domingo, 6 de julio de 2008

Dar para recibir...


Que difícil que es para mi llegar a confiar en alguien. Pero en verdad confiar, de llegar a contarle TODO acerca de mí. Lo he hecho varias veces antes, y nunca salió bien. Así que cada vez me costaba confiar más en alguien. La única persona que nunca me ha traicionado soy yo. Es extraño saber que pienso así, sobretodo cuando mi temor más grande es estar solo.
Cuando yo estaba pequeño, nunca logré calzar completamente. Era el típico objeto de bromas pesadas y de insultos. Y al principio sí costó, luego ya me fui acostumbrando y se me hizo algo normal. Nunca creí las cosas que decían de mí, pero si era cansado tener que aguantar lo mismo cada día (y fue así durante 4 años...). Y yo me quedaba pensando en los recreos en lo bonito que sería tener a alguien ahí, que te escuche, que te ayude siempre que lo necesites, y poder confiar al 100%. Poco después entendí que sólo se puede confiar en alguien cuando sientes un gran afecto, que usualmente va acompañado por amor. Y entonces, siempre soñé con alguien así. Y de película en película, aprendí qué era el amor (¿quién no ha visto una pelicula cuando era niño y se imagina en cómo sería si la vida fuese igual que en la pelicula?). Y también, en películas, aprendí muchas cosas en general. Aprendí a ser caballeroso, aprendí qué era querer, aprendí... aprendí mucho. Pero como las películas no suelen apegarse mucho a la realidad, idealicé muchas cosas, entre ellas, lo que era amar y ser amado. Esto llevó a muchos problemas... Demasiados. Sobretodo cuando uno trata de encontrar algo que se pareciera al "amor" estando en la escuela. Y cada vez que me llevaba una decepción, era un caos para mí. ¿Por qué si uno da, es tan difícil recibir algo a cambio? No me refiero a "acciones interesadas" porque no es eso. Me refiero a que si uno hace algo bonito por alguien, que esta persona por lo menos aprecie el esfuerzo, la intención, algo... Así empecé a pensar. Empecé a desconfiar de la gente, porque se aprovechaban de mis intenciones. Esto, en cuestiones de amor, era lo peor para mí. Como por ejemplo, regalar un peluche (que iba con todo el cariño que podía imaginar) y que me lo rechazaran porque no le gustaba. Cosas así... Realmente se volvió difícil confiar en alguien, y hasta la fecha, se mantiene algo de eso.
Recientemente, con todo el caos que he tenido, fue como un deja vu... Como sacar de un baúl una media vieja que hacía años no usabas, y que vuelves a usar. Y es realmente extraño sentirla otra vez. Sin embargo, anoche estaba analizando todo esto. Y me di cuenta de que tengo que decidir entre estar solo o arriesgarme a confiar. Porque... ¿cómo se puede enamorar uno si no está dispuesto a arriesgarse y darle todas las armas a la otra persona para que te destruya completamente? Es un arma de doble filo, en verdad. Pero no hay de otra forma. Es como una ironía, que para obtener lo que podría ser la mayor felicidad del mundo se debe arriesgar a sufrir de las peores cosas de la vida. Es como poner un botón de autodestrucción justo al lado del botón de inicio. Simplemente... hay que adorar la ironía.
Así que, ¿qué hacer? Realmente creo que hay alguien ahí afuera que si pueda ser parte de mi "película". Lo último que se pierde es la fe, ¿no? Así que simplemente, me di cuenta que el riesgo vale la pena. Tengo que ser capaz de confiar en alguien para poder encontrar a alguien que también confíe en mí. Tengo que ser capaz de arriesgarme para que alguien se arriesgue por mí. Dar para recibir... Así de sencillo. Y así de difícil. Tuve unas cuantas relaciones malas... No serán las últimas. Pero cada una ha sido un paso más cercano a LA MUJER que busco. Así que... tengo que empezar a tomar más riesgos. Me olvidaré de lo que ya pasó. Eventualmente, sucederá. Nunca di nunca, pero sé que sucederá. Las vueltas que da la vida son muy impredecibles. Así que, empezaré a tomar mis riesgos. Who knows... Veremos que tal nos va con esto.

1 comentario:

Carla dijo...

In fact, just gotta love the irony...

Y sí, a veces hay que lanzarse al agua... Claro que preferiblemente elegir un lugar bajo, sin pirañas y sin piedras...

(Aunque si ese fuera el único, es mejor hacerlo que no hacerlo ;P jaja)