sábado, 5 de julio de 2008

Y cuando bajas la guardia...



No sé ahora qué escribir. Anoche no escribí porque me fui de fiesta, y realmente la pasé muy bien. Y tenía mucho que escribir... hasta que me levanté hoy en la mañana. Hacía ratos no me sentía tan traicionado por la vida, por ponerlo de alguna manera. Como que algo malo me pasa, y cuando estoy empezando a sentirme bien, algo malo vuelve a pasar y me trae todo abajo. Son cosas tan injustas...
Nada como levantarme hoy en la mañana, decirle buenos días a mi mamá y que ella me responda "Me voy de la casa. Voy a quedarme donde su abuela" con toda la tranquilidad del mundo. Simplemente me detuve en seco, y no sabía que decir, ni qué hacer. Casi me dieron ganas de reír de la ironía. En serio, fue como que alguien me dijera "Ole...". Y casi pude oír donde se caían unas cuantas piedras de lo que había construído hasta el momento. Fue uno de esos instantes que mil cosas pasan por tu cabeza. Miles de ideas que te hacen sentir mal. Pero ya había pasado por esto antes... Hace poco. Lo de la capilla, por ejemplo. Todas las horribles ideas que pasan por tu mente, que solo te bajan el piso a cada instante. Pero esta vez fue distinto. Esta vez me controlé desde el inicio. Y eso evitó que el daño fuese mucho mayor. Pero eso no quita el hecho de que si hubo bastante daño... y habrá más.
Realmente no esperaba que esto fuese a suceder. No lo veía venir. Y fue un golpe bastante duro. Y creo que ya veo una utilidad de la ruptura que tuve hace un tiempo. Sí me hizo más fuerte. Tal vez, incluso, fue una preparación para esto. Al menos si sirvío para prepararme. Espero que las cosas no se pongan muy feas...

No hay comentarios: