viernes, 25 de julio de 2008
De paseo...
Bueno, hoy es la última entrada antes de irme a la playa. Ya tengo muchas ganas de irme de paseo. Y voy a aprovechar el viaje para disfrutar al máximo. Definitivamente, voy a disfrutar tanto como pueda. No desperdiciaré ni un solo segundo. Claro, tendré cuidado y no haré nada excesivamente estúpido. Esperemos que todo salga bien. Y cuando vuelva, escribiré del viaje con detalle. ¡A pasear se ha dicho! :D :D :D :D
miércoles, 23 de julio de 2008
Yo, yo, yo...
Hoy si que amaneció demasiado oscuro. Típico que uno no quiere ni levantarse, pero bueno, el deber llama. Como la próxima semana iré a la playa y no regresaré hasta el viernes, debo adelantar horas en el trabajo porque no quiero quedar debiendo mucho tiempo. Así que, hoy a las 8 de la mañana estaba sentado aquí, trabajando, y me quedaré hasta las 6. Diez horas seguidas... Pero al menos, ya mañana podré ir a comprar los tiquetes del bus con mis amigas, y el viernes a hacer las compras de la comida (porque voy a tener que cocinar... Gracias a Dios una de mis amigas adora lavar platos, porque ese es el único problema para cocinar... odio lavar platos).
Ayer estaba hablando con una amiga que acaba de pasar por una ruptura que le ha afectado mucho. Y le aconsejé que no se quedara encerrada en la casa, que saliera tanto como fuera posible, que se preocupara por ella y que se chineara mucho. Y como no quiero caer de nuevo en la tristeza, yo mismo voy a ir a comprarme algo para chinearme (yo sé, es una excusa PESIMA para ir a comprarme algo, pero bueno... :P). Tengo decidido comprarme un MP3. Además, tengo que llevar buena música a la playa, ¿no? Son como 4 horas de viaje. Y necesito algo de música. Así que hoy, justo después del trabajo, voy a ir a hacer vueltas para buscar mi MP3. Yo tenía uno, pero 1) era de mi mamá 2) mi hermana lo arruinó... Así que prefiero comprarme mi propio reproductor y no dejar que nadie me lo dañe. Y como será mío, quiero que sea uno bueno. Mínimo 4Gb de memoria (como buen ingeniero en sistemas, tenía que decir lo de la memoria...). Más tarde, iré al cine, veré batman y luego me comeré unas deliciosas crepas. Jejeje... Y por último, tal vez pase a comprarme una camisa o algo así. Después de todo, si le recomendé a mi amiga que se chineara, ¿por qué no chinearme yo? Jejeje... más tarde comentaré sobre el resto del día.
Ayer estaba hablando con una amiga que acaba de pasar por una ruptura que le ha afectado mucho. Y le aconsejé que no se quedara encerrada en la casa, que saliera tanto como fuera posible, que se preocupara por ella y que se chineara mucho. Y como no quiero caer de nuevo en la tristeza, yo mismo voy a ir a comprarme algo para chinearme (yo sé, es una excusa PESIMA para ir a comprarme algo, pero bueno... :P). Tengo decidido comprarme un MP3. Además, tengo que llevar buena música a la playa, ¿no? Son como 4 horas de viaje. Y necesito algo de música. Así que hoy, justo después del trabajo, voy a ir a hacer vueltas para buscar mi MP3. Yo tenía uno, pero 1) era de mi mamá 2) mi hermana lo arruinó... Así que prefiero comprarme mi propio reproductor y no dejar que nadie me lo dañe. Y como será mío, quiero que sea uno bueno. Mínimo 4Gb de memoria (como buen ingeniero en sistemas, tenía que decir lo de la memoria...). Más tarde, iré al cine, veré batman y luego me comeré unas deliciosas crepas. Jejeje... Y por último, tal vez pase a comprarme una camisa o algo así. Después de todo, si le recomendé a mi amiga que se chineara, ¿por qué no chinearme yo? Jejeje... más tarde comentaré sobre el resto del día.
martes, 22 de julio de 2008
Matricula (Continuacion)
Bueno, el día fue más inesperado de lo que pensé. Y fue un día que realmente me puso a prueba. Tuve que poner a prueba mi honestidad, mi valor y sobretodo, mi lealtad hacia mí mismo. Y Dios, ¡cómo costó! Y no sé con certeza si fue la mejor decisión, pero fue mi decisión y lo que creo que era lo mejor. Hoy cerré una puerta por mi propia voluntad. Y requirió mucho de mí, pero lo logré. Mi intención no era hacer daño a nadie, sino evitar más daños. Y sé que tengo la capacidad de abrir ésa puerta cuando crea que es el momento indicado.
Dejé muchas cosas del otro lado de la puerta, pero me dejé muchas cosas conmigo que sé que necesitaré en el futuro. Y sé que del otro lado, también las cosas irán mejorando con el tiempo. Pero por ahora y quién sabe por cuanto, serán mundos distintos.
Tengo que admitir que si costó, pero también debo admitir que se siente bien poder tener certeza de que ahora, puedo seguir adelante, y que realmente, no queda ningún rencor ni nada por el estilo. No hay nada que perdonar ni nada de qué arrepentirse. Y puedo volver a mirar hacia atrás ocasionalmente, y sonreír.
A causa de todo esto, apenas llegué a mi casa, saqué la viola, y toqué por varias horas sin parar. Y no toqué ninguna canción de memoria. Simplemente toqué lo que sentía, y fue realmente agradable, como una libertad nueva. Como que por un momento, pude ver todo a mi alrededor desde un lugar lejano, y sentarme a observar. Y todo se vio tan sencillo desde ahí... Como cuando uno ve un edificio de cerca y simplemente no se puede ver el último piso, pero cuando te alejas, ves que realmente era más pequeño de lo que imaginabas y observas detalles que no habías visto antes... Así me sentí.
Realmente, veo que la música será mi nuevo pilar. Tengo a mis amigos, tengo a mi familia, tengo mi universidad, mi trabajo, y muchas cosas en qué apoyarme. Pero la música llega más allá. La música me oye, y al mismo tiempo, me habla. Es una especie de purificación. Si estoy muy mal, o me siento solo, o algo triste, mi viola estará ahí, siempre lista para ayudarme. Y si es un caso extremo, siempre puedo ir a visitar a mi queridísima Elena. Tengo una meta nueva para este año: volver a ser igual de bueno en la música que antes, y mejorar. Tomará mucho esfuerzo, volver a desarrollar los músculos en los dedos, la velocidad en mi mano izquierda, y la espalda para mantenerme firme, pero es otro reto personal. Otro de mis juegos.
Hoy aprendí que a veces es necesario tomar el valor y realizar un cambio o una decisión importante para poder seguir adelante. Y a veces puede parecer arriesgado, o que sea demasiado para mí, pero si realmente creo que así, puedo seguir adelante, el riesgo vale la pena. Y entre más cueste, más tengo que esforzarme. Los cambios son necesarios, ¿no? Y a veces, los que más necesitamos, son los que más cuestan (conste, no quiero decir que los que más cuesten son los que más necesitamos). Pero de todo se aprende. Y como puse en mi primera entrada: "Una puerta se cierra, cien puertas se abren... Y una ventana..."
Buenas noches.
Dejé muchas cosas del otro lado de la puerta, pero me dejé muchas cosas conmigo que sé que necesitaré en el futuro. Y sé que del otro lado, también las cosas irán mejorando con el tiempo. Pero por ahora y quién sabe por cuanto, serán mundos distintos.
Tengo que admitir que si costó, pero también debo admitir que se siente bien poder tener certeza de que ahora, puedo seguir adelante, y que realmente, no queda ningún rencor ni nada por el estilo. No hay nada que perdonar ni nada de qué arrepentirse. Y puedo volver a mirar hacia atrás ocasionalmente, y sonreír.
A causa de todo esto, apenas llegué a mi casa, saqué la viola, y toqué por varias horas sin parar. Y no toqué ninguna canción de memoria. Simplemente toqué lo que sentía, y fue realmente agradable, como una libertad nueva. Como que por un momento, pude ver todo a mi alrededor desde un lugar lejano, y sentarme a observar. Y todo se vio tan sencillo desde ahí... Como cuando uno ve un edificio de cerca y simplemente no se puede ver el último piso, pero cuando te alejas, ves que realmente era más pequeño de lo que imaginabas y observas detalles que no habías visto antes... Así me sentí.
Realmente, veo que la música será mi nuevo pilar. Tengo a mis amigos, tengo a mi familia, tengo mi universidad, mi trabajo, y muchas cosas en qué apoyarme. Pero la música llega más allá. La música me oye, y al mismo tiempo, me habla. Es una especie de purificación. Si estoy muy mal, o me siento solo, o algo triste, mi viola estará ahí, siempre lista para ayudarme. Y si es un caso extremo, siempre puedo ir a visitar a mi queridísima Elena. Tengo una meta nueva para este año: volver a ser igual de bueno en la música que antes, y mejorar. Tomará mucho esfuerzo, volver a desarrollar los músculos en los dedos, la velocidad en mi mano izquierda, y la espalda para mantenerme firme, pero es otro reto personal. Otro de mis juegos.
Hoy aprendí que a veces es necesario tomar el valor y realizar un cambio o una decisión importante para poder seguir adelante. Y a veces puede parecer arriesgado, o que sea demasiado para mí, pero si realmente creo que así, puedo seguir adelante, el riesgo vale la pena. Y entre más cueste, más tengo que esforzarme. Los cambios son necesarios, ¿no? Y a veces, los que más necesitamos, son los que más cuestan (conste, no quiero decir que los que más cuesten son los que más necesitamos). Pero de todo se aprende. Y como puse en mi primera entrada: "Una puerta se cierra, cien puertas se abren... Y una ventana..."
Buenas noches.
Matrícula
Bueno, oficialmente estoy matriculado. Todo me salió como tenía planeado. El horario me quedó bastante cómodo y tengo espacios todos los días para almorzar y no pasar hambre como en el semestre pasado. Hasta pude acomodar bien las horas del trabajo. Y aunque tengo que ir todos los días, realmente es un buen horario. Y creo que es bueno porque es la primera vez que hago el horario sin tener que estar pendiente del horario de alguien más. Y además de tener un buen promedio, el horario me quedó perfecto. Y hasta pude matricular con mis amigos del colegio. No puedo quejarme. El día empezó bien. Veremos cómo termina.
lunes, 21 de julio de 2008
Ángeles
Bueno, y en un abrir y cerrar de ojos, estamos a la mitad de las vacaciones. Realmente se me fueron volando. Y pensar que todavía me quedan 3 semanas... Je je je je...
Hoy fui de compras con mi madre a San José. Y fue bastante entretenido, ya que era ir con ella o quedarme encerrado en la casa. Y aproveché para hablar de todo un poco. Y aquí un dato curioso: yo siempre he estado muy interesado en mis raíces, en responder la pregunta "¿De dónde vengo?". Y decidí pedirle a mi mamá que me contara historias que a ella le contaron de pequeña, de algo que le sucedió a algún familiar o algo así. Y me contó una historia que cautivó mi interés.
Mi familia por parte de mi mamá siempre ha sido muy religiosa. Y entre más atrás en la línea genealógica, más religiosa es. La historia que me contó mi madre sucedió hace más o menos 50 años. Resulta que una tía de ella (tía abuela mía) llamada Mercedes iba siempre a misa los sábados y los domingos sin falta. Y ocasionalmente, se encontraba con la misma señora de siempre, y aunque nunca hablaban, siempre la saludaba, ya que la cortesía de ésa época (que lamentablemente ya se perdió) era saludarse, aunque fuese un "Buenos días" o algo así. Un día, Mercedes llegó a la iglesia un sábado, y no se encontró a la señora. Mercedes no le dio importancia.
A la semana siguiente, llegó a la misa del sábado. Y se encontró a la señora otra vez. Sin embargo, la señora tenía un aspecto muy triste. Y Mercedes no pudo evitar preguntarle la razón de su ánimo. La señora le respondió que últimamente no le había ido bien, y le pidió a mi tía abuela que rezara mucho por ella, a lo que mi tía abuela accedió. Y la señora se fue, sin entrar a la misa. Mercedes se extrañó, pero no por eso faltó a la misa. Y durante esa semana, cada noche, sin faltar, dedicaba una oración a la señora.
A la siguiente semana, el sábado, entró a la iglesia, y vio que había un funeral. Cuando vio la fotografía de la persona que había muerto, vio que era la misma señora que le pidió la oración. Sintió lástima porque había llegado a tenerle cariño, a pesar de no haber entablado conversación con ella. Cuando preguntó que qué le había sucedido a uno de los presentes en el funeral, le comentaron que había pasado un más o menos un mes en el hospital con una fuerte neumonía y que había muerto la noche anterior. Mi tía abuela se extrañó porque ella la había visto la semana pasada y no parecía enferma, pero no pudo hacer más preguntas porque la misa había comenzado.
Esa misma noche, Mercedes le dedicó otra oración a la señora. Y de repente, en la puerta de su cuarto, vio a la señora ahí, de pie. Pero ya no se veía triste. Se veía como alguien que tiene mucho sueño, pero se ve animada. Y claro, mi tía abuela no podía moverse del susto. La señora había muerto, y sin embargo, estaba ahí, en la puerta de su cuarto. Y la señora pronunció éstas palabras: "Gracias por todo. Por esto, el polvo de la tierra te alimentará a ti y a toda tu familia" y se deshizo en el aire. Mercedes, muerta del susto, empezó a llamar a gritos a todos los de la casa, y todos llegaron al instante, y al oír la historia, se preocuparon, ya que Mercedes nunca fue supersticiosa. Y nunca más volvió a aparecer la señora frente a mi tía abuela.
Según la interpretación de mi tía abuela, la señora le había puesto una bendición a toda la familia. Una bendición que evitaría que cualquier pariente pasara hambre. Claro, la historia es en parte fantasía. Sin embargo, mi mamá agregó algo al final que fue lo que acabó el cuento con broche de oro. Antes de nacer yo, mis padres, junto con mi hermana, vivían en La Guinea, famosa por sus increíbles inundaciones. Mi papá estaba en San José, y mi hermana y mi mamá se quedaron en La Guinea. Y sucedió una de las inundaciones más serias que ha habido en ése lugar. Mi mamá y mi hermana pasaron una semana en el techo de la casa (literalmente, en el techo) debido a que el agua cubría las casas casi por completo. Y sin embargo, a pesar de estar una semana ahí, hasta que llegó un helicóptero, nunca pasaron hambre. Siempre tuvieron "suerte". Mi madre pudo agarrar unas cuantas latas de comida y unas botellas de agua justo antes de tener que subir al techo de la casa por el agua. Cuando se les acabó la comida, pasó un señor en un pequeño bote con comida, que andaba repartiendo comida para los que la necesitaban, y también les dio agua. Cuando se terminó la comida, llegó un vecino en una balsa que les dio comida y agua. Y justo cuando se les acabó, llegó el helicóptero que las sacó de ahí. Y en toda la semana, completamente aisladas y sin forma de salir de ahí, nunca pasaron hambre. Mi madre dice que fue realmente mucha suerte. Hubo mucha gente que padeció de hambre durante esa semana, y ellas nunca pasaron por eso. Y eso fue lo que le dejó la duda de si la bendición era fantasía, o era real. Personalmente, me gusta creer que es real.
Mi mamá también me comentó que un día, ella y yo estábamos en el carro, y yo iba en el asiento de adelante. Yo tenía cerca de 5 años. Y algo estábamos hablando, que yo me volví hacia el asiento de atrás, y dije "¿Verdad que sí, abuelito?". Mi mamá frenó en seco, y volvió a ver hacia atrás, y no vio a nadie. Pero lo que la asustó fue que mi abuelo había muerto hacía 2 meses. Y lo divertido es que yo si tengo la imagen del momento, y si recuerdo ver a mi abuelo en el asiento de atrás, y la cara de mi mamá asustada.
Y mi mamá siguió contandome historias similares. Ella esta convencida totalmente de que mi abuelo sí nos está cuidando constantemente. Me contó que un día encontró las cortinas de mi casa arrolladas en las sillas de una manera que sólo mi abuelo acostumbraba a hacer. Y que una vez, Pancho, nuestro perico, empezó a decir "Mali, Maliquilla", y así era como mi abuelo llamaba a mi mamá. Pero el perico lo compramos después de que murió mi abuelo, y sólo mi abuelo llamaba a mi mamá así, por lo que nunca averiguamos de dónde había aprendido a decir eso. Y así hay historias de historias.
Y al oír todas esas historias, realmente me importó muy poco si eran o no fantasías. Al final, lo que importa es lo que yo decido creer. Y decidí creer que sí son ciertas. No puedo probar con certeza que hay alguien ahí, cuidándome. Pero sí sé que tengo un ángel cuidándome. ¿Por qué lo creo? Es difícil de explicar, pero realmente tengo ésa certeza. Al rato sólo es porque me siento seguro y a salvo, o porque a veces siento que no soy el único que se ríe de mis tonteras cuando estoy solo en mi casa. Pero sí sé que tengo a alguien cuidándome. Y tengo que admitir, no soy alguien que practica mucho la religión católica, pero no por eso soy menos católico o espiritual que alguien que va a misa cada domingo. Y sí siento que hay alguien cuidándome las espaldas.
Ya me dedicaré otro día a hablar de todo esto con más detalle. Ya son las 2 de la mañana, y es hora de descansar. Al fin y al cabo, fue un día muy agradable. Aprendí mucho de mis antepasados, y otras historias muy curiosas. Y sólo con éso, puedo declarar que éste día fue todo un éxito. Ahora sí, a dormir se ha dicho. Sólo falta que alguien me diga "Que sueñes con los angelitos"... Jajajajaja.... La verdad, no creo que haga falta...
Hoy fui de compras con mi madre a San José. Y fue bastante entretenido, ya que era ir con ella o quedarme encerrado en la casa. Y aproveché para hablar de todo un poco. Y aquí un dato curioso: yo siempre he estado muy interesado en mis raíces, en responder la pregunta "¿De dónde vengo?". Y decidí pedirle a mi mamá que me contara historias que a ella le contaron de pequeña, de algo que le sucedió a algún familiar o algo así. Y me contó una historia que cautivó mi interés.
Mi familia por parte de mi mamá siempre ha sido muy religiosa. Y entre más atrás en la línea genealógica, más religiosa es. La historia que me contó mi madre sucedió hace más o menos 50 años. Resulta que una tía de ella (tía abuela mía) llamada Mercedes iba siempre a misa los sábados y los domingos sin falta. Y ocasionalmente, se encontraba con la misma señora de siempre, y aunque nunca hablaban, siempre la saludaba, ya que la cortesía de ésa época (que lamentablemente ya se perdió) era saludarse, aunque fuese un "Buenos días" o algo así. Un día, Mercedes llegó a la iglesia un sábado, y no se encontró a la señora. Mercedes no le dio importancia.
A la semana siguiente, llegó a la misa del sábado. Y se encontró a la señora otra vez. Sin embargo, la señora tenía un aspecto muy triste. Y Mercedes no pudo evitar preguntarle la razón de su ánimo. La señora le respondió que últimamente no le había ido bien, y le pidió a mi tía abuela que rezara mucho por ella, a lo que mi tía abuela accedió. Y la señora se fue, sin entrar a la misa. Mercedes se extrañó, pero no por eso faltó a la misa. Y durante esa semana, cada noche, sin faltar, dedicaba una oración a la señora.
A la siguiente semana, el sábado, entró a la iglesia, y vio que había un funeral. Cuando vio la fotografía de la persona que había muerto, vio que era la misma señora que le pidió la oración. Sintió lástima porque había llegado a tenerle cariño, a pesar de no haber entablado conversación con ella. Cuando preguntó que qué le había sucedido a uno de los presentes en el funeral, le comentaron que había pasado un más o menos un mes en el hospital con una fuerte neumonía y que había muerto la noche anterior. Mi tía abuela se extrañó porque ella la había visto la semana pasada y no parecía enferma, pero no pudo hacer más preguntas porque la misa había comenzado.
Esa misma noche, Mercedes le dedicó otra oración a la señora. Y de repente, en la puerta de su cuarto, vio a la señora ahí, de pie. Pero ya no se veía triste. Se veía como alguien que tiene mucho sueño, pero se ve animada. Y claro, mi tía abuela no podía moverse del susto. La señora había muerto, y sin embargo, estaba ahí, en la puerta de su cuarto. Y la señora pronunció éstas palabras: "Gracias por todo. Por esto, el polvo de la tierra te alimentará a ti y a toda tu familia" y se deshizo en el aire. Mercedes, muerta del susto, empezó a llamar a gritos a todos los de la casa, y todos llegaron al instante, y al oír la historia, se preocuparon, ya que Mercedes nunca fue supersticiosa. Y nunca más volvió a aparecer la señora frente a mi tía abuela.
Según la interpretación de mi tía abuela, la señora le había puesto una bendición a toda la familia. Una bendición que evitaría que cualquier pariente pasara hambre. Claro, la historia es en parte fantasía. Sin embargo, mi mamá agregó algo al final que fue lo que acabó el cuento con broche de oro. Antes de nacer yo, mis padres, junto con mi hermana, vivían en La Guinea, famosa por sus increíbles inundaciones. Mi papá estaba en San José, y mi hermana y mi mamá se quedaron en La Guinea. Y sucedió una de las inundaciones más serias que ha habido en ése lugar. Mi mamá y mi hermana pasaron una semana en el techo de la casa (literalmente, en el techo) debido a que el agua cubría las casas casi por completo. Y sin embargo, a pesar de estar una semana ahí, hasta que llegó un helicóptero, nunca pasaron hambre. Siempre tuvieron "suerte". Mi madre pudo agarrar unas cuantas latas de comida y unas botellas de agua justo antes de tener que subir al techo de la casa por el agua. Cuando se les acabó la comida, pasó un señor en un pequeño bote con comida, que andaba repartiendo comida para los que la necesitaban, y también les dio agua. Cuando se terminó la comida, llegó un vecino en una balsa que les dio comida y agua. Y justo cuando se les acabó, llegó el helicóptero que las sacó de ahí. Y en toda la semana, completamente aisladas y sin forma de salir de ahí, nunca pasaron hambre. Mi madre dice que fue realmente mucha suerte. Hubo mucha gente que padeció de hambre durante esa semana, y ellas nunca pasaron por eso. Y eso fue lo que le dejó la duda de si la bendición era fantasía, o era real. Personalmente, me gusta creer que es real.
Mi mamá también me comentó que un día, ella y yo estábamos en el carro, y yo iba en el asiento de adelante. Yo tenía cerca de 5 años. Y algo estábamos hablando, que yo me volví hacia el asiento de atrás, y dije "¿Verdad que sí, abuelito?". Mi mamá frenó en seco, y volvió a ver hacia atrás, y no vio a nadie. Pero lo que la asustó fue que mi abuelo había muerto hacía 2 meses. Y lo divertido es que yo si tengo la imagen del momento, y si recuerdo ver a mi abuelo en el asiento de atrás, y la cara de mi mamá asustada.
Y mi mamá siguió contandome historias similares. Ella esta convencida totalmente de que mi abuelo sí nos está cuidando constantemente. Me contó que un día encontró las cortinas de mi casa arrolladas en las sillas de una manera que sólo mi abuelo acostumbraba a hacer. Y que una vez, Pancho, nuestro perico, empezó a decir "Mali, Maliquilla", y así era como mi abuelo llamaba a mi mamá. Pero el perico lo compramos después de que murió mi abuelo, y sólo mi abuelo llamaba a mi mamá así, por lo que nunca averiguamos de dónde había aprendido a decir eso. Y así hay historias de historias.
Y al oír todas esas historias, realmente me importó muy poco si eran o no fantasías. Al final, lo que importa es lo que yo decido creer. Y decidí creer que sí son ciertas. No puedo probar con certeza que hay alguien ahí, cuidándome. Pero sí sé que tengo un ángel cuidándome. ¿Por qué lo creo? Es difícil de explicar, pero realmente tengo ésa certeza. Al rato sólo es porque me siento seguro y a salvo, o porque a veces siento que no soy el único que se ríe de mis tonteras cuando estoy solo en mi casa. Pero sí sé que tengo a alguien cuidándome. Y tengo que admitir, no soy alguien que practica mucho la religión católica, pero no por eso soy menos católico o espiritual que alguien que va a misa cada domingo. Y sí siento que hay alguien cuidándome las espaldas.
Ya me dedicaré otro día a hablar de todo esto con más detalle. Ya son las 2 de la mañana, y es hora de descansar. Al fin y al cabo, fue un día muy agradable. Aprendí mucho de mis antepasados, y otras historias muy curiosas. Y sólo con éso, puedo declarar que éste día fue todo un éxito. Ahora sí, a dormir se ha dicho. Sólo falta que alguien me diga "Que sueñes con los angelitos"... Jajajajaja.... La verdad, no creo que haga falta...
domingo, 20 de julio de 2008
Un día en vacaciones
Bueno, son casi las 3 de la mañana, vengo llegando de fiesta (como la 4ta en la semana... Amo las vacaciones!), y, ¿por qué no escribir en mi querido blog? Hoy ha sido un día inusual. Empezando porque me levanté a la 1 de la tarde, debido a que llegué a las 3 de la mañana a mi casa después de irme de fiesta. Y no pude dormir bien porque olía demasiado a cigarro y a alcohol (pero valió la pena!), así que me bañé a las 3 de la mañana. Mis padres creyeron que había tomado tanto que andaba perdido, así que llegaron a ver qué rayos hacía bañándome. Claro, con solo acercarse a la bañera, percibieron el olor a fiesta que había, así que simplemente se ahorraron las preguntas y me dejaron tranquilo. Pero bueno, ya bañando me dormí, y me levanté a la 1. ¡Cómo extrañaba levantarme a la hora que me diera la gana! Es que he estado trabajando mucho en estas vacaciones, así que era necesario hacer esa vagancia. Pero en fin... Además, hoy pasé el día entero sin ganas. Tenía que salir porque yo tenía que llevar a mis amigos hasta Escazú (ya me aprendí la ruta!!! :D) ya que varios de ellos acaban de pasar por rupturas de pareja (qué rayos sucede con el mundo?!) y, como buen amigo, los tenía que sacar. Así que, sin ganas y todo, agarré el carro (el nuevo, que por cierto, es UNA BELLEZA), y fui con mis amigos. Lo triste es que era barra libre, y yo no podía tomar nada... Bueno, anoche tomé suficiente, así que creo que era suficiente por ahora. Además, como en una semana estaré en la playa, no tendré que esperar mucho por tener MI propia barra libre, y hacer todo lo que yo quiera. Pero no nos adelantemos...
Mis amigos se preocuparon porque me vieron sin ganas, pero no había nada en mi mente, simplemente era uno de esos días en los que uno preferiría quedarse en la casa viendo tele, pero mis amigos contaban conmigo, así que, no tuve más opción. ¡Lo malo fue que en un momento nos detuvimos a comer en uno de esos restaurantes de comida rápida, y luego, el carro no quería encender! Ni siquiera intentaba hacer la ignición. Y yo diciendo "...Esto era lo que faltaba para terminar el día...". Pero bueno, no iba a dejar que el carro me ganara, sobretodo después de haber llegado manejando a Escazú (que es una victoria personal, así que bite me si se ríen), así que abrí el motor y me puse a jugar un rato (mi fuerte son las computadoras, no los carros...). Sin embargo, usando la lógica, todo se puede. Como el carro no intentaba siquiera encender, lo lógico era que el problema estaba en la ignición. Así que lo primero que me vino a la mente revisar fue la batería. Y revise bien los cables de la batería, y noté algo extraño cuando toqué uno de los cables de la batería: estaba muy flojo. Así que estiré el cable para que hiciera contacto, y le dije un amigo que intentara encender el carro, y... ¡Bingo! Encendió. La suerte me sonreía. Y bueno, tuve que hacer lo mismo a la hora de devolvernos del bar a la casa. Pero en fin... En el bar no bailé mucho debido a la sobrepoblación que había. Y yo necesito espacio para poder bailar tranquilamente... Además, cuando intenté bailar, una simpática señorita tuvo la delicadeza de tirarme encima todo un vaso de vodka encima. Al final, decidí no bailar mucho. Y por eso mis amigos se preocuparon y todo... Pero, ¿qué explicación dar cuando uno simplemente no tiene ganas?
En fin, son casi las 3 de la mañana otra vez, así que creo que es hora de dormir, ya que mañana iré al cine con una amiga (ya les contaré de eso mañana... jejeje). A descansar se ha dicho. Ya quiero terminar este día, y con él, la suerte que me acompañó hoy.
Mis amigos se preocuparon porque me vieron sin ganas, pero no había nada en mi mente, simplemente era uno de esos días en los que uno preferiría quedarse en la casa viendo tele, pero mis amigos contaban conmigo, así que, no tuve más opción. ¡Lo malo fue que en un momento nos detuvimos a comer en uno de esos restaurantes de comida rápida, y luego, el carro no quería encender! Ni siquiera intentaba hacer la ignición. Y yo diciendo "...Esto era lo que faltaba para terminar el día...". Pero bueno, no iba a dejar que el carro me ganara, sobretodo después de haber llegado manejando a Escazú (que es una victoria personal, así que bite me si se ríen), así que abrí el motor y me puse a jugar un rato (mi fuerte son las computadoras, no los carros...). Sin embargo, usando la lógica, todo se puede. Como el carro no intentaba siquiera encender, lo lógico era que el problema estaba en la ignición. Así que lo primero que me vino a la mente revisar fue la batería. Y revise bien los cables de la batería, y noté algo extraño cuando toqué uno de los cables de la batería: estaba muy flojo. Así que estiré el cable para que hiciera contacto, y le dije un amigo que intentara encender el carro, y... ¡Bingo! Encendió. La suerte me sonreía. Y bueno, tuve que hacer lo mismo a la hora de devolvernos del bar a la casa. Pero en fin... En el bar no bailé mucho debido a la sobrepoblación que había. Y yo necesito espacio para poder bailar tranquilamente... Además, cuando intenté bailar, una simpática señorita tuvo la delicadeza de tirarme encima todo un vaso de vodka encima. Al final, decidí no bailar mucho. Y por eso mis amigos se preocuparon y todo... Pero, ¿qué explicación dar cuando uno simplemente no tiene ganas?
En fin, son casi las 3 de la mañana otra vez, así que creo que es hora de dormir, ya que mañana iré al cine con una amiga (ya les contaré de eso mañana... jejeje). A descansar se ha dicho. Ya quiero terminar este día, y con él, la suerte que me acompañó hoy.
viernes, 18 de julio de 2008
Aprendiendo
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...
J. L. Borges
...La pregunta es: ¿cuánto tiempo ocupas para aprender?
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...
J. L. Borges
...La pregunta es: ¿cuánto tiempo ocupas para aprender?
miércoles, 16 de julio de 2008
Pescando en el mar

Bueno, ya son 2 meses. Parece que ha pasado más tiempo, honestamente. Y antes de escribir esta entrada, me puse a leer las primeras entradas que escribí. Me dio risa ver como, a veces, olvido por qué inicié este blog. Y cómo, conforme pasaba el tiempo, mis entradas se volvían un poco más variadas, como si se pudiera evidenciar la mejoría en mí. Y es curioso como antes, no podía dejar de pensar en lo mal que estaba, en cuánto me dolía... Y ahora, ocasionalmente me acuerdo, pero digamos que recientemente, mi atención ha estado centrada en otras cosas (No me diga nada, Carla!!! XD). Como algunas puertas se han abierto, como surgen nuevas y mejores oportunidades... Ahora veo hacia atrás, hace 2 meses, y me sorprendo de ver cómo en serio el tiempo arregla todo. Es decir, vean las primeras entradas... Daba lástima, ¿no? Bueno, mi intención no es burlarme de mi estado en ese entonces, porque realmente sí estaba mal. Más bien, quiero resaltar el hecho de que realmente si se puede recuperar. Es decir, ahora hasta me siento mejor que antes.
Navegando por internet, encontré una pequeña fábula sobre un pescador que tenía un pequeño lago lleno de peces. Según el cuento, el pescador pasaba los días enteros en su lago, sacando los peces y alimentándose de lo que pescaba. Al pasar los años (y gracias al calentamiento global... esto no es parte de la historia, solo fue una de mis salidas...), el lago se secó. Y el pescador no sabía que hacer. Sin embargo, empezó a armar un bote más grande, y más fuerte. Lo llevó al mar y, a pesar de que tenía miedo y no sabía pescar en el mar, no tuvo más remedio. Pero al pasar el tiempo, vio que era agradable la vista del mar. No era un pequeño lago. Ahora podía ver atardeceres desde su bote. Además, podía pescar distintas especies de peces. Y se dio cuenta de que aunque fue difícil al principio, ahora estaba mejor. Que el mar ofrecía muchas cosas que él no apreció porque su mundo no iba más alla del lago.
Así que la fábula me pareció divertida, tomando en cuenta la fecha, me pareció una agradable coincidencia. Así que, realmente, me siento bastante bien. Ya tengo mi bote armado, y ya me estoy acostumbrando al mar, x decirlo así. En todo caso...
Creo que pronto las cosas se pondrán MUUUUY interesantes. Ahí estaré informando discretamente. Ah, y una cosa más... Feliz aniversario, querido blog! Dos meses bien cumplidos! :D
lunes, 14 de julio de 2008
Salida de emergencia
Esta semana ha sido un caos, realmente. Que les diré... Ha pasado de todo un poco. Y ya llegué al punto en que me quiero largar de todo por un rato. Simplemente, escapar por un rato. Eso hice hoy. Y fue bastante agradable. Caminé por un buen rato. Primero, fui a uno de mis lugares favoritos, cerca de un teléfono público (que por cierto, guarda una historia bastante divertida relacionada con tarjetas colibrí y cosas que uno hace por amor... toda una odisea) y me quedé ahí a pensar. Fue un rato agradable. Pero yo quería ver más. Así que me fui de ahí y regresé a el lugar que yo solía llamar hogar: la Sinfónica Nacional. Entré ahí después de un buen rato de no entrar. Todo estaba más pequeño de lo que lo recordaba. Pero era básicamente el mismo lugar. Fue algo extraño lo que se apoderó de mí en ése instante. Era como que cada centímetro ahí guardaba una historia mía: aquí me caí cuando iba tarde al concierto, aquí cambié la cuerda antes del examen, aquí hice el recital navideño... Tantas cosas en cada espacio. Y como siempre, casi que pude verme a mí mismo en esas situaciones. Fue realmente simpático. Recorrí todo el lugar. No había nadie debido a las vacaciones, así que había un gran silencio. Me encontré a doña Lupe, la señora que practicamente manejaba toda la institución, y que siempre me quiso montones. Cuando me vio, me invitó a tomar café. Me regañó por no haber vuelto en años, pero se alegró montones al verme tan grande y cambiado, porque la última vez que me vio no era más que un niño (en 9no), y que ahora me veía como todo un adulto (creo que exageró... pero igual me hizo reír). Me preguntó que qué era de mi vida, y me tomó dos horas para contarle TODO lo que había sucedido desde que dejé la sinfónica hasta el día de hoy. Me hubiese gustado grabarme, ya que conté todo lo que me había sucedido. Y ella me escuchaba muy atentamente, interesadísima, lo que me sorprendió. Al final, me dio muchos consejos, sobretodo de amor (lo que me dio mucha risa, pero a la vez me sorprendió porque me dijo muchos consejos muy sabios y sobretodo, me animó y me dijo exactamente lo que necesitaba saber), y ella se puso a contarme sobre lo más interesante que había sucedido recientemente en la institución.
Después de hablar hasta por los codos, me dio una increíble sorpresa que jamás habría esperado, y que de hecho me sacó una lágrima (no es metáfora). Me dijo "Machito", si, me dice Machito..., "¿no querés recordar viejos tiempos con la viola?". (Para los que no sabían, estudié viola, algo así como el violín pero un poco más grande, desde los 5 años, hasta 9no grado, que me retiré de la sinfónica). Le respondí que si, que me encantaría, y me dijo "Bueno, pero regalame unos minutos, ya vuelvo". Así que me quedé ahí, esperando con mi taza de café (tomé como 20 tazas de café) y recordando tantas cosas de ese lugar tan mágico para mí. Al rato volvió doña Lupe y me entregó el estuche de una viola. Sentí algo así como lo que uno siente cuando uno ve a alguien muy querido que no ve en mucho tiempo. Y cuando abrí el estuche, sentí algo en el alma. Era el mismo instrumento que yo había usado desde los 11 años. Mi vieja viola.
Esa viola y yo tenemos miles de historias juntos. Recuerdo cuando me la dieron. Como estaba creciendo, tenía que ir cambiando de instrumento para que calzara con mi tamaño, hasta que a los 11 años alcancé el tamaño necesario para usar la medida más grande para una viola. Así que me dejaron entrar a la bodega de instrumentos, y me puse a ver violas. Vi distintos estilos, pero ninguno me llamó la atención, excepto una. Una viola que estaba en el estante más bajo, en un estuche hecho pedazos. Abrí el estuche, y ahí estaba, sucia, con pedazos faltantes, sin cuerdas... daba lástima. Pero la elegí, y la llevé a reparaciones. Cuando me la entregaron reparada, fue como magia. El sonido que emanaba era realmente hermoso, y las vibraciones eran hasta cálidas. Con ella gané varios concursos, hice varias audiciones para distintas orquestas (que por cierto, vi una de ellas en la tele hace unos días... La orquesta juvenil centroamericana... me dio risa pensar que no quise tocar ahí :P), y cada vez que sentía miedo o tristeza o me sentía enojado, yo tocaba, y ella me calmaba increíblemente. Yo se, era solo una viola... pero fue el cariño que le agarré que la volvió más que un instrumento. Y me partió el alma cuando la tuve que entregar al salirme de la sinfónica. Casi que lloré. (Si, tengo el pequeño problema de apegarme mucho más de lo que debería, tanto a personas como a objetos).
Y nuevamente, ahí estaba ella. Justo y tal como la había dejado. Doña Lupe me contó que varios habían usado esa viola antes, pero que al final terminaban comprándose su propio instrumento, y que por eso estaba ahí. Y estaba frente a mí. Fue realmente una bella sorpresa. La agarré, la afiné, y toqué unas cuantas notas para oírla de nuevo. Y no pude evitar sonreír. Cerré los ojos y empecé a tocar. Sentía como mi mano izquierda empezaba a sentirse adolorida por falta de práctica, pero aún así, seguí tocando. Y no me detuve por nada del mundo. Si algo logré desarrollar yo durante mis años en la música fue la memoria de mis dedos. Me salvaron más de una vez que se me olvidó la partitura en algún concierto o en alguna clase. Y no me fallaron hoy. Toqué de memoria varias piezas. Y cada vez que terminaba la pieza, doña Lupe me aplaudía y pedía otra. Y yo, encantado, tocaba otra canción.
Se me pasó la tarde volando así. Cada vez que cerraba los ojos, recordaba algún escenario, algún teatro, algúna iglesia donde toqué alguna vez. Y me dejaba llevar, como si estuviese en el lugar, en ese momento preciso. Le agradecí a doña Lupe por la increíble sorpresa y por haberme dejado recordar los viejos tiempos con mi queridísima Elena (no se burlen). Ella me dijo que no me preocupara, que la visitara otra vez y que ella me prestaría otra vez el instrumento. Antes de irme, le di una vuelta más al lugar entero, fui a mi antigua clase, fui a la sala de recitales y conciertos, me senté en mi antiguo puesto en la orquesta, y vi el atardecer que siempre me dejaba ciego en los ensayos por quedarme la puesta del sol justo en la cara. Recordé bromas, risas, peladas... Recordé muchas cosas. Fue como volver en el tiempo, realmente. Sentí una increíble nostalgia. Pero a la vez, sentí un gran alivio porque recordé la paz que me traía ese lugar. Así que me despedí de todo y volví a mi casa. Y cuando llegué, todo estaba en silencio. Así que saqué mi viola (tengo mi propia viola en mi casa) y empecé a tocar. Mis padres se extrañaron porque llevaban años de no oírme tocar. Y como que sus ánimos se calmaron un poco. Hasta se veían un poco mejor. Había olvidado que cada vez que yo tocaba, todos en mi casa se sentían más relajados. Así que... creo que volveré a la música clásica. No dejaré la guitarra porque me fascina. Pero creo que visitaré de nuevo los viejos libros de partituras de Bach, Mozart, Telemann y Vivaldi. Después de todo, antes de irme, doña Lupe me dijo algo que fue más acertado de lo que ella cree. Me dijo "La música realmente no cambia. La gente es la que cambia". Creo que ella me mencionó eso porque le dije que extrañaba la música clásica. Pero ese comentario que me hizo ella se aplica muy bien para muchas cosas. Si he cambiado mucho. Y he mejorado. Mi personalidad ha cambiado. He aprendido mucho, y me he vuelto más inteligente y más fuerte. Y son esos cambios los que nos ayudan a traducir mejor las cosas, a entenderlas mejor. A veces creemos ser débiles porque alguien nos hace sentir así, y con el tiempo, nos damos cuenta que nosotros no somos los débiles. La gente cambia, las situaciones cambian con ellas, y así es como uno aprende a crecer realmente. Y a veces los cambios se deben forzar y hacerlos por voluntad, no dejarlo todo al "destino". También somos capaces de controlarnos en parte, y debemos ser capaces de saber qué necesitamos mejorar, e impulsar ése cambio. No quiero ser siempre el mismo. Quiero ser una buena persona, sí, pero si sigo siendo el mismo siempre, no mejoraré. Prefiero arriesgarme a cambiar y buscar mejorar que estancarme con mis ideas y no mejorar por miedo a empeorar.
Hoy fue un día sumamente importante para mí. Fue una salida para todos los desastres de esta semana. Y era necesario. Además, creo que volveré a la viola (pero no a la Sinfónica... prefiero estudiar solo). Eso me ayudará a calmarme. Y quién sabe... tal vez mi música cambie, y con suerte, mejore.
Después de hablar hasta por los codos, me dio una increíble sorpresa que jamás habría esperado, y que de hecho me sacó una lágrima (no es metáfora). Me dijo "Machito", si, me dice Machito..., "¿no querés recordar viejos tiempos con la viola?". (Para los que no sabían, estudié viola, algo así como el violín pero un poco más grande, desde los 5 años, hasta 9no grado, que me retiré de la sinfónica). Le respondí que si, que me encantaría, y me dijo "Bueno, pero regalame unos minutos, ya vuelvo". Así que me quedé ahí, esperando con mi taza de café (tomé como 20 tazas de café) y recordando tantas cosas de ese lugar tan mágico para mí. Al rato volvió doña Lupe y me entregó el estuche de una viola. Sentí algo así como lo que uno siente cuando uno ve a alguien muy querido que no ve en mucho tiempo. Y cuando abrí el estuche, sentí algo en el alma. Era el mismo instrumento que yo había usado desde los 11 años. Mi vieja viola.
Esa viola y yo tenemos miles de historias juntos. Recuerdo cuando me la dieron. Como estaba creciendo, tenía que ir cambiando de instrumento para que calzara con mi tamaño, hasta que a los 11 años alcancé el tamaño necesario para usar la medida más grande para una viola. Así que me dejaron entrar a la bodega de instrumentos, y me puse a ver violas. Vi distintos estilos, pero ninguno me llamó la atención, excepto una. Una viola que estaba en el estante más bajo, en un estuche hecho pedazos. Abrí el estuche, y ahí estaba, sucia, con pedazos faltantes, sin cuerdas... daba lástima. Pero la elegí, y la llevé a reparaciones. Cuando me la entregaron reparada, fue como magia. El sonido que emanaba era realmente hermoso, y las vibraciones eran hasta cálidas. Con ella gané varios concursos, hice varias audiciones para distintas orquestas (que por cierto, vi una de ellas en la tele hace unos días... La orquesta juvenil centroamericana... me dio risa pensar que no quise tocar ahí :P), y cada vez que sentía miedo o tristeza o me sentía enojado, yo tocaba, y ella me calmaba increíblemente. Yo se, era solo una viola... pero fue el cariño que le agarré que la volvió más que un instrumento. Y me partió el alma cuando la tuve que entregar al salirme de la sinfónica. Casi que lloré. (Si, tengo el pequeño problema de apegarme mucho más de lo que debería, tanto a personas como a objetos).
Y nuevamente, ahí estaba ella. Justo y tal como la había dejado. Doña Lupe me contó que varios habían usado esa viola antes, pero que al final terminaban comprándose su propio instrumento, y que por eso estaba ahí. Y estaba frente a mí. Fue realmente una bella sorpresa. La agarré, la afiné, y toqué unas cuantas notas para oírla de nuevo. Y no pude evitar sonreír. Cerré los ojos y empecé a tocar. Sentía como mi mano izquierda empezaba a sentirse adolorida por falta de práctica, pero aún así, seguí tocando. Y no me detuve por nada del mundo. Si algo logré desarrollar yo durante mis años en la música fue la memoria de mis dedos. Me salvaron más de una vez que se me olvidó la partitura en algún concierto o en alguna clase. Y no me fallaron hoy. Toqué de memoria varias piezas. Y cada vez que terminaba la pieza, doña Lupe me aplaudía y pedía otra. Y yo, encantado, tocaba otra canción.
Se me pasó la tarde volando así. Cada vez que cerraba los ojos, recordaba algún escenario, algún teatro, algúna iglesia donde toqué alguna vez. Y me dejaba llevar, como si estuviese en el lugar, en ese momento preciso. Le agradecí a doña Lupe por la increíble sorpresa y por haberme dejado recordar los viejos tiempos con mi queridísima Elena (no se burlen). Ella me dijo que no me preocupara, que la visitara otra vez y que ella me prestaría otra vez el instrumento. Antes de irme, le di una vuelta más al lugar entero, fui a mi antigua clase, fui a la sala de recitales y conciertos, me senté en mi antiguo puesto en la orquesta, y vi el atardecer que siempre me dejaba ciego en los ensayos por quedarme la puesta del sol justo en la cara. Recordé bromas, risas, peladas... Recordé muchas cosas. Fue como volver en el tiempo, realmente. Sentí una increíble nostalgia. Pero a la vez, sentí un gran alivio porque recordé la paz que me traía ese lugar. Así que me despedí de todo y volví a mi casa. Y cuando llegué, todo estaba en silencio. Así que saqué mi viola (tengo mi propia viola en mi casa) y empecé a tocar. Mis padres se extrañaron porque llevaban años de no oírme tocar. Y como que sus ánimos se calmaron un poco. Hasta se veían un poco mejor. Había olvidado que cada vez que yo tocaba, todos en mi casa se sentían más relajados. Así que... creo que volveré a la música clásica. No dejaré la guitarra porque me fascina. Pero creo que visitaré de nuevo los viejos libros de partituras de Bach, Mozart, Telemann y Vivaldi. Después de todo, antes de irme, doña Lupe me dijo algo que fue más acertado de lo que ella cree. Me dijo "La música realmente no cambia. La gente es la que cambia". Creo que ella me mencionó eso porque le dije que extrañaba la música clásica. Pero ese comentario que me hizo ella se aplica muy bien para muchas cosas. Si he cambiado mucho. Y he mejorado. Mi personalidad ha cambiado. He aprendido mucho, y me he vuelto más inteligente y más fuerte. Y son esos cambios los que nos ayudan a traducir mejor las cosas, a entenderlas mejor. A veces creemos ser débiles porque alguien nos hace sentir así, y con el tiempo, nos damos cuenta que nosotros no somos los débiles. La gente cambia, las situaciones cambian con ellas, y así es como uno aprende a crecer realmente. Y a veces los cambios se deben forzar y hacerlos por voluntad, no dejarlo todo al "destino". También somos capaces de controlarnos en parte, y debemos ser capaces de saber qué necesitamos mejorar, e impulsar ése cambio. No quiero ser siempre el mismo. Quiero ser una buena persona, sí, pero si sigo siendo el mismo siempre, no mejoraré. Prefiero arriesgarme a cambiar y buscar mejorar que estancarme con mis ideas y no mejorar por miedo a empeorar.
Hoy fue un día sumamente importante para mí. Fue una salida para todos los desastres de esta semana. Y era necesario. Además, creo que volveré a la viola (pero no a la Sinfónica... prefiero estudiar solo). Eso me ayudará a calmarme. Y quién sabe... tal vez mi música cambie, y con suerte, mejore.
sábado, 12 de julio de 2008
Sueños de insomnio

Bueno, es la 1:30 de la madrugada, y yo estoy aquí, sin poder encontrar una nube para soñar. ¿Qué me mantiene despierto? Creo que es porque mi mente no deja de hacer preguntas e intentar responderlas. Pero con cada respuesta, sale otra pregunta. Simplemente, no parece salir de ésa rutina. Y no logro encontrar un tema válido para escribir. No tengo sueño, pero no quiero estar despierto. Quiero dormir porque en mis sueños, las cosas son como yo quiero, pero estoy despierto porque el mundo real me tiñe de un problema a otro, de un dilema a otro, y trato de resolverlos.
Los ojos son el espejo del alma. ¿Qué dirá mi alma? Mejor dicho... ¿Qué diré yo? ¿Qué diré cuando no sé qué quiero decir? Probablemente solo esté perdiendo la cabeza, producto del insomnio. Mejor me detengo aquí, antes de empezar a decir más tonterías, como si un blog entero no fuese suficiente...
jueves, 10 de julio de 2008
En el pasillo...
Recuerdos
Hay cosas a las que nunca nos acostumbraremos. Eso es parte de la vida. Simplemente, ciertas situaciones son màs de lo que podemos controlar. No podemos evitar que sucedan cosas, no podemos evitar sentir un impulso, un latido en el corazón que rompe el ritmo...
Hoy me afectó mucho lo de Arce. Y lo que empeoró las cosas fue recordar los funerales de viejos amigos. Fue todo tan real. Recuerdo el primer funeral de un amigo. Teníamos 5 años, y èl murió de dengue. Fue la primera vez que comprendí lo que "morir" significaba. Y fue todavía más duro comprender que todos los que conozco, morirán tarde o temprano, incluyéndome. Fue bastante duro para mí comprender lo que una muerte significaba. Tres años después, recibí una carta que me notificaba la muerte de una de mis mejores amigas. También murió de dengue. Y esa muerte me dolió por muchas cosas, pero sobretodo porque ella me gustaba. Tal vez era un enamoramiento infantil, pero el sentimiento estaba ahí, y dolió mucho saber que ella ya no estaba ahí. Además, ella era de República Dominicana, y yo estaba en Costa Rica, así que no la vi durante esos años, y no fui al funeral. Eso me dolió mucho, ya que nos escribíamos como 3 veces al mes, y aún conservo las cartas. Creo que de ahì empezó mi problema por confiar en la gente. Después, ya terminando la escuela, uno de mis mejores amigos murió en un accidente de autobús. Ese accidente fue algo que sí me impactó mucho, ya que yo estuve a punto de subirme con él para ir a su casa. Ahí entendí lo frágil que es la vida, y la suerte que tengo de estar vivo. La razón por la que no fui con él fue porque ése mismo día mi novia de la escuela acababa de terminar conmigo, y yo andaba un poco desanimado como para ir a ver tele. Fue realmente por pura casualidad, como quien dice "No me tocaba".
Desde entonces he aprendido que en cualquier momento, nos podemos ir. Así que hay que pensar bien las cosas para luego no arrepentirse. En la misa, Fray Víctor dijo algo muy interesante acerca de lo que es importante. Que a veces somos egoístas, y nos olvidamos de lo que realmente vale. Que dejamos de lado los problemas en vez de enfrentarlos, y que tratamos de ocultarnos y esconder lo que sentimos. Y que Arce nos enseñó que cada minuto de la vida es único, y es un tesoro, y hay que aprovecharlo en aquello que realmente vale la pena. La muerte de un amigo más resulta un recordatorio de todo lo que he aprendido en cada funeral de cada amigo. Y la importancia de saber vivir bien.
Por eso es que lo de Arce me afectó más de lo que yo esperaba. Porque fue revivir todo lo que había vivido antes. Recordar a la gente que quiero y que no veré por un buen rato. Porque cada vez, aprendí algo nuevo de mí mismo, y me hice más fuerte. Hoy aprendí que por más que me golpee la vida, y por más oscuro que se vea el final, hay que seguir luchando. Que una persona sí hace la diferencia. Que a veces la situación escapa de nuestras manos, y no es posible cambiarla. A veces tenemos que cambiar nosotros para adaptarnos mejor. Debemos convertirnos en mejores personas, más fuertes, más humanas y más sabias. Cambiar no es dejar de ser uno mismo... Es agarrar lo bueno que tenemos en nosotros, dejar lo malo, y meter mejores cosas. Así, seremos mejores de lo que éramos antes. Nunca dejaremos de ser quien realmente somos, pero sí podemos intentar cambiar pequeños detalles que nos ayudarán en el futuro. Yo en la escuela nunca sonreía. Cuando murió Maria Rosa, aprendí que la vida está hecha de cristal, y que no se puede evitar que se quiebre algún día, pero mientras esté completo, se puede decorar, se puede embellecer. Y desde entonces, he intentado sonreír, y hacer que los demás sonrían. No dejé de ser quien yo era. Mejoré. Sigo pensando muchas cosas de la misma manera en que pensaba antes. Pero no tiene sentido vivir siempre siendo la misma exacta persona siempre. Sino, no podríamos adquirir experiencia, no aprenderíamos a amar, no sabríamos lo que es crecer como persona.
Arce cambió muchas cosas en mí, y me recordó muchas otras que necesitaba recordar. Así que, por más duro que sea el camino, no se puede sino recorrerlo con la cabeza en alto. Cuesta, duele, arde, y es injusto, pero no mejorará si nos quedamos ahí. Hay que seguir adelante con la esperanza de que habrá algo mejor. Y sino, al menos tendremos la satisfacción de decir "Lo intenté...". No hay derrota más dolorosa que la que nunca se luchó. Arce luchó con todas sus fuerzas. Y él ganó. Realmente ganó. Y nosotros ganamos mucho gracias a él. Gracias por todo Arce. Gracias.
Hoy me afectó mucho lo de Arce. Y lo que empeoró las cosas fue recordar los funerales de viejos amigos. Fue todo tan real. Recuerdo el primer funeral de un amigo. Teníamos 5 años, y èl murió de dengue. Fue la primera vez que comprendí lo que "morir" significaba. Y fue todavía más duro comprender que todos los que conozco, morirán tarde o temprano, incluyéndome. Fue bastante duro para mí comprender lo que una muerte significaba. Tres años después, recibí una carta que me notificaba la muerte de una de mis mejores amigas. También murió de dengue. Y esa muerte me dolió por muchas cosas, pero sobretodo porque ella me gustaba. Tal vez era un enamoramiento infantil, pero el sentimiento estaba ahí, y dolió mucho saber que ella ya no estaba ahí. Además, ella era de República Dominicana, y yo estaba en Costa Rica, así que no la vi durante esos años, y no fui al funeral. Eso me dolió mucho, ya que nos escribíamos como 3 veces al mes, y aún conservo las cartas. Creo que de ahì empezó mi problema por confiar en la gente. Después, ya terminando la escuela, uno de mis mejores amigos murió en un accidente de autobús. Ese accidente fue algo que sí me impactó mucho, ya que yo estuve a punto de subirme con él para ir a su casa. Ahí entendí lo frágil que es la vida, y la suerte que tengo de estar vivo. La razón por la que no fui con él fue porque ése mismo día mi novia de la escuela acababa de terminar conmigo, y yo andaba un poco desanimado como para ir a ver tele. Fue realmente por pura casualidad, como quien dice "No me tocaba".
Desde entonces he aprendido que en cualquier momento, nos podemos ir. Así que hay que pensar bien las cosas para luego no arrepentirse. En la misa, Fray Víctor dijo algo muy interesante acerca de lo que es importante. Que a veces somos egoístas, y nos olvidamos de lo que realmente vale. Que dejamos de lado los problemas en vez de enfrentarlos, y que tratamos de ocultarnos y esconder lo que sentimos. Y que Arce nos enseñó que cada minuto de la vida es único, y es un tesoro, y hay que aprovecharlo en aquello que realmente vale la pena. La muerte de un amigo más resulta un recordatorio de todo lo que he aprendido en cada funeral de cada amigo. Y la importancia de saber vivir bien.
Por eso es que lo de Arce me afectó más de lo que yo esperaba. Porque fue revivir todo lo que había vivido antes. Recordar a la gente que quiero y que no veré por un buen rato. Porque cada vez, aprendí algo nuevo de mí mismo, y me hice más fuerte. Hoy aprendí que por más que me golpee la vida, y por más oscuro que se vea el final, hay que seguir luchando. Que una persona sí hace la diferencia. Que a veces la situación escapa de nuestras manos, y no es posible cambiarla. A veces tenemos que cambiar nosotros para adaptarnos mejor. Debemos convertirnos en mejores personas, más fuertes, más humanas y más sabias. Cambiar no es dejar de ser uno mismo... Es agarrar lo bueno que tenemos en nosotros, dejar lo malo, y meter mejores cosas. Así, seremos mejores de lo que éramos antes. Nunca dejaremos de ser quien realmente somos, pero sí podemos intentar cambiar pequeños detalles que nos ayudarán en el futuro. Yo en la escuela nunca sonreía. Cuando murió Maria Rosa, aprendí que la vida está hecha de cristal, y que no se puede evitar que se quiebre algún día, pero mientras esté completo, se puede decorar, se puede embellecer. Y desde entonces, he intentado sonreír, y hacer que los demás sonrían. No dejé de ser quien yo era. Mejoré. Sigo pensando muchas cosas de la misma manera en que pensaba antes. Pero no tiene sentido vivir siempre siendo la misma exacta persona siempre. Sino, no podríamos adquirir experiencia, no aprenderíamos a amar, no sabríamos lo que es crecer como persona.
Arce cambió muchas cosas en mí, y me recordó muchas otras que necesitaba recordar. Así que, por más duro que sea el camino, no se puede sino recorrerlo con la cabeza en alto. Cuesta, duele, arde, y es injusto, pero no mejorará si nos quedamos ahí. Hay que seguir adelante con la esperanza de que habrá algo mejor. Y sino, al menos tendremos la satisfacción de decir "Lo intenté...". No hay derrota más dolorosa que la que nunca se luchó. Arce luchó con todas sus fuerzas. Y él ganó. Realmente ganó. Y nosotros ganamos mucho gracias a él. Gracias por todo Arce. Gracias.
miércoles, 9 de julio de 2008
Carpe Diem

Honestamente, no sé por dónde empezar ésta entrada. Tengo tantas cosas que quiero decir, pero no sé qué poner primero. Creo que lo mejor es empezar por lo más importante: Arce. ¡Qué no nos ha enseñado Arce...! Nos mostró el verdadero significado de valentía, perseverancia, amistad y sobretodo, fuerza. Al pensar por todo lo que ha pasado (y aún así, sé que no me imagino ni la mitad de las cosas por las que ha pasado...), me asombro del coraje que él ha tenido. Nunca se ha rendido. Ha luchado por años contra el cáncer, y nunca dijo no a un tratamiento, nunca dijo que no se podía hacer. Nunca dijo nunca. Luchó y logró su sueño, que era graduarse del colegio con nosotros, sus compañeros. Y nunca dejó de pelear por recuperarse. Por cosas de la vida, por cosas que simplemente, no podemos entender y que nos parecerán injustas, su enfermedad no cedió. Pero él nunca ha dejado de sonreír. Y no me imagino las fuerzas que ha tenido para enfrentar su situación, y no dejarse caer. Realmente, es una persona digna de la más grande admiración que podamos sentir. Es un ejemplo a seguir. Nunca rendirse, nunca dejarse caer, nunca dejar de sonreír, luchar por tus sueños, y luchar por vivir. Y luchar a pesar de todo. No hay palabras para expresar el valor de Arce. Simplemente... no hay palabras.
Cuando me enteré hoy que Arce ya estaba en su casa, con su familia, sentí algo en la garganta. Por un instante, me imaginé qué sería estar en su posición. Y me asusté, realmente me asusté. Me senté al pie de un arbol, y me puse a pensar. ¿Cuántas cosas he dejado de hacer, cuántas cosas quiero hacer, cuántas cosas quiero decir, expresar...? Hay tantas cosas pendientes, y que uno en realidad no sabe si podrá lograrlas. Nunca se sabe lo que pasará a unos instantes en el futuro. Me imaginé haciendo muchas cosas en el futuro, trabajando, con una familia, o algo así. Pero todos esos sueños no están asegurados. Y me hice una pregunta a mí mismo: ¿Qué harías si supieras que te quedan solo unos años para dejar este cuerpo? Y me dieron ganas de llorar. Realmente me sentí sumamente triste. Pensar que tantas cosas que quería hacer, no se lograrán... Tantas cosas por las que he luchado, y que no podré alcanzar... Se me partió el alma. Y pensé en todas las cosas que quiero hacer, y que dejé de hacer, las cosas que quería decir... Tantas cosas, en realidad. Y cada vez me sentía más triste. Y me vino a la mente algo que suelo pensar a veces: "Hay que aprovechar el día", conocido también como "Carpe Diem". Si supiera que no viviré tanto como espero, ¿qué haría? Primero, me sentiría como idiota por haber perdido tanto tiempo. Luego, me darían ganas de llamar a tantas personas... y decirles tantas cosas... Me sentiría tonto por todos los besos que no di, por todas las palabras de cariño que no mencioné... Por todas las sonrisas que oculté, por todos los chistes que no conté... Dios, son tantas cosas.
Inmediatamente, me di cuenta que realmente no sé cuánto tiempo me queda. Y esa incertidumbre es lo que nos mantiene a todos "tranquilos". Por que muy pocas veces nos detenemos a pensar "¿Cuánto me queda?". Creemos que nos queda MUCHO tiempo. Pero luego llega un momento y nos damos cuenta que nos queda tan POCO tiempo. Y no sabemos en qué rayos se nos fue todo ese rato. Nos damos cuenta de las cosas que eran realmente importantes y que dejamos de lado por otras cosas que, después, no resultaron ser lo que realmente necesitábamos. ¿Realmente es necesario perder algo para entender lo importante que era? Es horrible pensar que dejamos ir algo que era lo que necesitábamos con más fuerza. No podemos ser adivinos y saber qué es lo que más nos convendrá a futuro, pero sí tenemos algo en nuestro interior que nos dice con bastante certeza lo que realmente nos conviene. Y rara vez falla.
Hoy es un día para pensar en serio. Dejar por un minuto todo lo que nos preocupa, y pensar en cada uno de nosotros. Detenernos por un minuto, aunque sea, y preguntarnos: "¿Qué tal ha sido mi viaje hasta el momento?". Yo admito que no puedo decir que mi viaje ha sido nítido, sin problemas ni lágrimas. Pero darme cuenta de eso, creo que servirá para saber qué caminos seguir. Me ayudará a ver qué es lo verdaderamente importante y no lo que me desvía de mis verdaderas metas. Al fin y al cabo, todos tenemos la misma meta: sobrevivir de la mejor manera posible. Así que... pensemos por un momento eso. ¿Qué queremos cambiar? ¿Qué queremos realmente? ¿Qué es más importante? Y al rato, nos daremos cuenta de que tal vez tenemos algo que cambiar. O tal vez tendremos la suerte de decir "Voy bien". Pero no sabremos la respuesta hasta no hacer la pregunta. Así que yo te pregunto: ¿Qué tal va tu viaje?
domingo, 6 de julio de 2008
Dar para recibir...

Que difícil que es para mi llegar a confiar en alguien. Pero en verdad confiar, de llegar a contarle TODO acerca de mí. Lo he hecho varias veces antes, y nunca salió bien. Así que cada vez me costaba confiar más en alguien. La única persona que nunca me ha traicionado soy yo. Es extraño saber que pienso así, sobretodo cuando mi temor más grande es estar solo.
Cuando yo estaba pequeño, nunca logré calzar completamente. Era el típico objeto de bromas pesadas y de insultos. Y al principio sí costó, luego ya me fui acostumbrando y se me hizo algo normal. Nunca creí las cosas que decían de mí, pero si era cansado tener que aguantar lo mismo cada día (y fue así durante 4 años...). Y yo me quedaba pensando en los recreos en lo bonito que sería tener a alguien ahí, que te escuche, que te ayude siempre que lo necesites, y poder confiar al 100%. Poco después entendí que sólo se puede confiar en alguien cuando sientes un gran afecto, que usualmente va acompañado por amor. Y entonces, siempre soñé con alguien así. Y de película en película, aprendí qué era el amor (¿quién no ha visto una pelicula cuando era niño y se imagina en cómo sería si la vida fuese igual que en la pelicula?). Y también, en películas, aprendí muchas cosas en general. Aprendí a ser caballeroso, aprendí qué era querer, aprendí... aprendí mucho. Pero como las películas no suelen apegarse mucho a la realidad, idealicé muchas cosas, entre ellas, lo que era amar y ser amado. Esto llevó a muchos problemas... Demasiados. Sobretodo cuando uno trata de encontrar algo que se pareciera al "amor" estando en la escuela. Y cada vez que me llevaba una decepción, era un caos para mí. ¿Por qué si uno da, es tan difícil recibir algo a cambio? No me refiero a "acciones interesadas" porque no es eso. Me refiero a que si uno hace algo bonito por alguien, que esta persona por lo menos aprecie el esfuerzo, la intención, algo... Así empecé a pensar. Empecé a desconfiar de la gente, porque se aprovechaban de mis intenciones. Esto, en cuestiones de amor, era lo peor para mí. Como por ejemplo, regalar un peluche (que iba con todo el cariño que podía imaginar) y que me lo rechazaran porque no le gustaba. Cosas así... Realmente se volvió difícil confiar en alguien, y hasta la fecha, se mantiene algo de eso.
Recientemente, con todo el caos que he tenido, fue como un deja vu... Como sacar de un baúl una media vieja que hacía años no usabas, y que vuelves a usar. Y es realmente extraño sentirla otra vez. Sin embargo, anoche estaba analizando todo esto. Y me di cuenta de que tengo que decidir entre estar solo o arriesgarme a confiar. Porque... ¿cómo se puede enamorar uno si no está dispuesto a arriesgarse y darle todas las armas a la otra persona para que te destruya completamente? Es un arma de doble filo, en verdad. Pero no hay de otra forma. Es como una ironía, que para obtener lo que podría ser la mayor felicidad del mundo se debe arriesgar a sufrir de las peores cosas de la vida. Es como poner un botón de autodestrucción justo al lado del botón de inicio. Simplemente... hay que adorar la ironía.
Así que, ¿qué hacer? Realmente creo que hay alguien ahí afuera que si pueda ser parte de mi "película". Lo último que se pierde es la fe, ¿no? Así que simplemente, me di cuenta que el riesgo vale la pena. Tengo que ser capaz de confiar en alguien para poder encontrar a alguien que también confíe en mí. Tengo que ser capaz de arriesgarme para que alguien se arriesgue por mí. Dar para recibir... Así de sencillo. Y así de difícil. Tuve unas cuantas relaciones malas... No serán las últimas. Pero cada una ha sido un paso más cercano a LA MUJER que busco. Así que... tengo que empezar a tomar más riesgos. Me olvidaré de lo que ya pasó. Eventualmente, sucederá. Nunca di nunca, pero sé que sucederá. Las vueltas que da la vida son muy impredecibles. Así que, empezaré a tomar mis riesgos. Who knows... Veremos que tal nos va con esto.
sábado, 5 de julio de 2008
Y cuando bajas la guardia...

No sé ahora qué escribir. Anoche no escribí porque me fui de fiesta, y realmente la pasé muy bien. Y tenía mucho que escribir... hasta que me levanté hoy en la mañana. Hacía ratos no me sentía tan traicionado por la vida, por ponerlo de alguna manera. Como que algo malo me pasa, y cuando estoy empezando a sentirme bien, algo malo vuelve a pasar y me trae todo abajo. Son cosas tan injustas...
Nada como levantarme hoy en la mañana, decirle buenos días a mi mamá y que ella me responda "Me voy de la casa. Voy a quedarme donde su abuela" con toda la tranquilidad del mundo. Simplemente me detuve en seco, y no sabía que decir, ni qué hacer. Casi me dieron ganas de reír de la ironía. En serio, fue como que alguien me dijera "Ole...". Y casi pude oír donde se caían unas cuantas piedras de lo que había construído hasta el momento. Fue uno de esos instantes que mil cosas pasan por tu cabeza. Miles de ideas que te hacen sentir mal. Pero ya había pasado por esto antes... Hace poco. Lo de la capilla, por ejemplo. Todas las horribles ideas que pasan por tu mente, que solo te bajan el piso a cada instante. Pero esta vez fue distinto. Esta vez me controlé desde el inicio. Y eso evitó que el daño fuese mucho mayor. Pero eso no quita el hecho de que si hubo bastante daño... y habrá más.
Realmente no esperaba que esto fuese a suceder. No lo veía venir. Y fue un golpe bastante duro. Y creo que ya veo una utilidad de la ruptura que tuve hace un tiempo. Sí me hizo más fuerte. Tal vez, incluso, fue una preparación para esto. Al menos si sirvío para prepararme. Espero que las cosas no se pongan muy feas...
jueves, 3 de julio de 2008
Agradecimiento a Carla
Para los que han visitado mi blog antes, pueden ver muchos cambios en el diseño. Todo esto que ven, fue obra de Carla Alvarado. Un gran trabajo, ¿no? Todo fue idea de ella, realmente. Ella puso los widgets (y me enseñó a hacerlo :P), los colores, las fotografías, las frases... Lo unico que no puso ella, son las entradas! (duh...) Así que quiero dedicar un espacio para agradecerle el esfuerzo, la molestia y sobretodo, el apoyo, y claro, también aprovechar para resaltar su gran habilidad con el diseño gráfico (vemos que tendrá un gran futuro en diseño :D ). Muchas gracias, Carla, por este nuevo look en mi blog. Ya hacía falta un cambio... No era buena idea dejar la misma plantilla para siempre. Y los toques personales están impecables. Realmente una obra de arte. O como vos dijiste, quedó como un muñequito XD. Sos toda!!! :D
Brownies
Hoy fue un día sumamente cansado... Empezar a trabajar a las 8 de la mañana y salir a las 6... phew... Pero nada como el hogar :D
Asi que como hoy fue un laaaargo día, decidí hacer algo para animarlo. Algo "cool", porque me hacía falta. Así que... hice brownies (para los que no sabían, adoro cocinar :P). Según la encuesta popular, me quedan muy bien las cosas dulces :P Y estos brownies no fueron la excepción! :P Nada como una buena dosis de dulce para animar un día cansado. Además, estoy en vacaciones. Y no tengo mucho que hacer en estos días, así que... a cocinar se ha dicho! Lasagna, galletas, brownies, queques, y quien sabe cuánta cosa más...
Hoy, en esas de que uno no tiene nada que hacer y empieza a navegar por la Internet como tonto, me encontré algo muy curioso. Aparentemente, de acuerdo a un estudio de una de esas universidad con nombres largos y no se qué, la mente humana es capaz de transmitir ideas a otras personas. Por ejemplo, de eso que uno dice "Tengo que llamar a esta persona" y minutos después, esa persona te llama. O que estás pensando en una persona y decides llamarla y esa persona te dice "Estaba pensando en vos!". Aparentemente, la mente es capaz de enviar unas imágenes muy débiles a otra persona, casi involuntariamente. ¿Curioso, verdad?. Es parte de la gran habilidad que posee el humano que no ha logrado comprender del todo. Además, solo usamos un 10% de nuestro cerebro, y de vez en cuando, usamos un poco más. Me imagino qué más podremos hacer con el otro 90% que no usamos. Pero, parece que la transmisión de ideas está dentro de ese 90%.
No me pregunten por qué acabo de mencionar esto. Simplemente me dieron ganas :P En fin, eso es todo por hoy. Tengo que seguir comiendo mis brownies y... viendo tele! :D
Asi que como hoy fue un laaaargo día, decidí hacer algo para animarlo. Algo "cool", porque me hacía falta. Así que... hice brownies (para los que no sabían, adoro cocinar :P). Según la encuesta popular, me quedan muy bien las cosas dulces :P Y estos brownies no fueron la excepción! :P Nada como una buena dosis de dulce para animar un día cansado. Además, estoy en vacaciones. Y no tengo mucho que hacer en estos días, así que... a cocinar se ha dicho! Lasagna, galletas, brownies, queques, y quien sabe cuánta cosa más...
Hoy, en esas de que uno no tiene nada que hacer y empieza a navegar por la Internet como tonto, me encontré algo muy curioso. Aparentemente, de acuerdo a un estudio de una de esas universidad con nombres largos y no se qué, la mente humana es capaz de transmitir ideas a otras personas. Por ejemplo, de eso que uno dice "Tengo que llamar a esta persona" y minutos después, esa persona te llama. O que estás pensando en una persona y decides llamarla y esa persona te dice "Estaba pensando en vos!". Aparentemente, la mente es capaz de enviar unas imágenes muy débiles a otra persona, casi involuntariamente. ¿Curioso, verdad?. Es parte de la gran habilidad que posee el humano que no ha logrado comprender del todo. Además, solo usamos un 10% de nuestro cerebro, y de vez en cuando, usamos un poco más. Me imagino qué más podremos hacer con el otro 90% que no usamos. Pero, parece que la transmisión de ideas está dentro de ese 90%.
No me pregunten por qué acabo de mencionar esto. Simplemente me dieron ganas :P En fin, eso es todo por hoy. Tengo que seguir comiendo mis brownies y... viendo tele! :D
miércoles, 2 de julio de 2008
Y se abre el telón...
Hoy hice lo que toda mi vida he considerado una herejía: en vacaciones, me levanté a las 5 de la mañana. Si, a las 5!! En vacaciones! Por voluntad propia! Había quedado con una amiga a ir a ver un ensayo del taller de teatro a las 7 de la mañana en la U (no sé que estaba pensando al decir que si...). Me tardó como 15 minutos en agarrar un poco de voluntad y levantarme. Tras de eso, estaba haciendo frío, y esas ganas de quedarse entre las cobijas... En fin, me levanté, me hice el desayuno, me bañé, y agarré el bus. Me monté en el bus, y iba completamente distraído, cuando noto que alguien se montó en el bus y me dijo "Hola!". Me agarró por sorpresa, así que casi como por costumbre devolví el saludo pero sin darme cuenta a quién se lo decía. Era una estudiante de la U, como de mi edad.
Hacía unas semanas la conocí en el bus, en una tarde lluviosa, de esas que parece que el cielo se partió en dos. Ella llevaba como mil cosas encima, entre ellas, un cartel que parecía muy importante. Ella se sentó a mi lado por ser el último campo libre. Iba chorreando agua, así que me ofrecí, caballerosamente, a sostenerle algunas de sus cosas mientras se acomodaba en el asiento. Me lo agradeció mucho, y bueno, hablamos un rato, camino a su casa, hasta que llegó su parada, se despidió, y eso fue todo.
Pues bueno, esa misma muchacha fue la que me saludó en el bus. Como yo iba en otro mundo, no la reconocí de inmediato, y me sentí como medio mal porque ella me saludó toda buena gente y yo hice como cara de loco... Jajaja... Qué puedo decir? Era muy temprano para mi... en vacaciones.... XD
La coincidencia es que ella se bajó en la misma parada en la que yo me bajé, pero yo iba medio apurado, así que le sonreí mientras hablaba por celular, y me encontré con Carla, quién me había jalado hasta el ensayo de teatro (I hate you... XD). Resulta que esta muchacha del bus, también está en el taller, pero creo que no me vio ahí, o algo así. Pequeño que es el mundo. Y Carla también estaba con otra amiga que los dos conocíamos y no sabíamos... Seriamente, el mundo es un pañuelo.
El ensayo estuvo bastante entretenido. Fue una mezcla de sentimientos y emociones. Hubo miedo (el tipo que estaba sentado a mi lado era la version de Neo fusionado con Darth Vader... simplemente, horrible...), hubo risa (una imitación bastante... curiosa de Pikachu... traumatizante, en realidad...), hubo vegetales (algo con una zanahoria, un pepino, un rábano gigante y una yuca... no quiero mencionar más...), muchas muertes... En fin, fue un día interesante y alto en vitaminas. Con todo y todo, valió la pena levantarme a las 5... Pero aun así te odio, Carla!!! XD
Aparte de eso, el resto de mi día consistió en hacer mandados, llevar a mi mamá a miles de lugares distintos, caminar por San Jose como idiota... Ah, y empaparme en San José. OTRA VEZ SE ME OLVIDO EL PARAGUAS!!! Bueno, por lo menos ando de buen humor, así no me enfermaré. Pero QUE FRIO!!! Y en teoría, estamos en verano. Gracias, calentamiento global (y de algún modo, creo que también puedo culpar a Carla por eso... no se cómo, pero algo pensaré... XD). En fin, hora de ir a ... VER TELE! Jajaj... cómo pude olvidar lo que es ver tele? Jaja... Bueno, eso concluye el resumen de mi segundo día de vacaciones. Ah, y un detalle más... Creo que me estoy enamorando de Venezuela... Pero eso será para contar otro día. ;)
Hacía unas semanas la conocí en el bus, en una tarde lluviosa, de esas que parece que el cielo se partió en dos. Ella llevaba como mil cosas encima, entre ellas, un cartel que parecía muy importante. Ella se sentó a mi lado por ser el último campo libre. Iba chorreando agua, así que me ofrecí, caballerosamente, a sostenerle algunas de sus cosas mientras se acomodaba en el asiento. Me lo agradeció mucho, y bueno, hablamos un rato, camino a su casa, hasta que llegó su parada, se despidió, y eso fue todo.
Pues bueno, esa misma muchacha fue la que me saludó en el bus. Como yo iba en otro mundo, no la reconocí de inmediato, y me sentí como medio mal porque ella me saludó toda buena gente y yo hice como cara de loco... Jajaja... Qué puedo decir? Era muy temprano para mi... en vacaciones.... XD
La coincidencia es que ella se bajó en la misma parada en la que yo me bajé, pero yo iba medio apurado, así que le sonreí mientras hablaba por celular, y me encontré con Carla, quién me había jalado hasta el ensayo de teatro (I hate you... XD). Resulta que esta muchacha del bus, también está en el taller, pero creo que no me vio ahí, o algo así. Pequeño que es el mundo. Y Carla también estaba con otra amiga que los dos conocíamos y no sabíamos... Seriamente, el mundo es un pañuelo.
El ensayo estuvo bastante entretenido. Fue una mezcla de sentimientos y emociones. Hubo miedo (el tipo que estaba sentado a mi lado era la version de Neo fusionado con Darth Vader... simplemente, horrible...), hubo risa (una imitación bastante... curiosa de Pikachu... traumatizante, en realidad...), hubo vegetales (algo con una zanahoria, un pepino, un rábano gigante y una yuca... no quiero mencionar más...), muchas muertes... En fin, fue un día interesante y alto en vitaminas. Con todo y todo, valió la pena levantarme a las 5... Pero aun así te odio, Carla!!! XD
Aparte de eso, el resto de mi día consistió en hacer mandados, llevar a mi mamá a miles de lugares distintos, caminar por San Jose como idiota... Ah, y empaparme en San José. OTRA VEZ SE ME OLVIDO EL PARAGUAS!!! Bueno, por lo menos ando de buen humor, así no me enfermaré. Pero QUE FRIO!!! Y en teoría, estamos en verano. Gracias, calentamiento global (y de algún modo, creo que también puedo culpar a Carla por eso... no se cómo, pero algo pensaré... XD). En fin, hora de ir a ... VER TELE! Jajaj... cómo pude olvidar lo que es ver tele? Jaja... Bueno, eso concluye el resumen de mi segundo día de vacaciones. Ah, y un detalle más... Creo que me estoy enamorando de Venezuela... Pero eso será para contar otro día. ;)
martes, 1 de julio de 2008
Primer día de vacaciones
Bueno, hoy fue, oficialmente, mi primer día de vacaciones. Nada como levantarse a las 5 de la mañana por costumbre, y darme cuenta que puedo seguir durmiendo... Nada se compara con ese sentimiento. XD Bueno, hoy me levanté a las 10 de la mañana, y me sentí sumamente descansado, algo que no sentía hacía buen rato. Me quedé viendo tele en mi cama con toda la tranquilidad del mundo, me hice el desayuno y comí entre mis cobijas, y ya como a las 12, decidí que era hora de ir a trabajar (si, tengo que trabajar en vacaciones, pero solo 10 horas a la semana). Me bañé, me puse a cantar en el baño (algo que tampoco hago desde hace mucho tiempo) y me alisté, y agarré el bus. Estaba soleado, así que no llevé paraguas (error...). Ahí me quedé trabajando tranquilamente, y llegué al acuerdo con mi jefa de trabajar las 10 horas de la semana en un solo día: jueves. Así que el resto de las vacaciones, trabajare de 8 a 6, y el resto de la semana estaré libre.
Después, fui a tomar cafecito con una amiga (de repente, el café se volvió mi combustible... y no me había dado cuenta!) y nos reímos un buen rato. Claro, había UN AGUACERO (gracias a Dios mi jefa me prestó lo que ella consideraba su sombrilla... pero al menos sirvió de algo). Y salí a las 6 de la tarde, de lo más tranquilo. Ya no me tengo que preocupar por tareas, problemas, programadas, mate... Nada. Ahora me puedo concentrar en descansar, y en disfrutar mis vacaciones! :D Tengo muchas cosas que hacer en julio.
Hoy fue un buen día, realmente. No hubo nada que me preocupara, y realmente la pasé muy bien. Y estoy seguro que mis vacaciones seguirán así, y mejorarán poco a poco. Y quién sabe que me espera. Solo se que habrán muchas sorpresas :D Y ahora... a ver tele!!!!!! Jejeje... Creo que me acostumbraré a esto. Y pensar que creí que sería un reto. Será más bien un paseo... :D
Después, fui a tomar cafecito con una amiga (de repente, el café se volvió mi combustible... y no me había dado cuenta!) y nos reímos un buen rato. Claro, había UN AGUACERO (gracias a Dios mi jefa me prestó lo que ella consideraba su sombrilla... pero al menos sirvió de algo). Y salí a las 6 de la tarde, de lo más tranquilo. Ya no me tengo que preocupar por tareas, problemas, programadas, mate... Nada. Ahora me puedo concentrar en descansar, y en disfrutar mis vacaciones! :D Tengo muchas cosas que hacer en julio.
Hoy fue un buen día, realmente. No hubo nada que me preocupara, y realmente la pasé muy bien. Y estoy seguro que mis vacaciones seguirán así, y mejorarán poco a poco. Y quién sabe que me espera. Solo se que habrán muchas sorpresas :D Y ahora... a ver tele!!!!!! Jejeje... Creo que me acostumbraré a esto. Y pensar que creí que sería un reto. Será más bien un paseo... :D
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