurren varios sueños que me afectan más cuando me doy cuenta que fueron sueños, que las mismas pesadillas que tuve hoy.
1 comentario:
Siento que yo misma hubiera escrito la entrada, jajaja... ¡Pobre Rayis!
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